MesaColombiana
Plato fuerteMeta

Entreverado llanero (vísceras de res en chuzo)

Hígado, corazón, pajarilla, bofe, chunchullo y riñón de res en trozos, ensartados uno tras otro en pinchos de madera, bien salados y asados despacio a la brasa hasta quedar tostados por fuera y jugosos por dentro.

Preparación
50 min
Cocción
35 min
Rinde
6 porciones
Ilustración del tipo de plato y del territorio. Esta receta aún no tiene fotografía propia.

Preparación

En el Llano, cuando se asa una ternera, nada se desperdicia: las vísceras se cortan en trozos, se alternan en un mismo chuzo y se ponen junto a la candela mientras la mamona se va haciendo. Ese chuzo es el entreverado, o entreverao, como lo llaman en la sabana. Lleva hígado, corazón, pajarilla, bofe, chunchullo y riñón, sal y paciencia, y sale de las brasas dorado, chispeante y lleno de sabores distintos en cada mordisco. Aquí te contamos cómo hacerlo en la parrilla de tu casa y cómo lo asan los llaneros alrededor de la hoguera.

  1. Paso 1. 30 minutos

    Pon los pinchos de madera en agua. Lava las vísceras con agua fría: al hígado quítale la telilla y los conductos, al corazón la grasa dura, las venas y los coágulos, a los riñones la grasa y el centro blanco, y al chunchullo pásale un chorro de agua por dentro hasta que salga clara. Escurre el bofe exprimiéndolo y seca todo con papel de cocina.

  2. Paso 2. 20 minutos

    Corta todas las vísceras en trozos de unos 4 cm, el bofe y el chunchullo un poco más grandes, y ensártalos en los pinchos alternando hígado, corazón, pajarilla, bofe, chunchullo y riñón, sin apretarlos. Sala bien los pinchos por todos lados.

  3. Paso 3. 40 minutos

    Enciende el carbón o la leña y espera de 30 a 40 minutos a que quede una brasa cubierta de ceniza blanca, sin llama alta. Unta la parrilla con el aceite y colócala a unos 15 cm de la brasa: debes poder sostener la mano encima de 5 a 6 segundos.

  4. Paso 4. 35 minutos

    Pon los pinchos sobre la parrilla y ásalos a fuego medio de 25 a 35 minutos, dándoles vuelta cada 5 minutos para que se doren parejo; si quieres, rocíalos con la cerveza a mitad del asado. Están listos cuando el chunchullo está dorado y crocante y el centro del trozo más grueso de corazón marca 71 °C.

  5. Paso 5. 5 minutos

    Pasa los pinchos a una tabla limpia, déjalos reposar 3 minutos y sírvelos enseguida, todavía calientes.

Historia y territorio

Es un asado sencillo y muy llanero. Las seis vísceras de res se limpian con cuidado, se cortan en trozos medianos y se ensartan intercaladas en pinchos de madera, de modo que cada chuzo lleve un poco de todo. Se salan generosamente y se asan sobre una parrilla untada de aceite, a fuego medio, dándoles vuelta para que se doren parejo. Hay quien las rocía con un chorrito de cerveza mientras se asan, y en muchas fincas las envuelven antes en la tela del menudo para que no se sequen. Se come caliente, con arepa y ají.

El entreverado es comida de faena y de fiesta llanera. Cuando se sacrifica una ternera para la mamona, las vísceras se aprovechan en su propio chuzo y se asan al lado de las demás presas, mientras la gente conversa alrededor del fuego. En las fiestas de la sabana, como el Festival del Canto Sabanero de Cravo Norte, nunca faltan las mesas con asadura junto a la mamona. Es un plato que se comparte en ambos lados de la frontera: en Casanare, en el Meta y en los llanos venezolanos se asa casi igual, con sal, brasa y tiempo.

Grabado de un paisaje de la región OrinoquíaRegión OrinoquíaVer todas sus recetas →

Servir y conservar

Para servir

Sírvelo recién salido de la brasa, con arepa caliente y ají picante, como se come en la sabana. Si lo haces para un asado grande, acompáñalo con yuca cocida o asada, plátano maduro y papa salada, igual que la mamona. En los llanos venezolanos le ponen al lado yuca sancochada, casabe y guasacaca. Una cerveza fría o un guarapo para los adultos completan la mesa.

Para guardar

Lo ideal es comerlo recién asado. Si sobra, deja enfriar los trozos sin pinchos, guárdalos en un recipiente tapado en la nevera antes de dos horas y consúmelos en uno o dos días. Recaliéntalos en una sartén caliente con unas gotas de aceite o sobre la parrilla, volteándolos hasta que estén calientes en el centro, a 74 °C. El hígado recalentado se endurece, así que pícalo y úsalo en un guiso o un arroz.

Variaciones y consejos

Fuentes consultadas

La investigación conserva sus fuentes por separado para que el relato sea legible y la trazabilidad, auditable.