MesaColombiana
PostrePopayán

Alfajores colombianos de manjar o arequipe

Dos tapas de galleta horneadas hasta dorar, unidas con arequipe untado generosamente y espolvoreadas con azúcar en polvo antes de servir.

Preparación
20 min
Cocción
12 min
Rinde
4 porciones
Ilustración del tipo de plato y del territorio. Esta receta aún no tiene fotografía propia.

Preparación

El alfajor colombiano es una galleta doble: dos tapas horneadas de masa de harina que se rellenan con arequipe o manjar blanco y se espolvorean con azúcar en polvo. Es un dulce de mecato, ese refrigerio que se come por placer más que por hambre, y que en Popayán forma parte del inventario de casi 50 dulces artesanales de la ciudad, junto a cajitas y otros hojaldres rellenos de arequipe.

  1. Paso 1.

    Mezclar la harina cernida con el azúcar, incorporar la mantequilla blanda y el huevo hasta formar una masa homogénea y firme.

  2. Paso 2.

    Extender la masa sobre superficie enharinada hasta un espesor delgado y cortar círculos pequeños iguales con cortador o vaso.

  3. Paso 3. 12-15 minutos a 180°C

    Hornear las tapas de galleta hasta que estén doradas y firmes, sin quemar los bordes.

  4. Paso 4.

    Una vez frías las tapas, untar generosamente arequipe o manjar blanco en una cara y unir con otra tapa formando el alfajor doble.

  5. Paso 5.

    Espolvorear los alfajores armados con azúcar en polvo antes de servir, siguiendo la práctica de acabado de dulces de harina rellenos de la dulcería payanesa.

Historia y territorio

Esta receta reconstruye el alfajor como galleta doble ejecutable: masa de harina, mantequilla, azúcar y huevo horneada en tapas delgadas y doradas, unidas en pareja con arequipe untado y terminadas con azúcar en polvo. Las fuentes documentan la existencia del alfajor en la dulcería tradicional de Popayán y su parentesco con otros hojaldres de harina rellenos de arequipe o manjar blanco, pero no detallan proporciones ni método; por eso la fórmula que sigue es una reconstrucción culinaria marcada como tal, pensada para que cualquier cocinero la ejecute con confianza.

El alfajor figura entre los casi 50 dulces artesanales inventariados en Popayán, junto a cajitas de piña, manjar blanco y coco, hojaldres de harina con relleno similar. Carmen Garcés lo vende en su local Caucana de Dulces Típicos junto a manjar blanco y otros dulces tradicionales, y en Los Mecaticos de Aliria aparece junto a repollas, chandocitas y mazapanes, confirmando su lugar vigente en el mecato payanés.

En Popayán, a los alfajores se les encuentra en vitrinas junto a cajitas, repollas y chandocitas, parte del repertorio de mecato que los payaneses llaman con orgullo su identidad de 'mecateros'. Portadoras de tradición como Carmen Garcés los mantienen vigentes en el comercio local de dulces típicos.

Grabado de un paisaje de la región AndinaRegión AndinaVer todas sus recetas →

Servir y conservar

Para servir

Sirve los alfajores a temperatura ambiente, recién espolvoreados con azúcar en polvo, como parte de una mesa de mecato payanés junto a otros dulces de harina como cajitas o repollas. Un café colombiano recién hecho o una aromática caliente acompañan bien el dulzor concentrado del arequipe. Evita apilarlos hasta que estén completamente fríos para que el relleno no se aplaste ni manche el azúcar decorativa.

Para guardar

Guarda los alfajores armados en un recipiente hermético a temperatura ambiente hasta dos días, separados por papel para que el azúcar en polvo no se pegue entre unidades. Al contener huevo en la masa horneada, evita dejarlos fuera del recipiente por periodos prolongados en climas cálidos; no se recomienda congelar el alfajor ya armado porque el arequipe puede separarse al descongelar.

Variaciones y consejos

Fuentes consultadas

La investigación conserva sus fuentes por separado para que el relato sea legible y la trazabilidad, auditable.