MesaColombiana
TentempiéBarichara, Santander

Bollos de carne de Barichara

Granos de mazorca casi seca molidos y amasados con carne oreada guisada en cebolla, tomate, repollo y comino, envueltos en hoja seca de maíz y cocidos tres horas sobre piedras de río. Se comen tibios, con chocolate.

Preparación
1 h 15 min
Cocción
3 h 42 min
Rinde
4 porciones
Ilustración del tipo de plato y del territorio. Esta receta aún no tiene fotografía propia.

Preparación

En Barichara el bollo de mazorca se come caliente y a cualquier hora, y en las casas hay quien lo vuelve comida completa: mete dentro carne guisada con cebolla larga, tomate y comino. La masa sale de granos de maíz ya casi secos, molidos gruesos, y cada porción se cierra en una hoja seca de mazorca que se dobla por debajo. Luego viene la paciencia: tres horas de vapor en una olla con piedras de río en el fondo. Aquí te contamos cómo hacerlo paso a paso y cómo resolverlo si en tu mercado no hay maíz casi seco.

  1. Paso 1. 20 minutos

    Pon las hojas secas de maíz en un recipiente hondo, cúbrelas con agua caliente y déjalas en remojo 20 minutos, hasta que se doblen sin quebrarse; escúrrelas, sécalas con un paño y separa las más grandes y enteras para envolver.

  2. Paso 2. 2 minutos

    En una olla profunda a fuego medio pon el aceite, la cebolla larga, el tomate, el repollo, la sal y el comino, y revuelve durante 2 minutos, hasta que la cebolla se vea brillante y el tomate empiece a soltar su jugo.

  3. Paso 3. 40 minutos

    Agrega la carne y el caldo de res, tapa y cocina a fuego medio bajo de 30 a 40 minutos, hasta que la carne esté blanda y se deje atravesar con un tenedor sin resistencia.

  4. Paso 4. 15 minutos

    Retira la carne a una tabla, déjala reposar 10 minutos y desméchala o pícala fino; conserva en la olla todo el guiso que quedó de la cocción.

  5. Paso 5. 20 minutos

    Desgrana las mazorcas y muele los granos en el molino de maíz o en el procesador hasta tener una masa gruesa; pásala a un tazón grande y mézclala con la carne desmechada y el guiso hasta que, al apretar un puñado, se mantenga unida.

  6. Paso 6. 20 minutos

    Pon una o dos hojas grandes de maíz superpuestas, coloca en el centro unas 4 cucharadas colmadas de masa, cierra las orillas de la hoja una sobre otra y dobla el extremo inferior hacia el lado contrario del cierre; repite hasta tener 8 bollos.

  7. Paso 7. 3 horas

    En una olla grande arma una cama de piedras de río limpias y cúbrela con las hojas sobrantes; acomoda los bollos encima con el doblez hacia abajo, vierte medio litro de agua por el borde, tapa y cocina 3 horas a fuego medio bajo, reponiendo agua caliente cada 30 minutos para que nunca se seque el fondo.

  8. Paso 8. 10 minutos

    Saca los bollos con pinzas, déjalos escurrir y reposar 10 minutos y sírvelos tibios con una taza de chocolate caliente.

Historia y territorio

Son ocho bollos para cuatro personas. Primero se hace un guiso corto con aceite, cebolla larga en sesgo, tomate maduro, repollo picado, sal y comino tostado; en ese guiso se cocina la carne oreada, de res o de cerdo, con caldo de res hasta que se ablanda. La carne se desmecha y vuelve al guiso, y todo se mezcla con los granos de ocho mazorcas casi secas recién molidos. La masa queda húmeda, gruesa y salpicada de carne. Se reparte en hojas secas de maíz, se cierra con un doblez por debajo y se cocina sobre una cama de piedras y hojas con poca agua, que se repone mientras hierve. El resultado es firme por fuera y tierno por dentro, con sabor a maíz maduro y a guiso casero.

Barichara es un pueblo de calles empedradas y casas blancas en la provincia de Guanentá, con una cocina de fogón, maíz y cabro. Allí el bollo de mazorca es comida de todos los días: se compra caliente en la calle o se hace en casa, y acompaña desde el desayuno hasta las onces. La versión con carne aprovecha la carne oreada, tan santandereana, y la convierte en un bocado que llena. Se acostumbra comerlos en la merienda de la tarde, todavía tibios, con una taza de chocolate caliente al lado.

Grabado de un paisaje de la región AndinaRegión AndinaVer todas sus recetas →

Servir y conservar

Para servir

Sirve dos bollos por persona, tibios y todavía envueltos, para que cada quien los abra en la mesa. En Santander se comen en la merienda de la tarde con una taza de chocolate caliente, aunque también van bien al desayuno con café con leche. Si los quieres más costeños, acompáñalos con suero o con un queso fresco desmoronado, como se sirven los bollos de carne desmechada en el Caribe.

Para guardar

Deja enfriar los bollos sin abrir y guárdalos en la nevera, en un recipiente tapado, antes de que pasen dos horas; se mantienen bien hasta 3 días. Para recalentarlos, ponlos otra vez al vapor de 15 a 20 minutos, hasta que estén bien calientes en el centro, a 74 °C. Si sobran muchos, es mejor regalarlos ese mismo día que guardarlos más tiempo.

Variaciones y consejos

Fuentes consultadas

La investigación conserva sus fuentes por separado para que el relato sea legible y la trazabilidad, auditable.