MesaColombiana
Postre y pan dulcePamplona, Norte de Santander

Colaciones pamplonesas

Reconstrucción de chef del pastel gloria, una de las más de sesenta colaciones que se venden en las panaderías de la Calle Real de Pamplona, con técnica y proporciones pensadas para hornear en casa.

Preparación
15 min
Cocción
20 min
Rinde
4 porciones
Ilustración del tipo de plato y del territorio. Esta receta aún no tiene fotografía propia.

Preparación

El pastel gloria es una de las colaciones que llenan las vitrinas de las panaderías de la Calle Real, en Pamplona, Norte de Santander, junto a repollitas, cariocas y paledonias. Las fuentes documentan su nombre y su lugar dentro de esa tradición panadera, pero no describen su técnica ni sus cantidades. Esta versión propone, con criterio de chef, una masa batida de mantequilla, azúcar y huevo, horneada en porciones individuales hasta lograr esos tonos dorados y rojizos que se ven en los amasijos pamploneses.

  1. Paso 1.

    Batir la mantequilla con el azúcar hasta blanquear, luego incorporar los huevos uno a uno, siguiendo la elaboración artesanal de pasteles gloria propia de las colaciones pamplonesas.

  2. Paso 2. 5 minutos

    Incorporar la harina cernida con el polvo de hornear y la sal, mezclando de forma envolvente hasta obtener una masa homogénea y manejable.

  3. Paso 3.

    Formar porciones individuales de masa y disponerlas sobre una bandeja engrasada, dejando espacio entre ellas, replicando la tradición de amasijos de la calle real de Pamplona.

  4. Paso 4. 20-25 minutos a 180°C

    Hornear hasta que las colaciones tomen tonos dorados, amarillos o rojizos, tal como describen las panaderías tradicionales pamplonesas.

  5. Paso 5. 10 minutos

    Dejar enfriar las colaciones antes de servir, siguiendo la costumbre de ofrecerlas como muestra de hospitalidad pamplonesa.

Historia y territorio

Esta receta reconstruye el pastel gloria como un amasijo individual y compacto, a partir de una masa batida de mantequilla, azúcar, huevo y harina de trigo, horneada hasta dorar. El nombre y el contexto de venta están documentados en las panaderías tradicionales de la Calle Real de Pamplona; la técnica exacta, las proporciones y los tiempos de horno son una propuesta de cocina pensada para que el resultado se acerque al perfil descrito por esas fuentes, y conviene ajustarla tras una primera prueba en casa.

En Pamplona, la panadería es un oficio femenino que se remonta a las décadas de 1920 a 1940, cuando el auge del trigo cultivado en Silos, Mutiscua y Cácota impulsó las molineras locales. Las hermanas Isbelia y Margarita Sandoval, vecinas de la Calle Real, se destacaron por sus colaciones y su ponqué de cubierta blanca, receta que se perdió con el tiempo. Hoy las colaciones —entre ellas el pastel gloria— siguen vendiéndose en ese mismo sector, y se acompañan tradicionalmente de masato y kumis.

En Pamplona, la panadería fue durante décadas un oficio de mujeres que heredaban recetas de generación en generación y le daban su nombre a los negocios familiares. Las colaciones, entre ellas el pastel gloria, forman parte de más de sesenta variedades que se venden en la Calle Real como parte del paisaje cotidiano de la ciudad y como recuerdo que los visitantes se llevan para compartir en otras tierras.

Grabado de un paisaje de la región AndinaRegión AndinaVer todas sus recetas →

Servir y conservar

Para servir

Sirve el pastel gloria tibio o a temperatura ambiente, como se ofrecen las colaciones en las panaderías de la Calle Real de Pamplona. La costumbre local es acompañarlas con masato o kumis, bebidas fermentadas suaves que equilibran el dulce del bizcocho. También funciona bien con un café colombiano, aunque esta combinación es una sugerencia de servicio general y no un acompañamiento tradicional documentado para este plato.

Para guardar

Guarda las colaciones en un recipiente hermético a temperatura ambiente y consúmelas en los primeros 2 a 3 días, ya que llevan huevo y mantequilla y no cuentan con conservantes. Si necesitas prolongar su vida útil, refrigéralas y calienta brevemente en horno antes de servir para recuperar la textura.

Variaciones y consejos

Fuentes consultadas

La investigación conserva sus fuentes por separado para que el relato sea legible y la trazabilidad, auditable.