MesaColombiana
SopaOcaña

Ajiaco ocañero (sopa de frijol)

La sopa espesa que en Ocaña llaman ajiaco: frijol café claro cocido con carne o hueso de res, plátano verde, ahuyama y yuca hasta lograr un caldo denso y reconfortante.

Preparación
15 min
Cocción
1 h 45 min
Rinde
4 porciones
Ilustración del tipo de plato y del territorio. Esta receta aún no tiene fotografía propia.

Preparación

En Ocaña la palabra ajiaco no significa lo que en Bogotá: aquí es una sopa espesa de frijol pequeño, semiseco y color café claro, cultivado en la región. Se cocina con carne o hueso de res, plátano verde, ahuyama y yuca hasta que el caldo espesa y toma cuerpo. Es plato diario de mesa campesina, hermano de la arepa ocañera, y se sirve caliente acompañado de arepa o pan ocañero.

  1. Paso 1.

    Hervir agua suficiente en una olla grande y añadir el frijol ocañero junto con la carne o hueso de res, tapar y cocinar hasta que el frijol esté blando

  2. Paso 2. 30 minutos

    Agregar el plátano tronchado a la olla y continuar la cocción tapada hasta que empiece a ablandarse

  3. Paso 3. 30-40 minutos

    Incorporar la yuca y la ahuyama en trozos, dejando cocinar hasta que todos los elementos estén blandos y el caldo espese

  4. Paso 4.

    Rectificar la sal al gusto, dejar reposar unos minutos y servir caliente, acompañado de arepa o pan ocañero

Historia y territorio

Sopa contundente construida sobre un frijol pequeño y semiseco de color café claro, típico de los cultivos de la zona de Ocaña. La carne o hueso de res aporta sustancia al caldo, mientras el plátano verde, la ahuyama y la yuca se suman en la cocción hasta que todo se ablanda y el líquido queda espeso, casi cremoso. Se prueba de sal al final y se sirve bien caliente, ideal para el almuerzo familiar.

En Ocaña, junto a la arepa de maíz pilado, se prepara desde hace tiempo esta sopa de frijoles que los ocañeros llaman ajiaco: usa un frijol pequeño cultivado en la región, semiseco y de color café claro, con carne o hueso de res, plátano, ahuyama y yuca. Es uno de los platos típicos que se recomienda probar en la ciudad, junto con la arepa y el pan ocañero.

El ajiaco ocañero convive en la mesa local con la arepa de maíz pilado y el pan ocañero, que suelen acompañarlo al servir. Es una sopa espesa y nutritiva pensada para el almuerzo familiar, construida sobre un frijol propio de la región que le da identidad frente a otras sopas de frijol del país.

Grabado de un paisaje de la región AndinaRegión AndinaVer todas sus recetas →

Servir y conservar

Para servir

Sirve el ajiaco ocañero bien caliente en plato hondo, procurando que cada porción lleve trozos de plátano, yuca y ahuyama además del frijol y algo de carne. El acompañamiento tradicional es arepa ocañera o pan ocañero, que se comen al lado o se mojan directamente en el caldo espeso. Es un plato pensado para el almuerzo familiar, contundente por sí solo, sin necesidad de entradas ni platos adicionales.

Para guardar

Guarda el ajiaco ocañero en un recipiente cerrado en refrigeración y consúmelo en los siguientes 2 a 3 días; al recalentar, hazlo a fuego medio hasta que hierva bien y agrega un poco de agua o caldo si quedó demasiado espeso.

Variaciones y consejos

Fuentes consultadas

La investigación conserva sus fuentes por separado para que el relato sea legible y la trazabilidad, auditable.