MesaColombiana
Amasijo / EnvueltoSan Martín, Meta

Tungos llaneros de arroz

Masa de harina de arroz reposada toda la noche con cuajada fresca, envuelta en conos de hoja de lengüevaca y cocida al vapor hasta quedar firme, jugosa y lista para acompañar el desayuno llanero.

Preparación
30 min
Cocción
40 min
Rinde
4 porciones
Ilustración del tipo de plato y del territorio. Esta receta aún no tiene fotografía propia.

Preparación

Los tungos llaneros son uno de los envueltos más queridos de la Orinoquía: una masa sencilla de harina de arroz remojada y cuajada fresca, sin más condimento que la sal, que se arma en conos de hoja de lengüevaca y se cocina al vapor. El resultado es un bollo compacto, de miga suave y sabor lácteo, perfecto para desayunar o acompañar la carne a la llanera.

  1. Paso 1. toda la noche

    Remojar la harina de arroz con el agua y dejar reposar cubierta durante toda la noche, siguiendo el método de la rama Tungos llaneros.

  2. Paso 2.

    Al día siguiente, desmenuzar la cuajada y mezclarla con la harina de arroz reposada, agregando agua tibia y sal al gusto.

  3. Paso 3.

    Formar conos con las hojas de lengüevaca, dejando la vena hacia arriba, y rellenar cada cono con la mezcla de harina y cuajada.

  4. Paso 4.

    Cerrar cada cono doblando la hoja hacia abajo e insertando la vena en uno de los pliegues formados, asegurando bien el envuelto.

  5. Paso 5. 40 minutos

    Cocinar los tungos al vapor en una olla con agua hirviendo en el fondo, hasta que la masa esté firme y cocida por completo.

  6. Paso 6. 5 minutos

    Retirar del vapor y dejar reposar brevemente antes de desenvolver; servir de inmediato como acompañamiento o desayuno.

Historia y territorio

Estos tungos llaneros se preparan con harina de arroz remojada durante toda la noche y mezclada al día siguiente con cuajada fresca desmenuzada, agua tibia y sal, hasta lograr una masa homogénea. Se envuelve en conos de hoja de lengüevaca (o bijao/plátano) y se cocina al vapor hasta que quede firme. Es un amasijo salado por naturaleza, aunque admite una variante dulce con panela.

En San Martín, Meta, los tungos se preparan remojando la harina de arroz y dejándola serenar toda la noche; al día siguiente se mezcla con cuajada fresca desmenuzada y se arma en conos de hoja de lengüevaca, cerrados doblando la hoja e insertando la vena en los pliegues.

En los Llanos Orientales el tungo acompaña el desayuno y la mamona, y en algunos hogares se sirve como merienda dulce entre comidas. Es un amasijo cotidiano que convive con el pan de arroz y las cubas dentro de la tradición de San Martín y Restrepo, Meta.

Grabado de un paisaje de la región OrinoquíaRegión OrinoquíaVer todas sus recetas →

Servir y conservar

Para servir

Sirve los tungos calientes, recién desenvueltos de la hoja, como parte del desayuno llanero o para acompañar la carne a la llanera y la mamona, tal como se acostumbra en la Orinoquía. También funcionan como merienda de media mañana. No requieren salsa ni aderezo adicional, pues su sabor viene de la cuajada y el aroma de la hoja.

Para guardar

Guarda los tungos ya cocidos y envueltos en un recipiente cerrado en refrigeración por un máximo de 2 a 3 días, dado que contienen lácteo fresco sin conservantes. Recalienta al vapor o en microondas hasta que estén bien calientes antes de servir.

Variaciones y consejos

Fuentes consultadas

La investigación conserva sus fuentes por separado para que el relato sea legible y la trazabilidad, auditable.