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SopaChocó

Sango de maíz (Chocó)

Sopa de maíz a medio moler cocinada con carne, cebolla y salsa picante, típica de la mesa negra del Chocó, espesa pero servida en plato hondo con cuchara.

Preparación
15 min
Cocción
1 h 15 min
Rinde
4 porciones
Ilustración del tipo de plato y del territorio. Esta receta aún no tiene fotografía propia.

Preparación

El sango de maíz es una de las sopas más contundentes del Pacífico chocoano: maíz molido grueso que se cocina en un caldo de carne hasta espesar, con cebolla y un toque de ají criollo que despierta el sabor. No es una masa sólida ni un mote seco, sino una sopa densa que se sirve caliente, cuchara en mano, típica del recetario de los pueblos negros del Chocó.

  1. Paso 1.

    En una olla grande, poner la carne a cocinar en el agua junto con la cebolla picada hasta que la carne esté tierna y se forme un caldo sabroso.

  2. Paso 2. 30-40 minutos

    Incorporar el maíz molido a medio moler al caldo caliente, revolviendo constantemente para evitar grumos, y dejar cocinar hasta que la masa espese y el maíz esté cocido.

  3. Paso 3. 5-10 minutos

    Agregar la salsa o ají picante y ajustar la sal, dejando hervir a fuego lento unos minutos más para integrar los sabores antes de servir.

  4. Paso 4.

    Servir caliente en platos hondos, verificando que la consistencia sea de sopa espesa y no de masa sólida, típica del sango chocoano.

Historia y territorio

Se trata de una sopa espesa preparada con maíz a medio moler, carne de res o cerdo, cebolla y salsa picante, propia de la cocina de los negros del Chocó. El maíz se cocina directamente en el caldo de carne hasta que suelta su almidón y la preparación toma cuerpo, quedando entre sopa y colada, nunca como una masa firme.

El sango, preparado por los negros, se documenta como una sopa de maíz a medio moler, con carne, cebolla y salsa picante, dentro del recetario del área negra del Chocó, donde el maíz molido también da origen a preparaciones como el envuelto, el birimbí, la otaya y el mote.

El maíz molido sostiene buena parte de la cocina chocoana: con la misma materia prima se hacen envueltos, birimbí, arepas y el mote, y el sango representa su versión en sopa contundente, cocinada junto con carne y avivada con ají, propia de la mesa negra de las tierras bajas del Pacífico.

Grabado de un paisaje de la región PacíficoRegión PacíficoVer todas sus recetas →

Servir y conservar

Para servir

Sirve el sango recién hecho, muy caliente, en plato hondo y con cuchara, dejando que cada comensal ajuste el picante con un poco más de ají si lo desea. Acompaña con arroz blanco o con plátano si quieres seguir el espíritu de la mesa chocoana, aunque el sango es contundente por sí solo y puede funcionar como plato único de almuerzo o cena.

Para guardar

Guarda el sango en un recipiente cerrado en la nevera y consúmelo dentro de los siguientes 2 días; al recalentar, añade un poco de agua o caldo porque el maíz sigue absorbiendo líquido y espesando con el tiempo.

Variaciones y consejos

Fuentes consultadas

La investigación conserva sus fuentes por separado para que el relato sea legible y la trazabilidad, auditable.