MesaColombiana
SopaTumaco

Pizcán de camarones

Una sopa espesa del Pacífico nariñense donde el caldo nace de las cáscaras del camarón, se llena de bolitas de plátano verde raspado y se cierra con dos leches de coco y camarones enteros al final.

Preparación
20 min
Cocción
50 min
Rinde
4 porciones
Ilustración del tipo de plato y del territorio. Esta receta aún no tiene fotografía propia.

Preparación

El pizcán es una sopa de camarón que se construye desde el fondo: primero se saca todo el sabor de las cáscaras hirviéndolas en agua para formar el caldo, y sobre esa base se cocinan bolitas de plátano verde raspado con refrito. Dos extracciones de leche de coco entran en momentos distintos mientras la sopa reduce, y los camarones enteros se agregan al final, apenas unos minutos, hasta que tomen ese color rosado que anuncia que la sopa está lista para servir caliente.

  1. Paso 1.

    Pelar los camarones y reservar las cáscaras; cocinar las cáscaras en agua para obtener el caldo base de la sopa, luego colar retirando las cáscaras.

  2. Paso 2.

    Al caldo colado agregar el refrito y dejar hervir; incorporar el plátano verde raspado formado en bolitas y cocinar hasta que tomen consistencia firme.

  3. Paso 3. 20 minutos aproximados

    Dejar la sopa al fuego agregando poco a poco la segunda extracción de leche de coco mientras se reduce el líquido, y luego incorporar gradualmente la primera extracción de leche de coco.

  4. Paso 4.

    Agregar las hierbas de azotea picadas finamente y sazonar con sal y pimienta al gusto, integrando los sabores del guiso.

  5. Paso 5. 5 minutos aproximados

    Incorporar los camarones enteros al final y cocinar hasta que tomen un color rosado, indicando que la cocción ha finalizado.

  6. Paso 6.

    Verificar que la textura final sea la de una sopa cremosa y servir caliente inmediatamente para garantizar la inocuidad del marisco cocido.

Historia y territorio

Sopa cremosa del Pacífico nariñense que arranca de un caldo hecho con las cáscaras del propio camarón, hervidas y coladas antes de sumar el refrito. Sobre ese fondo se cocinan bolitas de plátano verde raspado a mano hasta que firman consistencia, y luego la sopa se reduce mientras recibe primero la segunda y después la primera extracción de leche de coco. Hierbas de azotea picadas finamente y los camarones enteros cierran la cocción, que termina en cuanto el marisco cambia a un rosado uniforme.

El pizcán aparece registrado como una sopa de camarón, coco, plátano verde, sal, pimienta y hierbas de azotea, atribuida a Vilma Ramírez en Tumaco, Nariño. La misma portadora explica que "el pizcán es una sopa que se puede preparar con cualquier marisco o pescado", lo que sitúa esta versión de camarón como una de las posibles dentro de una familia más amplia de sopas de mar del Pacífico.

El pizcán forma parte del repertorio de sopas de camarón y otros mariscos que se cocinan en el Pacífico nariñense aprovechando hierbas de azotea como la chiyangua y el chirarán, cultivadas en patios cercanos a la cocina, y usando el coco en dos extracciones para dar cuerpo y sabor progresivo a la sopa.

Grabado de un paisaje de la región PacíficoRegión PacíficoVer todas sus recetas →

Servir y conservar

Para servir

Sirve el pizcán bien caliente, recién retirado del fuego, en platos hondos que conserven el calor. Es una sopa contundente que funciona bien como plato único; si quieres acompañarla, un poco de arroz blanco aparte permite mojarlo en el caldo cremoso de coco. Evita dejarla reposar mucho tiempo antes de servir, ya que el camarón debe llegar a la mesa recién en su punto de cocción.

Para guardar

Por tratarse de una sopa con marisco, se recomienda consumir el pizcán el mismo día de preparado. Si sobra, refrigérala en un recipiente cerrado apenas se enfríe y consúmela al día siguiente, recalentando a fuego suave hasta que hierva de nuevo antes de servir.

Variaciones y consejos

Fuentes consultadas

La investigación conserva sus fuentes por separado para que el relato sea legible y la trazabilidad, auditable.