MesaColombiana
BebidaTolima

Jugo de tamarindo

Tamarindo en pepa remojado en agua hasta que la pulpa se ablanda, batido con azúcar hasta dejar limpias las semillas y colado: un refresco agridulce y bien frío para el calor del Magdalena.

Preparación
45 min
Cocción
—
Reposo aprox.
1 h
Rinde
8 porciones
Ilustración del tipo de plato y del territorio. Esta receta aún no tiene fotografía propia.

Planea con tiempo: además de 45 min de trabajo en cocina, esta receta necesita unas 1 h de reposo. Revisa los pasos antes de empezar.

Preparación

En las casas del Tolima y del Huila el tamarindo se compra pelado, en bolas compactas de pulpa con sus pepas, y con él se hace uno de los refrescos más queridos de tierra caliente. No hace falta licuadora: basta dejar la fruta un rato en agua, echarle azúcar y batir con ganas hasta que la pulpa suelte las semillas. Sale un jugo color canela, ácido y dulce a la vez, que se toma bien frío a la hora de más sol. Te contamos cómo lograrlo en casa y cómo medirle el espesor para que caiga bien a todos.

  1. Paso 1. 5 minutos

    Revisa el tamarindo: si trae restos de cáscara o hilos gruesos, quítalos con los dedos y desmenuza la pulpa en trozos del tamaño de una nuez para que el agua la moje por todos lados.

  2. Paso 2. 30 minutos

    Pon el tamarindo en remojo en una jarra o un tazón grande con los 2 litros de agua potable y déjalo reposar 30 minutos, revolviendo una vez, hasta que la pulpa esté blanda y empiece a soltarse de las semillas.

  3. Paso 3. 5 minutos

    Agrega el azúcar y bate con fuerza con un batidor de mano durante 3 a 5 minutos, aplastando la fruta contra el fondo, hasta que la pulpa se desprenda por completo y las semillas queden lisas y limpias.

  4. Paso 4. 5 minutos

    Pasa el jugo por un colador sobre otra jarra, presionando lo que queda en la malla con el dorso de una cuchara para sacar toda la pulpa; desecha las semillas y fibras y prueba el dulce.

  5. Paso 5. 1 hora

    Tapa la jarra y llévala a la nevera al menos 1 hora, hasta que el jugo esté bien frío; revuélvelo antes de servir porque la pulpa se asienta.

Historia y territorio

Es un refresco para unos dos litros hecho solo con agua, tamarindo en pepa y azúcar. El tamarindo, ya sin cáscara, se deja media hora en el agua para que la pulpa se hidrate y se despegue; luego se añade el azúcar y se bate con un batidor de mano, apretando la fruta, hasta que las semillas quedan peladas y lisas. Se cuela para retirar pepas y fibras y se enfría en la nevera. El resultado es una bebida turbia, de color café claro, con una acidez frutal que recuerda a la ciruela pasa y un dulzor que la redondea.

En el valle del Magdalena, donde el calor aprieta casi todo el año, el refresco de fruta acompaña el almuerzo y la tarde. El palo de tamarindo es árbol de patio, de sombra y de cosecha casera, y su pulpa se usa tanto en jugos como en dulces y salsas. En Mariquita y sus alrededores el tamarindo se vende ya pelado y compacto, listo para la olla o la jarra. Las cocineras de la región tienen un consejo de anfitrión: a quien lo prueba por primera vez se le sirve bien rebajado con agua, porque el tamarindo concentrado tiene fama de laxante.

Grabado de un paisaje de la región AndinaRegión AndinaVer todas sus recetas →

Servir y conservar

Para servir

Sírvelo bien frío en vasos altos, con unos cubos de hielo si el día lo pide. Acompaña sin problema un almuerzo tolimense, desde un tamal o una lechona hasta un plato de arroz con carne, y también es buen refresco de media tarde. A quien lo prueba por primera vez, sírvele un jugo bien rebajado con agua y no un vaso espeso.

Para guardar

Guárdalo tapado en la nevera, por debajo de 5 °C, y tómalo en uno o dos días; con el tiempo pierde frescura y puede empezar a fermentar. Revuélvelo siempre antes de servir porque la pulpa se va al fondo. No se recalienta. Si quieres adelantar, congela la pulpa colada sin azúcar en cubetas y úsala en el siguiente mes.

Variaciones y consejos

Fuentes consultadas

La investigación conserva sus fuentes por separado para que el relato sea legible y la trazabilidad, auditable.