MesaColombiana
AcompañamientoAmazonas

Arroz con palmitos y pimentón

Arroz ya cocido que se saltea en paila con pimentones rojos y verdes, ajo, cebolla y un toque de ají, y se termina con rodajas de palmito y tiras de cilantrón: un acompañante rápido, colorido y fresco de la Amazonía.

Preparación
15 min
Cocción
8 min
Rinde
4 porciones
Ilustración del tipo de plato y del territorio. Esta receta aún no tiene fotografía propia.

Preparación

Este arroz está listo en el rato que tardas en poner la mesa. Aprovechas el arroz que sobró, lo pasas por una paila bien caliente con pimentones en rodajas, ajo y cebolla, y al final le pones palmito y cilantrón, que perfuman todo apenas tocan el calor. Queda suelto, de colores vivos y con ese sabor limpio y vegetal del palmito, que en el Amazonas es ingrediente de todos los días. Sirve para acompañar un pescado de río y, si le sumas camarones, se vuelve plato fuerte.

  1. Paso 1. 15 minutos

    Alista todo antes de prender el fuego: corta los pimentones rojos y verdes en rodajas delgadas, escurre y enjuaga los palmitos y córtalos en rodajas de 1 cm, pica el ajo, la cebolla y el ají, corta el cilantrón en tiras finas y desmorona el arroz frío hasta que no queden terrones.

  2. Paso 2. 2 minutos

    Calienta el aceite en una paila profunda a fuego medio alto y sofríe el ajo, el ají, la cebolla y los pimentones durante 2 minutos, revolviendo sin parar, hasta que la cebolla se vea transparente y los pimentones brillen pero sigan firmes.

  3. Paso 3. 3 minutos

    Agrega el arroz y la sal y saltéalo 3 minutos, revolviendo y levantando desde el fondo, hasta que los granos se vean sueltos, brillantes y calientes.

  4. Paso 4. 3 minutos

    Incorpora con cuidado los palmitos y el cilantrón y cocina 3 minutos más, revolviendo suave, hasta que el arroz humee de forma pareja y esté bien caliente en el centro, a 74 °C.

  5. Paso 5. 2 minutos

    Pasa el arroz a una fuente caliente y sírvelo enseguida, acompañando pescado, pollo o carne.

Historia y territorio

Es un acompañante de la cocina amazónica hecho con arroz blanco ya cocinado. En una paila profunda se sofríen ajo, cebolla cabezona, una punta de ají y seis pimentones pequeños cortados en rodajas, la mitad rojos y la mitad verdes. Luego entra el arroz con la sal y, cuando ya está caliente, se añaden ocho palmitos en rodajas y el cilantrón en tiras finas. Todo se resuelve en unos ocho minutos de fuego: los pimentones conservan algo de crocancia, el palmito se calienta sin deshacerse y el arroz absorbe el aceite perfumado del sofrito.

En la Amazonía la mesa se arma alrededor del pescado de río, la yuca y el ají, y el arroz llega como compañero generoso que recoge los jugos del plato principal. Los pimentones y los ajíes tienen aquí casa propia: muchas de sus variedades nacieron en esta cuenca, y por eso no falta un toque picante en casi nada. El palmito, tierno y de sabor suave, se volvió parte de la cocina diaria del Amazonas y, desde el Putumayo, ha viajado a fogones de otras regiones. Este arroz junta esos tres sabores en un plato sencillo que se resuelve con lo que quedó del almuerzo anterior.

Grabado de un paisaje de la región AmazoníaRegión AmazoníaVer todas sus recetas →

Servir y conservar

Para servir

Sírvelo caliente junto a un pescado de río frito o asado, como bagre, pirarucú o cachama, o al lado de pollo o carne. También funciona como plato vegetariano si lo acompañas con tajadas de plátano maduro y aguacate. Pon en la mesa un ají amazónico para quien quiera más picante y, si le añadiste camarones, preséntalo como plato principal con una ensalada fresca.

Para guardar

Deja que lo que sobre se enfríe destapado no más de una hora, pásalo a un recipiente bien cerrado y guárdalo en la nevera; cómelo al día siguiente. Recaliéntalo una sola vez, en paila con una cucharada de agua o en el microondas tapado, hasta que humee en todo el volumen, a 74 °C en el centro. Si lleva camarones, consúmelo en las 24 horas siguientes. No lo congeles: el palmito se pone aguado y el pimentón pierde su textura.

Variaciones y consejos

Fuentes consultadas

La investigación conserva sus fuentes por separado para que el relato sea legible y la trazabilidad, auditable.