MesaColombiana
SopaBogotá D.C.

Crema de ahuyama

Una entrada reconfortante del recetario santafereño: ahuyama cocida en caldo de pollo, licuada hasta quedar sedosa y terminada con leche y crema de leche.

Preparación
10 min
Cocción
20 min
Rinde
4 porciones
Ilustración generada con IA · Acuarela y tinta.

Preparación

La crema de ahuyama es una de esas sopas que reconfortan sin pesar: la ahuyama se cuece en caldo de pollo con cebolla y ajo hasta ablandarse por completo, se licúa hasta lograr una textura sedosa y se termina con un toque de leche y crema de leche que redondea el sabor. Es sencilla, rápida y perfecta como entrada de almuerzo, tal como se sirve en el repertorio de sopas santafereñas.

  1. Paso 1.

    Pelar y cortar en dados la ahuyama descartando las semillas; colocarla en una olla mediana junto con el caldo de pollo, la cebolla, el ajo, la sal y la pimienta.

  2. Paso 2. 15 minutos

    Cocinar a fuego medio hasta que la ahuyama se ablande por completo.

  3. Paso 3.

    Retirar del fuego y licuar la mezcla hasta obtener una crema suave y homogénea; devolver a la olla.

  4. Paso 4.

    Incorporar la leche y la crema de leche, recalentando suavemente sin dejar hervir; probar y ajustar la sal.

  5. Paso 5.

    Servir caliente en platos hondos como entrada de almuerzo, siguiendo el uso santafereño descrito para esta sopa.

Historia y territorio

Esta crema de ahuyama parte de dados de zapallo cocidos en caldo de pollo o de verduras junto con cebolla, ajo, sal y pimienta hasta que la verdura se ablanda por completo. Luego se licúa hasta obtener una crema suave y homogénea, se devuelve a la olla y se termina con leche y crema de leche espesa, recalentando sin dejar hervir. El resultado es una sopa untuosa, de color naranja intenso, ideal para servir caliente en plato hondo como entrada.

La crema de ahuyama figura entre las sopas del Recetario santafereño, un libro que reúne preparaciones tradicionales de Bogotá y su entorno junto a otras sopas como el ajiaco, la changua y el cuchuco.

Dentro del recetario santafereño, la crema de ahuyama convive con sopas como el ajiaco, la changua y el cuchuco de trigo, parte de una tradición de sopas contundentes o suaves que abren el almuerzo en la mesa bogotana.

Grabado de un paisaje de la región AndinaRegión AndinaVer todas sus recetas →

Servir y conservar

Para servir

Sirve la crema de ahuyama bien caliente en platos hondos como entrada de almuerzo, tal como se acostumbra en el repertorio santafereño de sopas. Algunas variantes de la familia de recetas de ahuyama la acompañan con arroz blanco, patacones o pan crujiente, aunque estos acompañamientos no forman parte del método base y quedan como opciones adicionales sin comprometer la ejecución de la receta principal.

Para guardar

Guarda la crema sobrante en un recipiente hermético en la nevera y consúmela en el corto plazo; recalienta a fuego bajo revolviendo con frecuencia, sin dejar que hierva, para evitar que la crema de leche se corte.

Variaciones y consejos

Fuentes consultadas

La investigación conserva sus fuentes por separado para que el relato sea legible y la trazabilidad, auditable.