MesaColombiana
SopaBogotá D.C.

Sopa de maíz pintado

Sopa bogotana espesada con harina de maíz pintado, caldo de costilla de res, arveja, tallos, zanahoria y papa sabanera, cocinada hasta lograr una textura cremosa y reconfortante.

Preparación
—
Cocción
—
Rinde
4 porciones
Ilustración del tipo de plato y del territorio. Esta receta aún no tiene fotografía propia.

Preparación

La sopa de maíz pintado es un plato de cuchara típico de la mesa santafereña: un caldo de costilla o hueso de res que se espesa poco a poco con harina de maíz pintado disuelta en agua caliente. Arveja, tallos, zanahoria y papa sabanera se cocinan en el mismo caldo hasta quedar tiernos, y la harina disuelta liga todo en una sopa densa, nutritiva y de sabor profundo, ideal para el clima frío de la sabana.

  1. Paso 1.

    En una olla se cocina el hueso o costilla de res en el agua hasta que la carne esté blanda, formando el caldo base de la sopa.

  2. Paso 2.

    Cuando el hueso esté blando se incorporan la arveja, los tallos picados, la zanahoria y la papa sabanera, cocinando hasta que estén en su punto.

  3. Paso 3.

    Se disuelve la harina de maíz pintado en agua caliente aparte, eliminando los grumos, y se va incorporando poco a poco a la sopa mientras se revuelve.

  4. Paso 4. aproximadamente 5-8 minutos

    Se cocina la sopa a fuego medio removiendo con frecuencia hasta que espese al gusto, controlando que no se formen grumos ni se pegue en el fondo.

  5. Paso 5.

    Rectificar la sal al gusto y servir caliente, verificando que la costilla o hueso haya soltado suficiente sustancia al caldo.

Historia y territorio

Sopa espesa preparada con harina de maíz pintado disuelta en agua caliente, que se incorpora al final a un caldo de costilla o hueso de res cocinado junto con arveja verde, tallos picados, zanahoria en cuadritos y papa sabanera. El resultado es una sopa de textura untuosa, con el sabor tostado del maíz y la sustancia del caldo de res, que se sirve caliente y se ajusta de sal al gusto.

La sopa de maíz pintado aparece registrada en el recetario santafereño junto a otras sopas bogotanas como el ajiaco, el caldo de costilla y la mazamorra chiquita, formando parte del repertorio de sopas de cuchara de la cocina de Bogotá.

Esta sopa forma parte del repertorio de sopas de cuchara documentadas en la cocina bogotana, junto al ajiaco y la changua, y comparte con la mazamorra chiquita el recurso de espesar caldos de res con harina de maíz.

Grabado de un paisaje de la región AndinaRegión AndinaVer todas sus recetas →

Servir y conservar

Para servir

Sirve la sopa bien caliente en platos hondos, procurando repartir trozos de costilla o carne desprendida del hueso en cada porción junto con las verduras. Es un plato completo por sí mismo, pero se puede acompañar con arroz blanco o aguacate en tajadas, siguiendo la costumbre de otras sopas bogotanas de la misma familia.

Para guardar

Guarda la sopa en un recipiente cerrado en el refrigerador y consúmela dentro de los siguientes 2 a 3 días, recalentando a fuego medio hasta que hierva de nuevo antes de servir; si queda muy espesa, agrega un poco de agua caliente al recalentar.

Variaciones y consejos

Fuentes consultadas

La investigación conserva sus fuentes por separado para que el relato sea legible y la trazabilidad, auditable.