MesaColombiana
SopaSantander

Sopas andinas de ruyas o remiendos

Espinazo, costilla y verduras de clima frío se cocinan lentamente hasta formar un caldo espeso al que se le dejan caer, entre los dedos, tiritas de masa de maíz que le dan nombre al plato.

Preparación
20 min
Cocción
1 h 5 min
Rinde
4 porciones
Ilustración del tipo de plato y del territorio. Esta receta aún no tiene fotografía propia.

Preparación

La sopa de ruyas es un plato de olla larga: primero se saca sabor a los huesos y las carnes, después se suman las verduras de la despensa santandereana y, al final, se deja caer en el caldo hirviendo una masa de maíz que se escurre entre los dedos formando tiritas irregulares llamadas ruyas. Esa técnica manual, más que un ingrediente exótico, es lo que distingue esta sopa de cualquier otro sancocho campesino de la región andina.

  1. Paso 1. 20 minutos

    Cocinar el espinazo y la costilla de res en 4 tazas de agua con 2 tallos de cebolla larga, a fuego alto por 20 minutos.

  2. Paso 2. 20 minutos

    Agregar los fríjoles verdes, bajar el fuego a medio y cocinar 20 minutos más, hasta que fríjoles y carnes estén blandos.

  3. Paso 3. 15 minutos

    Añadir berenjena, ahuyama, papa, repollo y apio, sazonar con sal, pimienta y comino, bajar el fuego y cocinar hasta que los vegetales estén tiernos, añadiendo agua si el nivel baja del que cubre los ingredientes.

  4. Paso 4.

    Aparte, mezclar el maíz cocido con tomate, ajo, los 2 tallos de cebolla larga restantes, cebolla roja, cilantro, sal y pimienta; moler hasta formar una masa suave y añadir la manteca de cerdo, revolviendo hasta obtener consistencia algo líquida.

  5. Paso 5.

    Subir el fuego a alto y dejar caer porciones de la masa en la sopa formando pequeños rollitos con las manos o dejándola escurrir entre los dedos, tal como indica la técnica tradicional de la ruya.

  6. Paso 6. 5 minutos de cocción + 10 minutos de reposo

    Cocinar 5 minutos más, agregar las guascas y dejar reposar 10 minutos antes de servir espolvoreado con cilantro fresco.

  7. Paso 7.

    Verificar que las carnes alcancen cocción completa y temperatura interna segura antes de servir, dado el uso de espinazo y costilla crudos al inicio de la preparación.

Historia y territorio

Sopa espesa de caldo de espinazo y costilla, con fríjol verde, berenjena, ahuyama, papa pastusa, repollo y apio, terminada con guascas y con bastones de masa de maíz que se forman a mano y se cuecen directamente en el caldo hirviendo. El resultado es una sopa contundente, de textura mixta entre el caldo, las verduras tiernas y la masa suave de las ruyas, propia de la mesa campesina de Santander.

El mute santandereano y sus parientes campesinos —entre ellos la sopa de ruyas— combinan carnes, maíz y verduras en una misma olla; cada municipio ajusta la receta con lo que tiene a mano. El Inventario de Cocinas Tradicionales de Colombia describe las ruyas como la masa de maíz con la que se forman los bastones que se cocinan dentro de la sopa.

Esta sopa pertenece a la cocina campesina de olla única, donde carnes de hueso, granos y verduras de clima frío conviven en el mismo caldo y la masa de maíz aprovecha el grano casi seco de la cosecha. Es representativa de un recetario santandereano en el que cada casa ajusta los vegetales según la temporada, sin perder la técnica identitaria de formar las ruyas con las manos.

Grabado de un paisaje de la región AndinaRegión AndinaVer todas sus recetas →

Servir y conservar

Para servir

Se sirve bien caliente en plato hondo, procurando que cada porción lleve carne, vegetales y varias ruyas, con un poco de caldo espeso que las envuelva. Tradicionalmente se espolvorea cilantro fresco picado justo antes de llevar a la mesa. Es un plato completo por sí mismo, aunque puede acompañarse con arepa o pan campesino para mojar en el caldo.

Fuentes consultadas

La investigación conserva sus fuentes por separado para que el relato sea legible y la trazabilidad, auditable.