MesaColombiana
SalsaRegión Andina colombiana

Ají de tomate de árbol

Salsa cruda de tomate de árbol licuado con cebolla larga, cilantro, lima y vinagre, lista en minutos y perfecta para acompañar empanadas, patacones, sopas y mariscos.

Preparación
10 min
Cocción
—
Rinde
4 porciones
Ilustración del tipo de plato y del territorio. Esta receta aún no tiene fotografía propia.

Preparación

El ají de tomate de árbol es una de esas salsas de mesa que todo cocinero colombiano debería tener en el refrigerador. Se prepara licuando el tomate de árbol pelado y crudo con cebolla larga, cilantro, jugo de lima, vinagre y un toque de picante. No requiere cocción: apenas licuar, mezclar y dejar reposar para que los sabores se asienten antes de servir con empanadas, patacones, sopas o mariscos.

  1. Paso 1.

    Pele los tomates de árbol crudos y hágalos puré en la licuadora hasta obtener una pulpa homogénea y suave.

  2. Paso 2.

    Coloque el puré en un recipiente no reactivo; agregue la cebolla verde, el cilantro, el jugo de lima, el vinagre, el azúcar, la sal, la pimienta, la salsa picante y el agua, mezclando bien.

  3. Paso 3.

    Refrigere la salsa tapada durante la noche para que los sabores se integren antes de servir con empanadas, patacones, sopas o mariscos.

  4. Paso 4.

    Mantenga refrigerada en recipiente tapado y consuma dentro de los primeros días para preservar la frescura del cilantro y evitar oxidación del picante.

Historia y territorio

Esta versión licúa el tomate de árbol crudo y pelado hasta obtener una pulpa suave, que se mezcla con cebolla verde picada, cilantro, jugo de lima, vinagre blanco, azúcar, sal, pimienta y salsa picante al gusto, aligerada con un poco de agua. Se refrigera de un día para otro para que los sabores se integren y se sirve fría como acompañamiento ácido y ligeramente picante de la mesa andina.

Esta salsa aparece documentada como una preparación versátil de la cocina colombiana, guardada en el refrigerador y usada tanto como acompañante de empanadas y patacones como base para marinar pollo y mariscos.

Es una salsa de mesa típica de la cocina andina colombiana, pensada para acompañar frituras y platos de cuchara; se prepara con anticipación porque el reposo en frío mejora la mezcla de sabores antes de servirla.

Grabado de un paisaje de la región AndinaRegión AndinaVer todas sus recetas →

Servir y conservar

Para servir

Sirva el ají bien frío, directamente de la nevera, como acompañante de empanadas y patacones recién fritos, donde su acidez corta la grasa; también funciona como aderezo para sopas de la mesa andina y como salsa fresca junto a mariscos a la parrilla o al vapor.

Para guardar

Conserve la salsa siempre refrigerada en un recipiente tapado y consúmala dentro de los primeros tres a cuatro días para preservar la frescura del cilantro y evitar que el picante se oxide; no requiere recalentamiento porque se sirve fría.

Variaciones y consejos

Fuentes consultadas

La investigación conserva sus fuentes por separado para que el relato sea legible y la trazabilidad, auditable.