MesaColombiana
DulceLlanos Orientales

Gofios llaneros

Maíz amarillo seco tostado despacio en caldero, molido fino, vuelto a tostar y amasado con un melado espeso de panela para formar bolitas firmes, dulces y con aroma a crispeta, que aguantan días de camino.

Preparación
55 min
Cocción
1 h 10 min
Reposo aprox.
8 h
Rinde
12 porciones
Ilustración del tipo de plato y del territorio. Esta receta aún no tiene fotografía propia.

Planea con tiempo: además de 2 h 5 min de trabajo en cocina, esta receta necesita unas 8 h de reposo. Revisa los pasos antes de empezar.

Preparación

El gofio es la golosina de bolsillo del Llano: una bolita de maíz tostado y panela que se lleva en la mochila y se come a media mañana, a caballo o en un alto del trabajo. Tiene pocos ingredientes y mucho oficio: el maíz se tuesta a fuego bajo hasta dorarse, se muele, se vuelve a tostar la harina y se amasa con un melado espeso de panela. Así queda un bocado firme por fuera, que se deshace en la boca con sabor a maíz tostado y a caña. Aquí te contamos cómo hacerlo en tu cocina, con molino o con licuadora.

  1. Paso 1. 45 minutos

    Tuesta el maíz en un caldero grande y ancho a fuego bajo durante 40 a 45 minutos, revolviendo cada 3 o 4 minutos con una cuchara de palo, hasta que todos los granos estén dorados parejo y huelan a crispeta.

  2. Paso 2. 25 minutos

    Pasa el maíz a una bandeja, déjalo enfriar 15 minutos y muélelo en el molino manual, dos veces si hace falta, hasta obtener una harina fina.

  3. Paso 3. 10 minutos

    Vuelve a poner la harina en el caldero a fuego bajo y tuéstala 10 minutos, revolviendo sin parar, hasta que se oscurezca un tono y suelte un olor más intenso.

  4. Paso 4. 15 minutos

    Mientras tanto, cocina la panela partida con el agua en una olla a fuego medio bajo durante 12 a 15 minutos, revolviendo, hasta que se disuelva y espese en un melado que haga un hilo corto entre los dedos de una cuchara.

  5. Paso 5. 10 minutos

    Retira la harina del fuego, vierte el melado caliente en tres partes y mezcla con la cuchara de palo; cuando se pueda tocar, amasa con las manos 3 a 5 minutos hasta que la masa se apriete y no se desmorone.

  6. Paso 6. 20 minutos

    Con la masa aún tibia, forma bolas de unos 5 cm apretándolas con fuerza entre las palmas, y acomódalas separadas en una bandeja plana.

  7. Paso 7. 8 horas

    Deja secar los gofios a temperatura ambiente, en un lugar fresco y ventilado y cubiertos con un lienzo, durante 8 horas o toda la noche, hasta que estén firmes y secos por fuera.

Historia y territorio

Es un dulce de la Orinoquía hecho con maíz amarillo seco, panela y agua. El maíz se tuesta entero en un caldero hasta que se dora parejo, luego se muele hasta volverlo harina fina y esa harina se tuesta otra vez unos minutos para secarla y concentrar su sabor. Aparte se cocina la panela con el agua hasta lograr un melado espeso, que se vierte caliente sobre la harina para amasar. Con la masa todavía tibia se arman bolas que se dejan secar al aire hasta quedar firmes. El resultado es un bocado compacto, arenoso y dulce, de color café dorado.

En el Llano el día empieza antes del amanecer y el trabajo de vaquería se extiende por horas lejos de la casa. Por eso entre comidas se acostumbran pequeños bocados que den energía y no se dañen con el calor: arepitas, masas de yuca y, claro, gofios. Se guardan en la mochila o en la alforja y se comen con un trago de agua o de café. Se hacen en el caldero de la casa, en tandas grandes, para que alcancen para varios días de camino.

Grabado de un paisaje de la región OrinoquíaRegión OrinoquíaVer todas sus recetas →

Servir y conservar

Para servir

El gofio se come solo, como bocado entre comidas, a media mañana o a media tarde. Acompáñalo con un vaso de agua fresca, un café negro o un guarulo, el café claro endulzado con panela que se toma en el Llano. También es buen regalo y buen fiambre para un paseo: envuelve cada bolita en papel parafinado y lleva varias en la mochila.

Para guardar

Guarda los gofios bien secos en una lata o un frasco hermético, en un lugar fresco y lejos de la humedad; se conservan bien unas dos semanas. Si los envuelves uno por uno en papel parafinado, aguantan mejor el viaje en la mochila. No necesitan recalentarse. Si notas olor a humedad o manchas, deséchalos.

Variaciones y consejos

Fuentes consultadas

La investigación conserva sus fuentes por separado para que el relato sea legible y la trazabilidad, auditable.