MesaColombiana
AcompañamientoAltiplano cundiboyacense

Ensalada fresca de lechuga, tomate y aguacate

Hojas de lechuga batavia bien frías con plumas de cebolla, cuñas de tomate chonto pelado, aguacate y cilantro, aliñadas en la mesa con limón, aceite, sal y pimienta: la ensalada de todos los días para acompañar asados y sobrebarriga.

Preparación
25 min
Cocción
1 min
Rinde
4 porciones
Ilustración del tipo de plato y del territorio. Esta receta aún no tiene fotografía propia.

Preparación

Esta es la ensalada que aparece casi sin pensarlo al lado del arroz, la carne y la papa: lechuga crocante, tomate jugoso, aguacate cremoso, cebolla en plumas y un puñado de cilantro, todo aliñado al final con limón y aceite. En el altiplano cundiboyacense le pone frescura al piquete, a la sobrebarriga y a los asados, y en cualquier casa colombiana se arma en diez minutos. El secreto está en que la lechuga llegue fría y seca y en aliñarla justo antes de servir.

  1. Paso 1. 40 minutos

    Desarma la lechuga, quita el tallo y lava las hojas una por una bajo el chorro de agua fría; escúrrelas, sécalas con un paño limpio o en centrífuga y guárdalas en la nevera al menos 30 minutos, en un recipiente tapado.

  2. Paso 2. 8 minutos

    Marca una cruz en la base de los tomates, sumérgelos de 20 a 30 segundos en agua hirviendo y pásalos enseguida a un tazón con agua fría; retira la piel y corta cada tomate en 8 cuñas.

  3. Paso 3. 7 minutos

    Corta la cebolla cabezona en plumas muy finas y pica finamente el cilantro hasta reunir 4 cucharadas; exprime los limones y reserva el jugo sin semillas.

  4. Paso 4. 3 minutos

    Justo antes de servir, parte el aguacate por la mitad, retira la semilla, pélalo y córtalo en cuñas delgadas.

  5. Paso 5. 4 minutos

    En una bandeja amplia extiende la lechuga fría en una sola capa, reparte encima las plumas de cebolla, distribuye las cuñas de tomate, acomoda el aguacate y termina con el cilantro picado.

  6. Paso 6. 2 minutos

    Espolvorea la sal y la pimienta sobre toda la ensalada, rocía el jugo de limón y luego el aceite en hilo, y sírvela de inmediato.

Historia y territorio

Es una ensalada de acompañamiento para cuatro personas que se arma por capas en una bandeja amplia. Abajo va una cama de hojas de lechuga batavia lavadas y refrigeradas; encima, plumas finas de cebolla cabezona, cuñas de tomate chonto pelado, tajadas delgadas de aguacate y cilantro picado. No se revuelve: cada ingrediente se ve en su lugar y el aliño de jugo de limón, aceite, sal y pimienta se reparte por encima en el último momento para que las hojas no se marchiten. Es la misma combinación de verduras que se sirve a diario en almuerzos y comidas de todo el país, con pequeñas diferencias de casa en casa.

En las casas colombianas el almuerzo tiene su orden: sopa, arroz, la carne o el pollo, algo de papa, yuca o plátano y, al lado, una ensalada sencilla de lechuga, tomate y aguacate. En Cundinamarca y Boyacá, tierra de piquete, sobrebarriga y asados, esta ensalada es la que refresca el plato y equilibra la grasa de la carne. El aguacate, que no falta en la mesa nacional, es el que le da cuerpo, y el limón y el cilantro la conectan con el sabor de las cocinas de todo el país. Cada familia la ajusta a su gusto: unos le ponen pepino, otros vinagre o cebolla morada.

Grabado de un paisaje de la región AndinaRegión AndinaVer todas sus recetas →

Servir y conservar

Para servir

Llévala a la mesa en la misma bandeja, para que cada quien se sirva. Acompaña muy bien la sobrebarriga, el piquete o asado cundiboyacense y cualquier carne o pollo a la parrilla, y completa un almuerzo de arroz blanco, papa o plátano. También puedes convertirla en plato principal ligero agregándole huevo duro, camarones o pollo asado en tiras.

Para guardar

Es mejor comerla recién aliñada. Si sobra ensalada sin aliñar, guarda la lechuga, la cebolla y el tomate por separado en recipientes tapados en la nevera y consúmelos al día siguiente; el aguacate cortado se oscurece en pocas horas, así que pártelo solo al servir. La ensalada ya aliñada se marchita y suelta agua: no la guardes de un día para otro. No se recalienta.

Variaciones y consejos

Fuentes consultadas

La investigación conserva sus fuentes por separado para que el relato sea legible y la trazabilidad, auditable.