MesaColombiana
DesayunoOrinoquía colombiana

Pericadas

Huevos batidos cuajados sobre un sofrito de cebolla y tomate, la versión de pericadas que hoy se prepara en cocinas caseras de la Orinoquía con huevo de gallina.

Preparación
5 min
Cocción
8 min
Rinde
4 porciones
Ilustración del tipo de plato y del territorio. Esta receta aún no tiene fotografía propia.

Preparación

Las pericadas nacieron en la Orinoquía como un desayuno contundente hecho con huevos de tortuga, gaviota o garza, una costumbre heredada de los pueblos indígenas de la región. Hoy, cuando esos huevos silvestres son difíciles de conseguir o están protegidos, la preparación se traslada al huevo de gallina, revuelto sobre un sofrito de cebolla y tomate, conservando la esencia de un plato pensado para llenar el estómago antes de una jornada larga en el llano.

  1. Paso 1. 5 minutos

    Preparar un sofrito llanero con la cebolla y el tomate picados en el aceite o manteca medidos, cocinando a fuego medio hasta que estén blandos y suelten su jugo

  2. Paso 2.

    Verter los huevos batidos sobre el sofrito y revolver constantemente hasta que cuajen, siguiendo el método de 'huevos revueltos' que documenta la tradición de la pericada

  3. Paso 3.

    Salpimentar al gusto y retirar del fuego en el punto de cocción deseado, evitando que los huevos se sequen o endurezcan en exceso

  4. Paso 4.

    Servir caliente como plato de desayuno, tal como documenta la tradición llanera del consumo matutino de pericadas

Historia y territorio

Esta pericada se prepara revolviendo huevos batidos sobre un sofrito llanero de cebolla y tomate cocinado en aceite o manteca, hasta que cuajen sin secarse. Es una receta rápida, de sartén, pensada para el desayuno, con la sazón sencilla de sal y un toque de pimienta al gusto. El resultado es un revuelto jugoso, sabroso por el fondo de sofrito, que se sirve caliente apenas sale del fogón.

En la Orinoquía, la pericada tradicional se hacía con huevos de tortuga, gaviota o garza, una costumbre heredada de los indígenas de la región, quienes también los conseguían para los españoles. Conseguir esos huevos era tan difícil que de ahí nació la expresión 'saber dónde ponen las garzas'. Las pericadas se servían como parte del desayuno llanero, junto con el majule, y en ocasiones se acompañaban con pan de arroz.

La pericada pertenece al repertorio de desayunos llaneros de la Orinoquía, donde se documenta como plato fuerte junto con la mamona, las hallacas y otras preparaciones de la región. Su origen está ligado al aprovechamiento estacional de huevos silvestres, una práctica heredada de los indígenas que hoy convive con la versión de huevo de gallina en las cocinas urbanas y rurales.

Grabado de un paisaje de la región OrinoquíaRegión OrinoquíaVer todas sus recetas →

Servir y conservar

Para servir

Sirve la pericada caliente, recién salida de la sartén, como plato fuerte del desayuno llanero. Tradicionalmente se acompaña con pan de arroz y, en la mesa orinoquense, suele estar junto a bebidas como el majule o un café cerrero bien cargado. También funciona bien con arepa o casabe si buscas darle un acompañamiento más contundente.

Para guardar

Consume la pericada recién hecha. Si sobra, refrigérala en un recipiente cerrado y cómela dentro de las siguientes 24 horas, recalentándola brevemente a fuego bajo para evitar que se seque o adquiera textura gomosa.

Variaciones y consejos

Fuentes consultadas

La investigación conserva sus fuentes por separado para que el relato sea legible y la trazabilidad, auditable.