MesaColombiana
AcompañamientoHuila

Envueltos dulces de arroz con leche (insulsos de arroz)

Harina de arroz cocida en leche con canela, azúcar y mantequilla hasta volverse una natilla espesa, repartida en cuadros de hoja de plátano y doblada en sobres. Es el acompañante dulce y suave del asado huilense.

Preparación
35 min
Cocción
30 min
Rinde
10 porciones
Ilustración del tipo de plato y del territorio. Esta receta aún no tiene fotografía propia.

Preparación

En el Huila y el Tolima la carne de cerdo bien adobada casi nunca llega sola a la mesa: la acompañan envueltos dulces, suaves y perfumados con canela. Estos se hacen con harina de arroz cocida en leche hasta formar una colada tan espesa que se sostiene sola, y luego se reparten en hojas de plátano dobladas como sobres. Al abrirlos sale el olor de la hoja tibia y de la leche con canela. Son fáciles de hacer, pero piden brazo para revolver y una mesa despejada para armarlos sin afanes.

  1. Paso 1. 15 minutos

    Corta las hojas de plátano o bijao en unos 20 cuadros de 12 x 12 cm, límpialas con un paño húmedo y pásalas unos segundos por la llama de la estufa, por ambos lados, hasta que cambien a un verde brillante y se doblen sin rajarse. Apílalas sobre la mesa de trabajo.

  2. Paso 2. 5 minutos

    En un recipiente disuelve la harina de arroz en medio litro de leche fría, batiendo con un batidor de mano hasta que no quede ningún grumo.

  3. Paso 3. 10 minutos

    En una olla de fondo grueso pon el otro medio litro de leche con la canela entera, el azúcar y la mantequilla, y llévala a hervor a fuego medio, revolviendo; deja hervir suave 5 minutos y retira la canela.

  4. Paso 4. 20 minutos

    Baja el fuego a medio-bajo y vierte la mezcla de harina de arroz en chorro delgado sobre la leche caliente, revolviendo sin parar con cuchara de palo. Cocina de 15 a 20 minutos, revolviendo constantemente y raspando el fondo, hasta obtener una colada muy espesa que se despegue de las paredes de la olla.

  5. Paso 5. 15 minutos

    Retira la olla del fuego y, mientras la masa sigue caliente, pon unas 3 cucharadas colmadas en el centro de cada cuadro de hoja de plátano. Dobla los cuatro lados hacia el centro en forma de sobre y acomoda cada envuelto en una bandeja con el cierre hacia abajo.

  6. Paso 6. 30 minutos

    Deja reposar los envueltos 30 minutos a temperatura ambiente, hasta que la masa cuaje, y sírvelos tibios como acompañamiento del asado huilense.

Historia y territorio

Son envueltos pequeños de una masa blanda y dulce, a medio camino entre una natilla y un pudín, que se sirven como acompañamiento de carnes. La harina de arroz se disuelve en leche fría y se vierte sobre leche hirviendo con canela, azúcar y mantequilla; luego se cocina sin dejar de revolver hasta que la mezcla se despega de la olla. Esa colada caliente se pone a cucharadas sobre cuadros de hoja de plátano o de bijao soasada, que se doblan en sobre y se dejan reposar hasta que la masa cuaja. El resultado es un bocado tierno, cremoso y de dulzor moderado, que contrasta con la sal y la grasa del asado.

En las casas del Huila y el Tolima los envueltos son cosa de domingo y de fiesta. Llegan al lado del asado huilense, de la lechona tolimense o de un plato de queso criollo, y también salen a la hora de las onces con un café. Cada familia tiene su fórmula: unas los hacen con panela y clavos, otras con leche y azúcar; unas parten del grano remojado y molido, otras de la harina. Prepararlos es trabajo de cocina grande, con la olla revolviéndose en un fogón y varias manos doblando hojas al mismo tiempo.

Grabado de un paisaje de la región AndinaRegión AndinaVer todas sus recetas →

Servir y conservar

Para servir

Sírvelos tibios, todavía en su hoja, al lado del asado huilense: el dulzor suave de la masa equilibra la sal, el comino y la grasa del cerdo. También acompañan la lechona tolimense, un plato de carne asada o un trozo de queso criollo. A la hora de las onces van muy bien con un café negro o una taza de chocolate caliente.

Para guardar

Cuando estén a temperatura ambiente, y antes de que pasen dos horas, guárdalos en su hoja dentro de un recipiente tapado en la nevera; se conservan bien hasta 3 días. Fríos se ponen firmes: caliéntalos al vapor de 10 a 15 minutos en su misma hoja, o en un sartén tapado a fuego bajo con unas gotas de agua, hasta que estén tibios y blandos. No se recomienda congelarlos porque la masa se agrieta y pierde su textura.

Variaciones y consejos

Fuentes consultadas

La investigación conserva sus fuentes por separado para que el relato sea legible y la trazabilidad, auditable.