Langosta al ajillo caribeña
Langostas enteras partidas a lo largo, marinadas en limón, doradas en sartén por la carne y por el caparazón y bañadas al final en una salsa de ajo, mantequilla, ají dulce, perejil, brandy y vino blanco, para servir bien calientes.
- Preparación
- 45 min
- Cocción
- 30 min
- Rinde
- 4 porciones


Preparación
Pocas cosas huelen tan a Caribe como una sartén donde el ajo se dora en aceite de oliva y la langosta chisporrotea por el lado de la carne. Aquí la langosta entera se parte en dos, se adoba con limón, sal y pimienta, se dora a fuego alto y termina unos minutos en una salsa de mantequilla con ajíes dulces, perejil, un chorro de brandy y otro de vino blanco. Es plato de celebración, de esos que se sirven frente al mar en San Andrés, y en casa sale en poco más de una hora si tienes buena langosta y una sartén grande.
- Paso 1. 10 minutos
Pica finamente los 8 dientes de ajo, quita semillas y pedúnculo a los ajíes dulces y pícalos en cubitos, pica el perejil y exprime los limones; deja todo listo junto al fogón.
- Paso 2. 25 minutos
Si las langostas están vivas, déjalas 20 minutos en el congelador para adormecerlas. Con guantes, ponlas boca abajo sobre una tabla firme y pártelas por la mitad a lo largo con un cuchillo grande, de la cabeza a la cola.
- Paso 3. 10 minutos
Retira la vena oscura de la cola y lava bajo el chorro la parte interna de la cabeza para quitar los intestinos; desprende la carne de la concha con los dedos, sin sacarla, y vuelve a acomodarla en su lugar.
- Paso 4. 10 minutos
Pon las mitades con la carne hacia arriba, sazónalas con la mitad de la sal y de la pimienta, báñalas con el jugo de limón y déjalas marinar 10 minutos en la nevera.
- Paso 5. 20 minutos
Calienta una sartén grande a fuego alto con un poco del aceite de oliva y dora las langostas por tandas: 5 minutos con la carne hacia abajo y 5 minutos más por el lado del caparazón; resérvalas tapadas en una bandeja y agrega aceite en cada tanda.
- Paso 6. 7 minutos
Baja el fuego a medio y sofríe el ajo en el aceite que quedó en la sartén unos 3 minutos, hasta que esté dorado pálido; agrega la mantequilla, el perejil, los ajíes dulces y el resto de la sal y la pimienta. Retira la sartén del fuego, vierte el brandy y el vino, vuelve a ponerla en el fuego y deja hervir suave 3 minutos.
- Paso 7. 3 minutos
Devuelve las langostas a la sartén con la carne hacia arriba, báñalas con la salsa y cocina 3 minutos a fuego medio, hasta que la carne esté blanca y opaca en el centro o marque 63 °C; sírvelas enseguida, bien calientes, con la salsa por encima.
Historia y territorio
Es un plato fuerte de mar para cuatro personas, con una langosta de unos 800 g por comensal. Las langostas se parten a lo largo con un cuchillo grande, se limpian de vena e intestinos y se les afloja la carne de la concha para que no se pegue. Después de un adobo corto de limón, sal y pimienta, se doran cinco minutos por cada lado en aceite de oliva bien caliente. En la misma sartén se sofríe abundante ajo, se funde la mantequilla con ajíes dulces y perejil, y se moja con brandy y vino blanco. Las langostas vuelven a la salsa tres minutos, lo justo para que la carne quede blanca, jugosa y perfumada, y se llevan a la mesa humeantes.
En el Caribe colombiano la langosta es producto de pescadores artesanales, que la sacan de los fondos coralinos de La Guajira, el golfo de Morrosquillo y las islas. En San Andrés la langosta al ajillo comparte carta con el rondón, el ceviche isleño y los patacones con caracol, y se sirve en cenas junto al mar, con el atardecer de fondo. El ají dulce, tan propio de las cocinas costeñas, le da a esta preparación un perfume que la distingue del ajillo de otras orillas. Es comida de ocasión, para celebrar, y también una invitación a comprar con conciencia: langostas grandes y respetando las temporadas en que la especie se reproduce.
Región InsularVer todas sus recetas →Servir y conservar
Para servir
Sirve las langostas apenas salen de la sartén, dos mitades por persona y con su salsa por encima. Acompáñalas con patacones crujientes, arroz blanco o arroz con coco, y unas tajadas de limón al lado. Una ensalada fresca de aguacate, o de mango y aguacate con cebolla morada y cilantro, equilibra la mantequilla. Pon a la mano tenazas o un cascanueces para las patas y un recipiente para las conchas.
Para guardar
La langosta se come recién hecha. Si sobra, saca la carne de la concha, guárdala con la salsa en un recipiente tapado y llévala a la nevera antes de dos horas; consúmela al día siguiente. Recaliéntala en una sartén a fuego bajo, tapada y con una cucharada de agua, solo hasta que esté bien caliente, a 74 °C, porque se endurece con facilidad. No la congeles ya cocida.
Variaciones y consejos
- Solo con colas: muchas casas usan colas de langosta en vez de la langosta entera. Se cortan a lo largo por encima, se saca la carne en trozos grandes y se cocinan 2 a 3 minutos por lado en la mantequilla con ajo. Quedan muy tiernas y la salsa es más ligera, con menos sabor a caparazón.
- Más clásica, sin brandy ni ají dulce: el ajo se dora en aceite de oliva, se suma la mantequilla, se moja con vino blanco seco y se termina con limón, perejil y, si quieres, un poquito de paprika. Es el ajillo que se encuentra en buena parte del Caribe, más directo y menos perfumado.
- Gratinada al horno: hay quien hierve la langosta entera 3 a 4 minutos en agua con ajo y sal, la parte, la rellena con una mantequilla de ajo, cebolla morada y cilantro, la cubre con mozzarella y parmesano y la hornea 10 minutos a 200 °C. Sale cremosa y dorada, y se sirve con limón y patacones.
- Con un toque picante: agrega al ajo un toque de cayena o un ají picante picado. La salsa conserva su dulzor de mantequilla pero deja un calorcito al final.
- Sin alcohol: cambia el brandy y el vino por medio taza de caldo de pescado o de mariscos, o por agua con un chorrito de limón. La salsa queda más marina y ácida, sin el fondo acaramelado del brandy, y apta para niños.
- Si no consigues ají dulce, usa medio pimentón rojo y medio verde picados finamente: dan color y dulzor, aunque falta el aroma frutal tan costeño del ají.
- Puedes hacer el mismo ajillo con langostinos grandes o camarones con cáscara: se doran 2 minutos por lado y quedan listos en la mitad del tiempo.
- Compra langostas de más de 700 g y nunca colas de menos de 120 g: las pequeñas todavía no se han reproducido. Respeta también las temporadas de veda de tu zona; así sigue habiendo langosta para las próximas generaciones.
- Afloja la carne de la concha antes de cocinar y vuelve a acomodarla. En la mesa se saca entera con el tenedor, sin pegarse y sin desperdiciar nada.
- Si la sartén no es muy grande, no amontones las langostas: dóralas de dos en dos. Una sartén llena se enfría, la carne suelta agua y en lugar de dorarse se cuece.
- Saca la langosta del fuego apenas la carne pierda la transparencia. Unos minutos de más bastan para que quede dura y gomosa.
Fuentes consultadas
La investigación conserva sus fuentes por separado para que el relato sea legible y la trazabilidad, auditable.
- El EspectadorAquí está la receta para preparar una langosta con mantequilla de ajo
Citada en la redacción (R4).
- Casa Editorial El TiempoAsí sabe Colombia (El Tiempo, colección de fascículos regionales)
Citada en la redacción (R6, R8).
- Recetas Nestlé ColombiaLangosta al ajillo: su preparación
Citada en la redacción (R5, R7).
- DaypassPlatos tradicionales de San Andrés Isla: cuáles son y dónde probarlos
Citada en la redacción (R3).