MesaColombiana
Plato fuerteMalambo, Atlántico

Higadete

Guiso espeso de hígado de res y plátano maduro, cocido en agua y coronado con un sofrito achiotado de tomate, cebolla y zanahoria; servido con arroz con coco o blanco.

Preparación
20 min
Cocción
45 min
Rinde
4 porciones
Ilustración del tipo de plato y del territorio. Esta receta aún no tiene fotografía propia.

Preparación

El higadete es un guiso caribeño que convierte el hígado de res en una sopa espesa, casi de cuchara y tenedor, gracias al plátano maduro que se deshace lentamente en la cocción. En Malambo, Atlántico, se prepara cociendo el hígado y el plátano directamente en agua, sin marinar, y sumando después un sofrito achiotado que le da color y profundidad. Es un plato de olla única, contundente, pensado para servirse caliente acompañado de arroz.

  1. Paso 1.

    Vierta el aceite vegetal en una olla pequeña, mézclelo con el achiote y cocine a fuego bajo hasta que el aceite tome un color rojo intenso. Retire, deje reposar y cuele para obtener el aceite achiotado.

  2. Paso 2.

    Pique finamente el tomate, la cebolla roja, la zanahoria, la cebolla junca, el ají topito, el pimentón y el ajo. En un caldero vierta el aceite achiotado y prepare un sofrito con estos vegetales, condimentando con comino y sal al gusto. Retire y reserve.

  3. Paso 3. 25 a 30 minutos o hasta que el hígado esté blando

    Cocine el hígado junto con el plátano maduro cortado en trozos en 750 ml de agua, mediante cocción directa en agua sin marinar previamente el hígado.

  4. Paso 4. 15 a 20 minutos adicionales

    Añada el sofrito reservado a la olla del hígado y el plátano, rectifique la sazón con sal y comino, y deje que la sopa se cueza hasta tomar cuerpo, es decir, una consistencia espesa de sopa-guiso.

  5. Paso 5.

    Sirva caliente el higadete acompañado de arroz con coco o arroz blanco.

Historia y territorio

Guiso espeso de hígado de res cocido junto al plátano maduro en agua, sin marinado previo, hasta que ambos ablandan y espesan el caldo. Aparte se prepara un sofrito achiotado de tomate, cebolla roja, cebolla junca, ají topito, zanahoria, pimentón verde y ajo, que se incorpora al final para rectificar sazón y dar cuerpo. Se sirve caliente, acompañado de arroz con coco o arroz blanco, como plato fuerte de olla única.

Esta versión del higadete fue registrada de la cocinera Carmen Alicia Agresot Acosta, de 77 años, en el municipio de Malambo, Atlántico. El texto que la documenta lo describe como un plato emblemático de la cocina bolivarense, aunque muy recordado por los abuelos atlanticenses. En el departamento del Atlántico las vísceras de res, entre ellas el hígado, se han aprovechado históricamente como fuente proteínica, y el higadete con arroz de coco es descrito como una receta que Atlántico tomó prestada de Bolívar por la cercanía y movilidad entre ambos territorios.

El higadete pertenece a la tradición de guisos de vísceras del Caribe colombiano, donde el hígado de res, considerado un corte económico y nutritivo, se combina con plátano maduro para lograr una sopa espesa. En Malambo se prepara con un método directo: cocción del hígado y el plátano en agua, seguido de un sofrito achiotado que aporta color y sazón, técnica compartida con otras recetas de la región que usan aceite achiotado como base aromática.

Grabado de un paisaje de la región CaribeRegión CaribeVer todas sus recetas →

Servir y conservar

Para servir

El higadete se sirve caliente, recién retirado del fuego, en plato hondo para conservar su consistencia de sopa espesa. El acompañamiento documentado es arroz con coco o arroz blanco, servido aparte para que cada comensal lo incorpore al gusto en el guiso.

Para guardar

Refrigere el higadete en un recipiente hermético y consúmalo dentro de las siguientes 24 horas, recalentándolo a fuego medio hasta que hierva de nuevo antes de servir, dado que contiene hígado de res, una proteína animal perecedera que requiere manejo cuidadoso de temperatura.

Variaciones y consejos

Fuentes consultadas

La investigación conserva sus fuentes por separado para que el relato sea legible y la trazabilidad, auditable.