MesaColombiana
AcompañamientoSan Jacinto, sabanas de Bolívar

Ajonjolí molido o mantequilla del pueblo

La pasta de ajonjolí tostado y molido que las sabanas de Bolívar sirven con yuca cocida, bollo limpio o arroz, salada y untuosa como mantequilla.

Preparación
15 min
Cocción
5 min
Rinde
4 porciones
Ilustración del tipo de plato y del territorio. Esta receta aún no tiene fotografía propia.

Preparación

El ajonjolí molido es una pasta espesa y aromática que se logra tostando semillas de ajonjolí hasta dorarlas por completo y moliéndolas de inmediato en caliente, para que suelten su aceite natural y se transformen en una crema parecida a la mantequilla. Con sal al gusto, esta preparación sabanera se sirve a cucharadas y acompaña yuca cocida, bollo limpio o arroz.

  1. Paso 1.

    Lavar bien el ajonjolí crudo, escurrirlo completamente y dejarlo secar antes de tostarlo, según el método documentado en la rama de San Jacinto.

  2. Paso 2. 8-10 minutos

    Tostar el ajonjolí seco en un caldero o una olla de fondo grueso a fuego medio, moviendo constantemente hasta que dore de manera uniforme sin quemarse.

  3. Paso 3.

    Bajar del fuego y moler inmediatamente el ajonjolí tostado en un molino hasta obtener una pasta homogénea similar a mantequilla.

  4. Paso 4.

    Incorporar sal al gusto a la pasta molida y mezclar bien hasta integrarla completamente antes de servir.

  5. Paso 5.

    Servir la pasta con una cuchara en pequeñas porciones, tradicionalmente acompañada de yuca cocida, bollo limpio o arroz.

Historia y territorio

Se trata de una pasta untuosa hecha solo con ajonjolí tostado y sal, sin más ingredientes. El truco está en el tueste parejo y en moler la semilla todavía caliente, para que el molino saque el aceite y ligue la mezcla en una textura suave, sin grumos, muy similar a una mantequilla de sabor tostado. Se sirve a cucharadas, en frío o tibia, como acompañante de yuca, bollo limpio o arroz.

El ajonjolí molido es un tentempié tradicional de las sabanas de Bolívar, elaborado de manera especial en San Jacinto en forma de bolitas, y figura entre los platos típicos de la subregión de Sabanas en Sucre.

En las sabanas de Sucre, Córdoba y Bolívar el ajonjolí molido acompaña la mesa diaria junto a otros productos lácteos y derivados de la ganadería de la región, como el queso costeño y el suero. Es un tentempié sencillo, de raíz campesina, que se muele en caldero y se sirve a cucharadas sin pretensiones, formando parte del repertorio cotidiano de las sabanas junto a preparaciones como el diabolín.

Grabado de un paisaje de la región CaribeRegión CaribeVer todas sus recetas →

Servir y conservar

Para servir

El ajonjolí molido se sirve a cucharadas, como un condimento espeso, junto a yuca cocida, bollo limpio o arroz, dejando que cada comensal lo unte o lo mezcle a su gusto. También puede presentarse formando bolitas: para esto se reserva una porción de ajonjolí tostado antes de molerlo y se usa para recubrir por fuera las bolitas que se forman con la pasta ya lista, dando un contraste de textura crocante por fuera y cremosa por dentro.

Para guardar

Guarde la pasta en un recipiente de vidrio o plástico bien cerrado, en un lugar fresco y seco, y consúmala en pocos días, ya que al ser rica en aceite natural de la semilla puede enranciarse con el tiempo.

Variaciones y consejos

Fuentes consultadas

La investigación conserva sus fuentes por separado para que el relato sea legible y la trazabilidad, auditable.