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Caramelos de borojó

Aprende a cocinar los caramelos de borojó al estilo tradicional del Pacífico chocoano, cocidos en paila hasta lograr un punto firme y aromático.

Preparación
15 min
Cocción
30 min
Rinde
4 porciones
Ilustración del tipo de plato y del territorio. Esta receta aún no tiene fotografía propia.

Preparación

El borojó, fruta emblemática del Chocó, se transforma en un dulce sólido y concentrado cuando se cocina junto al azúcar hasta punto de caramelo. La receta es sencilla en apariencia pero exige atención constante al fuego: solo dos ingredientes, pulpa tamizada y azúcar, se funden en la paila hasta espesar y tomar cuerpo. El resultado son pequeños dulces manejables, de sabor intenso y textura firme, típicos de la cocina casera del litoral Pacífico colombiano.

  1. Paso 1.

    Colocar la pulpa de borojó y el azúcar juntas al fuego en una paila, revolviendo ocasionalmente mientras se cocinan.

  2. Paso 2. 25-35 minutos aproximadamente

    Cocinar a fuego medio-bajo revolviendo con frecuencia creciente hasta que la mezcla tome consistencia espesa y firme, similar al punto de caramelo.

  3. Paso 3.

    Retirar del fuego y dejar enfriar la mezcla en una superficie engrasada o bandeja hasta que esté manejable.

  4. Paso 4.

    Una vez fría y manejable, formar pequeñas porciones o bolitas de caramelo con las manos para su porcionado final.

  5. Paso 5.

    Conservar los caramelos en un recipiente hermético en lugar fresco y seco antes de consumir.

Historia y territorio

Los caramelos de borojó se preparan cocinando a fuego medio-bajo una libra de pulpa de borojó tamizada junto con una libra de azúcar, revolviendo hasta que la mezcla espese y tome consistencia firme, similar al punto de caramelo. Se deja enfriar sobre una superficie engrasada, se porciona en bolitas con las manos y se guarda en un recipiente hermético. Es un dulce de pocos ingredientes pero de técnica exigente, propio de la repostería tradicional chocoana.

Los caramelos de borojó aparecen listados como comida típica del departamento del Chocó, junto a otros platos representativos de la región como la mermelada de borojó y el jujú. La fórmula de una libra de pulpa por una libra de azúcar, cocida hasta tomar consistencia, se registra en compendios de gastronomía chocoana.

El borojó es fruta endémica del Chocó, apreciada por su pulpa densa y aromática. Los caramelos que se preparan con ella forman parte del repertorio dulce de la cocina del Pacífico, junto a jaleas y mermeladas de la misma fruta, elaboradas en cocinas caseras con paila y fogón de leña o gas.

Grabado de un paisaje de la región PacíficoRegión PacíficoVer todas sus recetas →

Servir y conservar

Para servir

Los caramelos de borojó se sirven como dulce de mesa o pasabocas dulce, ideales para acompañar un café tinto o una agua de panela. Se disfrutan solos, sin necesidad de acompañamiento, aunque en la cocina chocoana suelen aparecer junto a otros dulces de la región como la mermelada de borojó o la jalea de coco, en mesas de dulces típicos.

Para guardar

Guarde los caramelos ya fríos en un recipiente hermético, en un lugar fresco y seco, protegidos de la humedad ambiental. No se recomienda recalentarlos: si se ablandan demasiado, vuelva a cocinarlos brevemente en la paila hasta recuperar la consistencia firme.

Variaciones y consejos

Fuentes consultadas

La investigación conserva sus fuentes por separado para que el relato sea legible y la trazabilidad, auditable.