MesaColombiana
PostreOrinoquía (Llanos Orientales)

Dulce / jalea de pata de res

El postre ganadero de la Orinoquía que convierte la pata de res en una masa dulce, brillante y temblorosa, cuajada solo con panela y un toque de esencia.

Preparación
30 min
Cocción
5 h 50 min
Rinde
4 porciones
Ilustración del tipo de plato y del territorio. Esta receta aún no tiene fotografía propia.

Preparación

En la zona ganadera de los Llanos Orientales nada de la res se desperdicia. Con las patas, que aportan gelatina natural, se prepara este dulce: una masa suave, entre firme y temblorosa, que se cuaja con panela y se perfuma con esencias de coco, vainilla o anís. No hay lácteos ni huevos, solo caldo de pata reducido y dulce de panela batidos hasta el punto justo de coagulación.

  1. Paso 1. 5 horas

    Lavar muy bien la pata de res y cocinarla en un recipiente con suficiente agua durante 5 horas hasta que ablande completamente, siguiendo el método de la variante orinoquense (Vichada/llanos).

  2. Paso 2.

    Extraer el hueso de la pata ya cocida; colar y licuar la gelatina resultante en el mismo caldo de cocción hasta obtener un líquido homogéneo.

  3. Paso 3.

    Poner el líquido colado nuevamente al fuego, agregar la panela partida y, si se desea, las esencias opcionales; batir constantemente hasta dar el punto de coagulación.

  4. Paso 4. 40-60 minutos

    Vigilar el punto de coagulación con batido constante durante aproximadamente 40 a 60 minutos a fuego moderado, hasta que la mezcla espese visiblemente.

  5. Paso 5.

    Verter la mezcla caliente en una bandeja o molde y dejar enfriar a temperatura ambiente antes de refrigerar hasta cuajar por completo.

  6. Paso 6.

    Refrigerar el dulce cuajado y conservarlo en frío hasta el momento de servir, dado su contenido de colágeno y baja acidez que favorecen el desarrollo microbiano a temperatura ambiente.

Historia y territorio

Dulce típico de la Orinoquía ganadera hecho con pata de res cocida durante horas hasta soltar su colágeno. El caldo se cuela, se licúa y se vuelve a cocinar con panela partida hasta que espesa y coagula al batido constante. Se vierte en un molde, se enfría y se refrigera hasta que cuaje en una masa esponjosa, parecida a un malvavisco denso, que se sirve fría en porciones.

En la Orinoquía ganadera, las patas de res que sobraban de la faena se aprovechaban para hacer gelatinas y dulces, dando origen a este postre cotidiano de la región.

Este dulce nace en la despensa práctica de las fincas ganaderas llaneras: la pata de la res, rica en colágeno, se transforma en un postre que endulza la sobremesa cotidiana sin necesitar ingredientes costosos, apenas panela y agua.

Grabado de un paisaje de la región OrinoquíaRegión OrinoquíaVer todas sus recetas →

Servir y conservar

Para servir

Sirve el dulce bien frío, cortado en cuadros o porciones desde el molde. Es un postre que se disfruta solo, como cierre de un almuerzo llanero, aunque algunas familias lo acompañan con café cerrero o con una bebida fresca de la región. No necesita salsas ni coberturas adicionales: su textura y dulzor de panela son suficientes.

Para guardar

Conservar siempre en refrigeración, cubierto, debido a su contenido de colágeno y baja acidez que favorecen el desarrollo microbiano a temperatura ambiente; consumir en pocos días y evitar dejarlo fuera de frío por periodos prolongados.

Variaciones y consejos

Fuentes consultadas

La investigación conserva sus fuentes por separado para que el relato sea legible y la trazabilidad, auditable.