MesaColombiana
PostreHuila

Cauchas huilenses

Claras batidas a punto de merengue con azúcar, harina de achira cernida y un toque de ralladura de limón, horneadas despacio hasta quedar doradas, secas y crujientes, como se hacen en el Huila y el Tolima.

Preparación
25 min
Cocción
1 h
Reposo aprox.
1 h 10 min
Rinde
12 porciones
Ilustración del tipo de plato y del territorio. Esta receta aún no tiene fotografía propia.

Planea con tiempo: además de 1 h 25 min de trabajo en cocina, esta receta necesita unas 1 h 10 min de reposo. Revisa los pasos antes de empezar.

Preparación

Las cauchas son de esas galletas que se deshacen apenas tocan la lengua. Empiezan como un merengue blanco y brillante, reciben la harina de achira en lluvia fina y un poquito de ralladura de limón, y van al horno a calor bajo hasta que se doran y quedan livianas y quebradizas. Son parte de la panadería opita de toda la vida, la que se reparte en la visita y se guarda en lata para el café de la tarde. Con cuatro ingredientes y algo de paciencia te salen en casa.

  1. Paso 1. 10 minutos

    Separa los huevos uno a uno sobre una taza pequeña y pasa cada clara a un tazón grande, limpio y seco, sin rastro de yema. Ralla la capa verde del limón hasta reunir 2 cucharaditas y forra dos latas de hornear con papel aluminio, sin encender todavía el horno.

  2. Paso 2. 4 minutos

    Bate las claras a velocidad media durante 3 a 4 minutos, hasta que formen una espuma blanca, abundante y espesa que conserve las marcas del batidor.

  3. Paso 3. 9 minutos

    Sube a velocidad alta y agrega el azúcar en cinco tandas, dejando pasar unos 40 segundos entre una y otra; sigue batiendo de 5 a 7 minutos, hasta lograr un merengue firme y brillante de picos derechos, y detente antes de que se vea seco o cortado.

  4. Paso 4. 4 minutos

    Cierne la harina de achira sobre el merengue en tres o cuatro partes con un cedazo fino e intégrala cada vez con una espátula, con movimientos envolventes del fondo hacia arriba; al final añade la ralladura de limón y mezcla solo hasta que no queden vetas de harina.

  5. Paso 5. 5 minutos

    Con una cuchara grande de servir pon 12 montoncitos de mezcla sobre las latas, 6 en cada una, dejando 7 cm de distancia entre ellos para que tengan espacio al crecer.

  6. Paso 6. 60 minutos

    Mete las latas en el horno todavía frío, enciéndelo a 140 °C y hornea de 45 a 60 minutos, cambiando las latas de rejilla a la mitad del tiempo, hasta que las cauchas estén doradas y firmes al tocarlas.

  7. Paso 7. 1 hora y 10 minutos

    Apaga el horno y deja las cauchas adentro con la puerta cerrada durante 1 hora; luego sácalas, déjalas enfriar por completo sobre las latas y guárdalas en una lata o un recipiente hermético.

Historia y territorio

Es un amasijo dulce del Huila y el Tolima hecho solo con claras de huevo, azúcar, harina de achira y cáscara de limón rallada. Las claras se baten hasta formar una espuma abundante, el azúcar entra en varias tandas hasta lograr un merengue firme y, al final, la achira se cierne encima y se incorpora con espátula, sin batir, para no bajar el aire. La mezcla se pone a cucharadas grandes sobre latas forradas, con buen espacio entre una y otra porque crecen, y se hornea a fuego suave arrancando con el horno frío. Se dejan enfriar dentro del horno apagado para que terminen de secarse y luego se guardan bien tapadas para que no pierdan lo crocante.

En el Huila y el Tolima la mesa de las onces es casi una institución: achiras, bizcochos de cuajada, verraquillos, bizcochuelos y cauchas salen de los hornos de barro de las casas y de los pueblos para acompañar el café o el chocolate. La achira es la gran protagonista de esa panadería, y las cauchas son su versión más aérea, hecha con claras y azúcar en lugar de cuajada y manteca. Son galletas de visita y de regalo, de las que se guardan en lata para sacarlas cuando llega alguien a la casa, y todavía se enseñan de generación en generación en recetarios escolares como el que armaron los muchachos de Agrado.

Grabado de un paisaje de la región AndinaRegión AndinaVer todas sus recetas →

Servir y conservar

Para servir

Sírvelas a la hora de las onces, en un plato o una canastica, con café tinto, chocolate caliente o un vaso de leche fría. Acompañan muy bien una mesa de amasijos opitas, junto a achiras, bizcochos de cuajada y bizcochuelos, y son un regalo sencillo para llevar de visita, metidas en una lata o una bolsa bien cerrada.

Para guardar

Guárdalas apenas estén frías en una lata o un frasco hermético, en un lugar fresco y seco, nunca en la nevera, donde absorben humedad. Así se mantienen crujientes unos 10 días. Si se ablandan, extiéndelas en una lata y llévalas al horno a 120 °C de 8 a 10 minutos; déjalas enfriar por completo antes de volver a guardarlas.

Variaciones y consejos

Fuentes consultadas

La investigación conserva sus fuentes por separado para que el relato sea legible y la trazabilidad, auditable.