MesaColombiana
AcompañamientoBoyacá y Cundinamarca

Papas chorreadas

Papas sabaneras chalequeadas, bañadas en un guiso de tomate, cebolla larga, queso campesino y natas de leche, listas para acompañar carnes y sobrebarriga.

Preparación
15 min
Cocción
45 min
Rinde
4 porciones
Ilustración generada con IA · Acuarela y tinta.

Preparación

Las papas chorreadas son ese acompañante que se roba la atención del plato: papas sabaneras cocidas hasta ablandar, bañadas con un guiso espeso de tomate, cebolla larga y queso campesino que se derrite con el calor de la papa. Es una receta de cocina de altiplano, sencilla en técnica pero exigente en punto: ni la papa se debe desbaratar ni el guiso debe quedar aguado. Se sirve caliente, recién chorreada, como pareja obligada de la sobrebarriga o cualquier carne asada.

  1. Paso 1. 45 minutos

    Chalequear (pelar parcialmente) las papas sabaneras y ponerlas a cocinar en agua con sal hasta que ablanden.

  2. Paso 2.

    Aparte, preparar un guiso sofriendo en aceite los tomates maduros picados, la cebolla larga en tiritas, el queso rallado, las natas de leche y los aliños (comino, pimienta, sal).

  3. Paso 3. 10 minutos

    Sofreír el guiso a fuego medio-bajo hasta que el tomate ablande y el queso se derrita, integrando una salsa homogénea y espesa.

  4. Paso 4.

    Sacar las papas cocidas, escurrirlas y colocarlas en una bandeja o plato de servicio.

  5. Paso 5.

    Bañar (chorrear) las papas calientes con el sofrito de tomate, cebolla, queso y natas, y servir de inmediato como acompañante de carnes.

Historia y territorio

Receta tradicional de Boyacá y Cundinamarca: papas sabaneras chalequeadas (peladas parcialmente) que se cocinan en agua con sal hasta ablandar, mientras aparte se prepara un guiso de tomate maduro, cebolla larga, queso campesino rallado y natas de leche, sofrito hasta lograr una salsa espesa y homogénea. Las papas escurridas se bañan con este guiso caliente y se sirven de inmediato como acompañante de carnes, especialmente de la sobrebarriga sudada.

Las papas chorreadas son un acompañante tradicional de la región andina, documentado en Boyacá y Cundinamarca, donde se sirven junto a carnes y aves asadas o al horno, y en particular como pareja de la sobrebarriga. El nombre viene del verbo 'chorrear': el guiso se vierte y escurre sobre las papas cocidas.

En el altiplano cundiboyacense la papa es protagonista diaria: cocida, asada, en chupe o guisada. Las papas chorreadas representan esa costumbre de bañar el tubérculo cocido con un sofrito espeso, una técnica sencilla que convierte un ingrediente humilde en el acompañante clásico de las carnes de la región, sobre todo de la sobrebarriga.

Grabado de un paisaje de la región AndinaRegión AndinaVer todas sus recetas →

Servir y conservar

Para servir

Sirva las papas chorreadas recién bañadas en su guiso, calientes, como acompañante de sobrebarriga, carne asada o pollo campesino. Es un plato pensado para compartir en el centro de la mesa, donde cada comensal se sirve porciones generosas junto a la proteína principal. No requiere guarniciones adicionales, aunque combina bien con arroz blanco o una ensalada fresca que equilibre la untuosidad del guiso.

Para guardar

Este plato se sirve recién preparado. Si quedan sobras, refrigérelas en un recipiente cerrado y consúmalas dentro de las siguientes 24 horas, recalentando a fuego bajo o al microondas hasta que estén bien calientes antes de servir.

Variaciones y consejos

Fuentes consultadas

La investigación conserva sus fuentes por separado para que el relato sea legible y la trazabilidad, auditable.