MesaColombiana
SopaSantanderes

Mutes andinos de maíz

Sopa espesa de maíz mute trillado, callo, pata de res, cerdo oreado, res y pollo, con garbanzos, auyama, chorizo, arracacha, papa, macarrones y guascas, cocida despacio hasta que todo se funde en un caldo de domingo santandereano.

Preparación
10 h 40 min
Cocción
3 h 25 min
Rinde
4 porciones
Ilustración del tipo de plato y del territorio. Esta receta aún no tiene fotografía propia.

Preparación

El mute es la sopa de olla grande de los Santanderes: maíz blanco trillado que se abre en el caldo, callo y pata que se vuelven gelatina, carnes oreadas, garbanzos, papa y un hogao de cebolla larga con achiote que lo amarra todo. Cada familia y cada pueblo tiene el suyo, y de Boyacá a Cúcuta cambian el maíz, las carnes y los granos. Aquí lo preparas a la manera de Río de Oro, con cerdo oreado, chorizo, guascas y macarrones. Pide mañana libre y paciencia, pero sale un plato único que deja a la mesa feliz y lista para la siesta.

  1. Paso 1. 10 horas

    La noche anterior lava el maíz mute y los garbanzos, ponlos en un tazón grande, cúbrelos con 4 tazas de agua y déjalos en remojo en la nevera de 8 a 12 horas.

  2. Paso 2. 50 minutos

    Pon los callos y la pata en la olla a presión con 4 tazas de agua, tapa, cocina a fuego alto hasta el primer pitazo, baja a fuego medio y cuenta 40 minutos, hasta que estén completamente tiernos; deja salir la presión, saca las carnes y bota ese caldo.

  3. Paso 3. 1 hora y 30 minutos

    Mientras tanto, escurre el maíz mute y los garbanzos, ponlos en una olla con 6 tazas de agua, sin sal, y cocínalos tapados a fuego medio cerca de 1 hora y 30 minutos, hasta que el maíz se abra y esté blando; agrega agua caliente si baja mucho.

  4. Paso 4. 30 minutos

    En una olla grande pon los callos y la pata, el cerdo oreado, la carne de res, el pollo, 3 tazas de agua y el maíz con los garbanzos y su agua de cocción; tapa y cocina a fuego medio bajo 30 minutos.

  5. Paso 5. 10 minutos

    En una sartén calienta el aceite achiotado a fuego medio y sofríe la cebolla larga, el ajo, el comino y el tomate unos 8 minutos, hasta tener un hogao blando; agrégalo a la sopa y revuelve bien.

  6. Paso 6. 35 minutos

    Baja el fuego, tapa la olla y agrega por tandas la auyama y el chorizo, luego la arracacha, la papa y la mitad de las guascas, revolviendo de vez en cuando durante 35 minutos, hasta que la papa esté tierna, la auyama empiece a deshacerse y las carnes estén blandas.

  7. Paso 7. 15 minutos

    Agrega los macarrones y cocina unos 12 minutos, hasta que estén blandos sin deshacerse; incorpora el resto de las guascas y la sal, ajusta el espesor con 1 taza de agua hirviendo si hace falta y sirve bien caliente con el cilantro por encima.

Historia y territorio

Es una sopa espesa y sustanciosa que se cocina por partes. El maíz mute y los garbanzos se remojan la noche anterior. Al día siguiente el callo y la pata se ablandan en olla a presión, mientras el maíz y los garbanzos se cocinan aparte hasta que el grano se abre. Luego todo se junta en una olla grande con el cerdo oreado, la res y el pollo, y entra un sofrito de aceite achiotado, cebolla larga, ajo, comino y tomate. Por tandas se suman la auyama, el chorizo, la arracacha, la papa y las guascas, y al final los macarrones. Se sirve bien caliente, con cilantro por encima y arepa de maíz pelado al lado.

El mute es comida de domingo y de reunión. En Villa del Rosario es protagonista de la mesa, en Cúcuta se acompaña con pastel de garbanzo y arroz, y en los pueblos cafeteros de Norte de Santander aparece junto a los tamales, los guisos y el sancocho. Es un plato pensado para llenar: muchas carnes, granos y tubérculos que alimentaban a quienes trabajaban la tierra en lugares tan duros como el cañón del Chicamocha. Por eso se sirve como plato único, espeso, con arepas de maíz pelado calientes, y se cocina con tiempo, idealmente en fogón de leña.

Grabado de un paisaje de la región AndinaRegión AndinaVer todas sus recetas →

Servir y conservar

Para servir

Sírvelo como plato único, en platos hondos y bien caliente, con cilantro picado por encima. Al lado van arepas de maíz pelado recién asadas, crujientes por fuera; también se acompaña con tajadas de aguacate y un poco de arroz blanco. En Cúcuta hay quien lo come con pastel de garbanzo. Un ají casero en la mesa le sube el picante a quien lo quiera.

Para guardar

Deja enfriar el mute sin pasar de 2 horas fuera de la nevera, guárdalo en recipientes tapados y consúmelo en 3 días; muchos dicen que al día siguiente sabe mejor. Al recalentar se pone muy espeso, así que agrega agua hirviendo, nunca fría, y caliéntalo a fuego medio revolviendo hasta que hierva y esté a 74 °C. La pasta se ablanda más con cada recalentado.

Variaciones y consejos

Fuentes consultadas

La investigación conserva sus fuentes por separado para que el relato sea legible y la trazabilidad, auditable.