MesaColombiana
Plato fuerteSantanderes (Santander y Norte de Santander)

Callos con garbanzos santandereanos

Callos ablandados en olla, garbanzos cocidos aparte y un sofrito con cerveza que amarra la salsa; el plato de cuchara más querido de los Santanderes, listo para el arroz blanco.

Preparación
30 min
Cocción
2 h 35 min
Rinde
4 porciones
Ilustración del tipo de plato y del territorio. Esta receta aún no tiene fotografía propia.

Preparación

El menudo bien ablandado y los garbanzos suaves se encuentran en un sofrito de tomate, cebolla, ajo, pimentón y achiote que la cerveza termina de redondear. Es un plato de cocción paciente: primero cada ingrediente por separado, luego la unión a fuego lento hasta que la salsa espese y los sabores se asienten. Se sirve con arroz blanco y es plato fuerte de entresemana o de domingo familiar en los Santanderes.

  1. Paso 1. 45 minutos (a presión) o 2 horas (olla común)

    Cocinar los callos en olla a presión con agua que los cubra, el bicarbonato y sal, durante 45 minutos; en olla común el proceso dura 2 horas.

  2. Paso 2. 30 minutos

    Aparte, cocinar los garbanzos remojados con sal al gusto en olla a presión durante 30 minutos, o hasta que estén blandos.

  3. Paso 3. 5 minutos

    Escurrir y cortar los callos en cuadritos pequeños; sofreírlos en la manteca junto con el tomate, la cebolla, el ajo, el pimentón, el achiote, sal, comino y pimienta.

  4. Paso 4. 20 minutos

    Mezclar el sofrito con los garbanzos cocidos, añadir la cerveza escalada y dejar cocinar todo a fuego lento hasta que la salsa espese ligeramente y los sabores se integren.

  5. Paso 5.

    Verificar que los callos y garbanzos hayan alcanzado una textura suave y sin trazas de sangre o líquidos crudos antes de servir con arroz blanco.

Historia y territorio

Receta santandereana que cocina los callos con bicarbonato hasta ablandarlos y los garbanzos remojados desde la víspera por separado; luego los une con un sofrito de tomate, cebolla, ajo, pimentón, achiote y cerveza, dejando reducir la salsa a fuego lento hasta que espese y los sabores se integren antes de servir con arroz blanco.

Los garbanzos son parte cotidiana de la dieta santandereana y aparecen en muchas preparaciones de la región; con ellos se combinan los callos para dar este plato, que algunos llaman erróneamente callos a la madrileña, cuando en realidad es una receta propia de los Santanderes.

En los Santanderes el garbanzo se volvió un ingrediente propio de la cocina cotidiana, y su combinación con callos (menudo o tripa) dio lugar a un guiso de cuchara robusto, distinto de las versiones españolas de callos, que se sirve acompañado de arroz blanco y, en la mesa santandereana, junto a otros platos tradicionales de la región.

Grabado de un paisaje de la región AndinaRegión AndinaVer todas sus recetas →

Servir y conservar

Para servir

Este guiso se sirve caliente, acompañado siempre de arroz blanco, que absorbe la salsa espesa de tomate, achiote y cerveza. En la mesa santandereana suele aparecer junto a otros platos tradicionales de la región como pepitoria, arepas amarillas, cebollitas ocañeras, indios, turmada o yuca cocida, aunque estos acompañantes no forman parte de la fórmula ejecutable de esta receta y se sirven según la ocasión y la disponibilidad en cada casa.

Para guardar

Guardar el guiso en un recipiente hermético en la nevera y consumirlo en un plazo corto de 2 a 3 días, recalentando a fuego medio hasta que hierva bien antes de servir, dado que contiene menudo cocido que requiere buen manejo de temperatura.

Variaciones y consejos

Fuentes consultadas

La investigación conserva sus fuentes por separado para que el relato sea legible y la trazabilidad, auditable.