MesaColombiana
Plato fuerteValle del Cauca

Blanquillos con chorizo

Fríjoles blancos y redondos remojados la víspera, cocidos en olla a presión con papa criolla y hogao, y terminados con rodajas de chorizo dorado y una cucharada de hogao fresco encima de cada plato.

Preparación
20 min
Cocción
1 h 10 min
Rinde
4 porciones
Ilustración del tipo de plato y del territorio. Esta receta aún no tiene fotografía propia.

Preparación

Los blanquillos son de esos platos que perfuman la casa desde media mañana. El grano blanco y redondo se ablanda hasta quedar cremoso, la papa criolla se deshace y vuelve amarillo el caldo, y el chorizo dorado le pone grasa sabrosa y especias. Es comida de olla grande y de almuerzo largo, que pide arroz blanco al lado y una tajada de maduro. Aquí la haces paso a paso, con un hogao casero que sirve para cocinar y para coronar cada plato.

  1. Paso 1. 12 horas

    La víspera, extiende los blanquillos en una bandeja, retira piedritas y granos dañados, lávalos y ponlos en un recipiente con el doble de su volumen en agua fría; descarta los que floten y déjalos en remojo en la nevera unas 12 horas. Al día siguiente escúrrelos y bota el agua del remojo.

  2. Paso 2. 15 minutos

    Prepara el hogao: en una sartén a fuego medio calienta el aceite y sofríe la cebolla larga y el ajo de 3 a 5 minutos, hasta que estén transparentes; agrega el tomate, el color y un poco de sal y cocina 10 minutos más, revolviendo, hasta tener una salsa espesa. Aparta 4 cucharadas para servir.

  3. Paso 3. 25 minutos

    Pon en la olla a presión los blanquillos escurridos, los 2 litros de agua, la papa criolla y el resto del hogao; tapa y cocina a fuego medio 15 minutos contados desde que empiece a pitar. Apaga y deja que la presión baje sola, unos 10 minutos, antes de abrir.

  4. Paso 4. 10 minutos

    Mientras tanto, corta los chorizos en rodajas de 1 cm y dóralos en una sartén sin aceite a fuego medio de 8 a 10 minutos, volteándolos, hasta que estén dorados por ambos lados y sin rastro rosado en el centro; escúrrelos sobre papel absorbente.

  5. Paso 5. 30 minutos

    Destapa la olla, agrega el chorizo, la sal y la pimienta, y cocina destapado a fuego medio 30 minutos, revolviendo de vez en cuando con cuchara de palo, hasta que los blanquillos se aplasten sin esfuerzo y el caldo espese; si se seca demasiado, añade agua caliente de a media taza.

  6. Paso 6. 5 minutos

    Sirve los blanquillos bien calientes en platos hondos y pon encima de cada porción una cucharada del hogao que apartaste.

Historia y territorio

Es un plato de fríjol guisado del Pacífico colombiano. Los blanquillos se dejan en remojo desde la noche anterior y al otro día se cocinan en olla a presión con agua, papa criolla y una taza de hogao de tomate, cebolla larga, ajo y color. Mientras tanto, el chorizo se corta en rodajas y se dora en una sartén. Después se destapa la olla, se suma el chorizo con sal y pimienta y todo hierve media hora más, hasta que el grano se deja aplastar sin esfuerzo y el caldo espesa. Al servir, cada plato lleva encima una cucharada de hogao.

En la cocina del Pacífico y del Valle los acompañamientos tienen mucho peso, y los fríjoles guisados son parte del almuerzo de todos los días. Los blanquillos se hacen en olla grande porque rinden y porque al día siguiente saben todavía mejor. En muchas casas se comen al almuerzo con arroz, aguacate y maduro, y en otras aparecen al desayuno con huevo frito y queso fresco. Cada familia les pone su carne: chorizo, salchichón, costilla frita o lo que haya en la nevera, y siempre el hogao, que es la firma de la cocina colombiana.

Grabado de un paisaje de la región PacíficoRegión PacíficoVer todas sus recetas →

Servir y conservar

Para servir

Sirve los blanquillos en plato hondo con su cucharada de hogao encima y, al lado, arroz blanco que recoja el caldo. Van muy bien con aguacate en tajadas y maduro frito, como se comen en muchos almuerzos colombianos. Si los haces al desayuno, ponles un huevo frito encima y un trozo de queso fresco; con una ensalada sencilla de tomate y cebolla tienes un almuerzo completo.

Para guardar

Deja enfriar los blanquillos destapados no más de dos horas y guárdalos en un recipiente con tapa en la nevera, por debajo de 5 °C; cómelos en los 3 días siguientes, y verás que al otro día saben todavía mejor. Recaliéntalos en una olla a fuego medio con un chorrito de agua, revolviendo, hasta que hiervan y estén a 74 °C en el centro. Calienta solo lo que vas a comer y prepara hogao fresco para servir.

Variaciones y consejos

Fuentes consultadas

La investigación conserva sus fuentes por separado para que el relato sea legible y la trazabilidad, auditable.