MesaColombiana
Plato fuerteLa Dorada, Caldas

Bagre frito de La Dorada

Postas gruesas de bagre fresco adobadas con limón, ajo, sal y pimienta y fritas en aceite bien caliente hasta quedar doradas por fuera y jugosas por dentro, como en los puestos ribereños de La Dorada.

Preparación
30 min
Cocción
30 min
Rinde
4 porciones
Ilustración del tipo de plato y del territorio. Esta receta aún no tiene fotografía propia.

Preparación

Cuando llega la subienda, en La Dorada los fogones no descansan: el aceite chisporrotea en las pailas y el olor a pescado frito sale hasta la carretera. El bagre en postas es de lo primero que se pide. Se adoba con limón y ajo, se fríe en mucho aceite hasta que la piel se pone dorada y se sirve con yuca, patacón y cascos de limón. Aquí te contamos cómo lograrlo en casa, con el aceite a la temperatura justa y el pescado bien cocido en el centro.

  1. Paso 1. 25 minutos

    Enjuaga las postas de bagre en agua fría y sécalas con papel. En un recipiente de vidrio mezcla el zumo de limón con el ajo machacado, la sal y la pimienta, báñalas con este adobo por ambos lados, tapa y refrigera 20 minutos, dándoles vuelta una vez.

  2. Paso 2. 10 minutos

    Vierte el aceite en una paila u olla honda y caliéntalo a fuego alto hasta que llegue a 175 °C, unos 10 minutos.

  3. Paso 3. 5 minutos

    Saca las postas del adobo, escúrrelas y sécalas por ambos lados con papel de cocina hasta que no goteen.

  4. Paso 4. 20 minutos

    Fríe las postas de dos en dos: ponlas una a una en el aceite y déjalas freír de 4 a 5 minutos por cada lado, volteándolas con la espumadera, hasta que estén doradas y el centro, junto al hueso, marque 63 °C y se abra en lascas.

  5. Paso 5. 5 minutos

    Escurre las postas sobre una rejilla o papel de cocina durante 2 minutos y sírvelas calientes con los limones en cascos, acompañadas de yuca cocida o patacón de plátano verde.

Historia y territorio

Es un plato fuerte de río, sencillo y rendidor. Cada posta es un corte transversal del bagre, con su piel y su hueso central, de unos 2.5 cm de grosor. Se baña en zumo de limón con ajo machacado, sal y pimienta, se escurre y se fríe en abundante aceite caliente, de dos en dos, hasta que se dora por ambos lados. El limón perfuma y afirma la carne, y el aceite abundante sella la superficie para que el interior quede blanco, húmedo y en lascas. En la mesa no faltan la yuca cocida o el patacón de plátano verde, y más limón para exprimir.

En los pueblos ribereños del Magdalena la subienda alborota la cocina: llegan los pescadores, se llenan las canoas y en las orillas aparecen puestos improvisados donde se fríe pescado todo el día. En La Dorada el bagre comparte mesa con el bocachico, el capaz y el nicuro, y se come frito o en sancocho. Es comida de Semana Santa y de viaje, de camioneros que paran en la vía a comer pescado con yuca y patacón. En otras zonas del país, como en Barranquilla, el bagre en rodajas se fríe rebozado en harina y huevo, pero en las orillas calentanas del Magdalena se prefiere así, con limón, ajo y la piel bien tostada.

Grabado de un paisaje de la región AndinaRegión AndinaVer todas sus recetas →

Servir y conservar

Para servir

Sirve el bagre recién salido de la paila, con cascos de limón para exprimir encima. A la manera de La Dorada va con yuca cocida bien blandita o con patacón de plátano verde crocante, que recogen el sabor del limón y del ajo. Si quieres un plato más completo, agrégale arroz blanco, como se acostumbra en la costa, o unas papas fritas. Un jugo frío de fruta o una limonada acompañan muy bien el calor del Magdalena.

Para guardar

El bagre frito está en su mejor momento recién hecho. Si sobra, déjalo enfriar sobre una rejilla, guárdalo en un recipiente tapado en la nevera antes de que pasen dos horas y cómetelo en un máximo de 2 días. Recaliéntalo en el horno o en un sartén sin tapar a 180 °C durante 8 a 10 minutos, hasta que esté bien caliente por dentro, a 63 °C, y la piel vuelva a sonar. El microondas lo deja blando. El aceite de la fritura no lo reutilices más de una o dos veces y cuélalo después de usarlo.

Variaciones y consejos

Fuentes consultadas

La investigación conserva sus fuentes por separado para que el relato sea legible y la trazabilidad, auditable.