MesaColombiana
AmasijoChorrera, Juan de Acosta

Bollo de millo

El amasijo de millo pilado, molido y envuelto en tusas que las matronas de Chorrera, Juan de Acosta, cocinan flotando en agua hirviendo desde hace generaciones.

Preparación
—
Cocción
25 min
Rinde
4 porciones
Ilustración del tipo de plato y del territorio. Esta receta aún no tiene fotografía propia.

Preparación

En Chorrera, corregimiento de Juan de Acosta, el bollo de millo se hace con un proceso paciente: el grano se pila y ventea para quitarle el afrecho, se hierve y se lava varias veces, se muele hasta lograr una masa suave, se sazona con sal y azúcar, y se envuelve en tusas antes de cocerse flotando en agua hirviendo. Es un amasijo sencillo en ingredientes pero exigente en técnica y tiempo.

  1. Paso 1.

    Pilar el millo en un pilón para descascararlo y luego ventearlo, moviendo el grano de una ponchera a otra para separar el afrecho del grano limpio.

  2. Paso 2.

    Hervir el millo pilado un par de veces y lavarlo otras tres veces, hasta que el grano quede limpio y suave.

  3. Paso 3.

    Moler el millo hervido y lavado en molino hasta obtener una masa uniforme y suave, trabajándola con las manos con cuidado.

  4. Paso 4.

    Sazonar la masa de millo con sal y azúcar al gusto, mezclando de manera homogénea hasta integrar bien los condimentos en toda la masa.

  5. Paso 5.

    Formar figuras cilíndricas con la masa sazonada, tomando porciones equivalentes para obtener bollos de tamaño uniforme apropiados para 4 porciones.

  6. Paso 6.

    Envolver cada figura cilíndrica de masa en hojas de tusa, arropándola bien y amarrando para que no se abra durante la cocción.

  7. Paso 7.

    Cocer los bollos envueltos flotando en agua hirviendo hasta que estén firmes y cocidos por completo.

  8. Paso 8. 5 minutos

    Retirar los bollos del agua caliente y dejar reposar unos minutos antes de desenvolver y servir, verificando que la masa interior esté firme y no líquida.

Historia y territorio

El bollo de millo es un amasijo caribeño hecho exclusivamente con grano de millo pilado y venteado, hervido y lavado varias veces, molido hasta obtener una masa uniforme y sazonada con sal y azúcar al gusto. Se forma en cilindros, se envuelve en hojas de tusa bien amarradas y se cuece flotando en agua hirviendo hasta que la masa interior queda firme, sin rastro de líquido.

En Chorrera, corregimiento de Juan de Acosta (Atlántico), el bollo de millo se transmite de generación en generación: cocineros como Juan Marcelino Ávila Ávila aprendieron la receta de sus madres, quienes a su vez la heredaron de sus bisabuelas. El millo, cereal traído por los españoles, se cultiva localmente y da origen también a la chicha y las arepas de millo.

En Chorrera, Juan de Acosta, el bollo de millo se prepara junto a la chicha de millo en un mismo ciclo de trabajo familiar: mientras unos pilan y ventean el grano, otros entusan y amarran los bollos, y el cocinero de la casa muele y sazona la masa antes de cocerla en el fogón de leña.

Grabado de un paisaje de la región CaribeRegión CaribeVer todas sus recetas →

Servir y conservar

Para servir

El bollo de millo se sirve caliente o tibio, recién desenvuelto de la tusa, y en Chorrera se disfruta junto a la chicha de millo preparada con la segunda agua de cocción. También puede acompañarse con queso costeño o suero, como es costumbre con otros bollos de la región Caribe.

Para guardar

Los bollos se consumen preferiblemente recién cocidos. Si sobran, guárdalos envueltos en su misma tusa dentro de un recipiente cerrado en refrigeración por un par de días, y recaliéntalos al vapor o en agua hirviendo unos minutos antes de servir, sin dejarlos a temperatura ambiente por periodos prolongados.

Variaciones y consejos

Fuentes consultadas

La investigación conserva sus fuentes por separado para que el relato sea legible y la trazabilidad, auditable.