MesaColombiana
Plato fuerte / EmbutidoBoyacá

Génovas andinas

Bolitas de embutido de cerdo y tocino, sazonadas con poleo, yerbabuena y perejil, cocidas en agua con leche y secadas al sol con un toque de humo, tal como se preparan en Boyacá.

Preparación
25 min
Cocción
30 min
Rinde
4 porciones
Ilustración del tipo de plato y del territorio. Esta receta aún no tiene fotografía propia.

Preparación

Las génovas son un embutido campesino de forma redonda, hecho con carne de cerdo y tocino sazonados con hierbas frescas y pimienta dulce. Se rellenan en tripa natural, se atan formando bolas del tamaño de un limón y se cocinan a fuego suave en una mezcla de agua y leche. Después de enfriar en su propio líquido, se secan al sol y se cuelgan sobre el fogón para tomar un ahumado ligero antes de servirse.

  1. Paso 1.

    Mezclar bien la carne de cerdo, el tocino, la sal de nitro, las hierbas picadas, la pimienta dulce, sal, pimienta y cominos, amasando hasta integrar homogéneamente.

  2. Paso 2.

    Rellenar las tripas naturales con la mezcla, sin apretar demasiado para evitar que se revienten durante la cocción.

  3. Paso 3.

    Separar y amarrar las tripas formando bolas del tamaño de un limón, dividiendo la sarta en porciones individuales.

  4. Paso 4. 30 minutos

    Cocinar las bolas en agua-leche a fuego medio, sin dejar que hiervan fuerte, durante 30 minutos.

  5. Paso 5.

    Dejar enfriar las génovas dentro del mismo líquido de cocción, luego escurrirlas y ponerlas a secar al sol.

  6. Paso 6.

    Colgar las génovas encima de un fogón para que se ahumen ligeramente, o dejarlas en un lugar fresco y aireado si se prefiere sin ahumar.

  7. Paso 7.

    Verificar que la temperatura interna de la carne haya alcanzado un mínimo seguro antes de considerar el producto listo para consumo directo sin cocción adicional.

Historia y territorio

Esta es la génova boyacense tradicional: cerdo molido en grueso, tocino, hierbas picadas finamente y pimienta dulce, embutidos en tripa natural y cocidos en agua-leche antes de secarse al sol y ahumarse levemente sobre el fogón. El resultado es un embutido firme, aromático por las hierbas y con un perfume ahumado sutil, pensado para comerse frío o a temperatura ambiente, acompañado de pan y una bebida fría.

Este embutido llegó desde Italia, traído por un habitante de Génova, y su receta fue acogida por los boyacenses y santandereanos. Tiene forma de bolas para facilitar su consumo y proviene de la misma familia que las butifarras; se embute en tripa natural y suele acompañarse con limón.

En Corrales, Boyacá, las génovas se sirven junto al queso de cabeza acompañadas de mogollas, como parte de la oferta gastronómica de la provincia del Tundama. También aparecen listadas entre los antojos campesinos de la región boyacense-cundinamarquesa en recetarios que documentan la cocina tradicional andina.

Grabado de un paisaje de la región AndinaRegión AndinaVer todas sus recetas →

Servir y conservar

Para servir

Las génovas se sirven acompañadas de pan y una bebida fría tipo cola, cortadas en rodajas o enteras según el tamaño de la bola, idealmente frías o a temperatura ambiente. En Corrales, Boyacá, es común encontrarlas en la misma mesa que el queso de cabeza, acompañadas de mogollas, como parte de la oferta de piqueteadero de la región.

Para guardar

Conserva las génovas ya cocidas y secadas en refrigeración, bien envueltas, y consúmelas en los días siguientes a su preparación; al ser un embutido de cerdo curado de forma artesanal sin un proceso industrial validado, evita períodos largos de almacenamiento a temperatura ambiente y no las recalientes en exceso: basta con llevarlas a temperatura ambiente o darles un breve golpe de calor antes de servir.

Variaciones y consejos

Fuentes consultadas

La investigación conserva sus fuentes por separado para que el relato sea legible y la trazabilidad, auditable.