MesaColombiana
EntradaSan Andrés

Caparazón de cangrejo o jaiba relleno

El caparazón del cangrejo negro se convierte en molde: adentro va su propia carne guisada con adobo insular, gratinada con queso y miga hasta dorar. Una entrada raizal para cuatro.

Preparación
25 min
Cocción
37 min
Rinde
4 porciones
Ilustración del tipo de plato y del territorio. Esta receta aún no tiene fotografía propia.

Preparación

Pocas entradas antojan como este crab back de San Andrés: el cangrejo negro se hierve, se le saca la carne con las manos y esa misma pulpa vuelve al caparazón, ahora guisada con un adobo licuado de cebolla morada, pimiento y basket pepper. Se completa con queso y miga de pan, y va al horno hasta que la superficie queda dorada y crujiente. Es bocado de fiesta isleña, servido caliente, que se come directo del caparazón. Aquí armamos la versión insular para cuatro personas, con la carne bien sazonada y el gratinado en su punto.

  1. Paso 1.

    Preparar el adobo insular licuando la cebolla cabezona morada, el pimiento verde, el ajo, el basket pepper y el vinagre blanco hasta obtener una mezcla homogénea; reservar.

  2. Paso 2. 12 minutos

    En una olla poner a hervir abundante agua y agregar los cangrejos negros vivos; pasados 2 minutos incorporar sal y dejar cocinar 10 minutos más. Sacarlos, separar patas y tórax, extraer la carne con las manos separando la grasa y conservando los caparazones enteros, lavados y limpios.

  3. Paso 3. 4-5 minutos

    En aceite de coco sofreír la cebolla cabezona roja, el ají o pimentón rojo y el ajo picados hasta que empiecen a hacerse transparentes.

  4. Paso 4. 8-10 minutos

    Desmenuzar la carne de cangrejo, sazonarla con parte del adobo licuado, ajo en polvo y pimienta negra; mezclarla con el sofrito, la grasa reservada, sal y un chorrito de agua, y cocinar hasta que el líquido casi se evapore formando una masa suave.

  5. Paso 5.

    Rellenar los caparazones limpios con la masa de cangrejo, completar cada uno con el queso rallado y espolvorear encima la miga de pan.

  6. Paso 6. 20-25 minutos

    Llevar los caparazones rellenos al horno precalentado a 180 °C durante 20 a 25 minutos, hasta que la superficie de queso y miga quede dorada y gratinada; servir calientes.

  7. Paso 7.

    Verificar que la carne alcanzó temperatura de cocción segura (interior humeante y firme) antes de servir, ya que se trabaja con marisco fresco recién extraído.

Historia y territorio

El crab back es una preparación raizal en la que el caparazón del cangrejo negro funciona como recipiente comestible de servicio. La carne, extraída tras hervir el crustáceo, se sazona con un adobo licuado de cebolla cabezona morada, pimiento verde, ajo, basket pepper y vinagre, se refuerza con ajo en polvo y pimienta, y se rellena de vuelta en el caparazón limpio. Sobre el relleno van queso rallado y miga de pan, que al hornear a 180 °C forman una costra dorada. Se sirve caliente como pasaboca o entrada. El uso del propio caparazón como molde es rasgo distintivo del repertorio del cangrejo negro isleño.

El crab back figura entre las preparaciones tradicionales del cangrejo negro en San Andrés y Providencia, junto a la sopa de cangrejo, el rundown y las empanadas. Se sirve como pasaboca en bodas, navidad y ventas comunitarias, y el cangrejo negro se consume especialmente en Semana Santa. El cangrejo blanco no se come entre raizales por su olor. La receta insular se atribuye a Ángela Pomare y Marlén Hooker, de San Andrés.

En las islas, el cangrejo negro se captura de noche con antorcha, sobre todo tras la lluvia y en luna nueva, y su procesamiento —hervir y extraer la carne a mano— puede tomar un día entero de trabajo, tarea generalmente familiar. El crab back pertenece a ese repertorio junto con la crab soup y el rundown, y suele aparecer en celebraciones comunitarias.

Grabado de un paisaje de la región InsularRegión InsularVer todas sus recetas →

Servir y conservar

Para servir

Sirva los crab backs calientes, uno por comensal, recién salidos del horno con la costra dorada aún burbujeante; se comen directamente del caparazón. En las islas esta preparación aparece como pasaboca de fiestas y ventas comunitarias, y suele acompañarse de amasijos raizales como el bamì o el journey cake, aunque estos no forman parte de la fórmula base y no llevan cantidades documentadas aquí. Un contraste sencillo de patacón o una ensalada fresca funcionan bien como guarnición. Acompañe con limón para exprimir sobre la carne si desea realzar el marisco.

Fuentes consultadas

La investigación conserva sus fuentes por separado para que el relato sea legible y la trazabilidad, auditable.