MesaColombiana
AcompañamientoBogotá D.C. y altiplano cundiboyacense

Poteca de ahuyama

Un puré de ahuyama amarilla machacado a mano, suavizado con crema de leche y perfumado con un guiso corto de cebolla y ajo, listo en menos de una hora para acompañar carnes y arroz blanco.

Preparación
15 min
Cocción
20 min
Rinde
4 porciones
Ilustración del tipo de plato y del territorio. Esta receta aún no tiene fotografía propia.

Preparación

La poteca de ahuyama es un puré sencillo que convierte una hortaliza humilde en un acompañamiento cremoso y reconfortante. Se cocina la ahuyama amarilla en agua con sal hasta que se deshace, se machaca sin colador ni licuadora, y se termina con un guiso rápido de cebolla y ajo más un toque de crema de leche que le da cuerpo y brillo. Es un plato de ejecución corta, ideal para acompañar carnes asadas o un almuerzo típico de la sabana.

  1. Paso 1. 20 minutos

    Lavar, pelar y cortar en trozos la ahuyama amarilla; poner a cocinar en agua con sal durante 20 minutos o hasta que esté bien blanda.

  2. Paso 2.

    Escurrir la ahuyama cocida y machacarla hasta obtener un puré uniforme, sin grumos grandes.

  3. Paso 3. 5 minutos

    En una sartén con el aceite, sofreír la cebolla y el ajo picados a fuego medio hasta que estén transparentes y aromáticos.

  4. Paso 4.

    Incorporar el guiso de cebolla y ajo al puré de ahuyama y mezclar bien con la crema de leche hasta homogeneizar.

  5. Paso 5. 5 minutos

    Ajustar la sal al gusto y calentar la mezcla a fuego bajo por unos minutos antes de servir, revolviendo para evitar que se pegue.

Historia y territorio

Puré de ahuyama amarilla cocida en agua con sal, machacada hasta quedar uniforme y mezclada con un guiso de cebolla y ajo sofritos en aceite, más crema de leche que aporta cremosidad. Se ajusta de sal y se calienta unos minutos antes de servir. Es un acompañamiento de textura suave, color anaranjado intenso y sabor dulce-salado equilibrado, típico de la mesa santafereña.

Fray Alonso de Zamora, en su historia colonial de la provincia neogranadina, describió las auyamas como calabazas grandes de carne anaranjada y buen gusto, llamándolas 'alimento de los pobres'. El Recetario Santafereño recoge esa cita junto a la fórmula de la poteca: ahuyama amarilla, crema de leche, sal, cebolla y ajo al gusto, cocida en agua con sal y machacada.

La poteca aparece documentada en el Recetario Santafereño como un plato del altiplano cundiboyacense, con raíces que se remontan a las crónicas coloniales sobre la ahuyama. En Santander (Barichara) existe una preparación con el mismo nombre pero guisada con aceite y cebolla larga, servida con ají, lo que confirma que 'poteca de ahuyama' nombra una familia de purés andinos con variaciones locales en la grasa y el guiso usados.

Grabado de un paisaje de la región AndinaRegión AndinaVer todas sus recetas →

Servir y conservar

Para servir

Sirve la poteca de ahuyama bien caliente como acompañamiento de carnes asadas, pollo o un almuerzo típico santafereño con arroz blanco. Su textura cremosa y su sabor suave la hacen ideal para equilibrar platos más contundentes o salados. Puede llevarse a la mesa en una fuente honda, decorada con un poco de cebolla picada cruda si se desea un contraste fresco.

Para guardar

Guarda el puré en un recipiente hermético en el refrigerador y consúmelo dentro de los 2 a 3 días siguientes. Recalienta a fuego bajo revolviendo constantemente o en microondas en intervalos cortos, añadiendo un poco de leche o crema si se ha espesado demasiado.

Variaciones y consejos

Fuentes consultadas

La investigación conserva sus fuentes por separado para que el relato sea legible y la trazabilidad, auditable.