MesaColombiana
Plato principalSotaquirá

Indios de Sotaquirá

Envueltos de masa de maíz aderezada con guiso criollo, doblados en hoja de tallo y cocidos en el mismo caldo de gallina de campo, papa, mazorca y habas, según la tradición familiar sotaquireña.

Preparación
30 min
Cocción
1 h 15 min
Rinde
4 porciones
Ilustración del tipo de plato y del territorio. Esta receta aún no tiene fotografía propia.

Preparación

Los indios de Sotaquirá son envueltos de masa de maíz aderezada, doblados en hoja de tallo y cocidos dentro del caldo donde hierve la gallina de campo junto con papa, mazorca y habas. Las familias de Sotaquirá documentan esta preparación con gallina, aunque también existen variantes con costilla de res, con tres carnes o incluso como sopa de solo pollo; aquí se desarrolla la rama de gallina de campo, la mejor sustentada para armar una receta completa, y las cantidades exactas son una propuesta de chef pendiente de ajustar en la cocina.

  1. Paso 1.

    Preparar la masa de maíz molida y mezclarla con un guiso de cebolla, ajo, mantequilla, leche y perejil hasta lograr una masa homogénea aderezada

  2. Paso 2.

    Doblar cada hoja de tallo, colocar una porción de la masa aderezada en el centro y cerrar el envuelto como una empanada

  3. Paso 3. 45 minutos aproximadamente hasta que la gallina esté tierna

    En una olla grande, poner a cocinar la gallina de campo trozada junto con papa, mazorca y habas, cubriendo con suficiente agua para formar un caldo

  4. Paso 4. 25 minutos aproximadamente

    Incorporar los indios envueltos en hoja de tallo dentro del mismo caldo con las verduras y dejar cocinar hasta que la masa esté firme y cocida

  5. Paso 5.

    Servir los indios bañados con el caldo resultante de su cocción junto con las verduras y trozos de gallina, como es costumbre tradicional

Historia y territorio

Envueltos de masa de maíz molida, mezclada con un guiso de cebolla, ajo, mantequilla, leche y perejil, doblados en hoja de tallo como una empanada y cocidos junto a gallina de campo, papa, mazorca y habas en una misma olla con abundante agua. Se sirven bañados con su propio caldo y acompañados de las verduras y la carne con que se cocinaron. Esta versión sigue la rama de gallina documentada en Sotaquirá; las cantidades específicas son una reconstrucción de chef, ya que ninguna fuente detalla pesos exactos.

El Concejo Municipal de Sotaquirá declaró a los indios patrimonio cultural y plato típico del municipio mediante el Acuerdo No. 002 del 25 de febrero de 2014, vinculando el plato con los indígenas sotaires que servían a Pedro Añez en 1542. Por separado, el chef Leonel Jaramillo, en entrevista periodística, ubica el origen de la preparación en el territorio que hoy comparten Cómbita y Sotaquirá y explica que el nombre 'indios' viene del parecido de la envoltura con el taparrabo indígena; cuando se usan dos hojitas, se llama 'indias'.

En Sotaquirá los indios se preparan en reuniones familiares, en ollas grandes donde caben la carne, las verduras de huerta y los envueltos, de modo que toda la olla rinde para compartir en la mesa mientras se conversa alrededor del fogón. Distintas familias documentan variaciones en la carne usada, lo que confirma que es un plato vivo con más de una tradición doméstica dentro del mismo municipio.

Grabado de un paisaje de la región AndinaRegión AndinaVer todas sus recetas →

Servir y conservar

Para servir

Sirve los indios muy calientes, bañados con su propio caldo y acompañados de la gallina, la papa, la mazorca y las habas con que se cocinaron, tal como se hace tradicionalmente en las mesas familiares de Sotaquirá. Un vaso de agua de panela o un refajo frío hacen buen contraste con lo sustancioso del plato.

Para guardar

Guarda los indios ya cocidos junto con su caldo en un recipiente hermético en refrigeración y consúmelos dentro de las siguientes 24 a 48 horas, recalentando el caldo hasta que hierva antes de servir, dado que la mezcla contiene gallina, lácteos y masa de maíz que requieren manejo cuidadoso.

Variaciones y consejos

Fuentes consultadas

La investigación conserva sus fuentes por separado para que el relato sea legible y la trazabilidad, auditable.