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Plato fuerteBoyacá

Tamal boyacense

Aprende a preparar el tamal boyacense tradicional, con carnes de cerdo, pollo y longaniza, masa de harina de maíz y arroz, envuelto en hoja de rijua o chisgua y cocido a fuego lento en agua.

Preparación
—
Cocción
1 h
Rinde
4 porciones
Ilustración generada con IA · Acuarela y tinta.

Preparación

El tamal boyacense se reconoce por su masa hecha con harina de maíz amarillo y arroz cocido, mezclada directamente en el caldo donde se cocinaron las carnes. Cerdo, pollo, longaniza y garbanzo se envuelven junto con la masa en hoja de rijua o chisgua, el envoltorio que lo diferencia frente a otros tamales colombianos que usan hoja de plátano o de bijao, y se hierven hasta que todo queda compacto y perfumado.

  1. Paso 1.

    Cocinar todas las carnes (cerdo, pollo, longaniza) en agua junto con ajo hasta que estén tiernas, y sobre ese mismo caldo cocinar los garbanzos hasta que se ablanden.

  2. Paso 2.

    Diluir la harina de maíz previamente cernida en el caldo de las carnes y agregar el arroz cocido, los garbanzos, la cebolla y la sal, mezclando hasta obtener una masa homogénea.

  3. Paso 3.

    Armar cada tamal colocando sobre la hoja de rijua una porción de masa, una porción de cada carne y una rodaja de zanahoria.

  4. Paso 4.

    Envolver firmemente la masa con la hoja de rijua y amarrar con cuerda o pita antes de cocinar.

  5. Paso 5. 1 hora

    Hervir los tamales en una olla con agua durante 1 hora, moviéndolos con ayuda de una rejilla o palos para que no se inunden, agregando agua a medida que se evapora.

  6. Paso 6.

    Verificar que la temperatura interna de las carnes alcance al menos 74°C antes de servir para garantizar inocuidad del relleno.

Historia y territorio

Esta versión sigue el método tradicional boyacense: se cuecen las carnes con ajo, se ablandan los garbanzos en ese mismo caldo, y con ese líquido se disuelve la harina de maíz junto con arroz ya cocido hasta lograr una masa homogénea. Cada tamal se arma con porciones de carne y zanahoria envueltas en hoja de rijua, amarradas con pita y hervidas en agua durante una hora, vigilando que no se inunden y reponiendo el agua que se evapora.

El tamal boyacense es parte del diario vivir en Boyacá y una de las formas más típicas de desayunar en la región, aunque se consuma a cualquier hora. Se distingue de otros tamales colombianos, como el tolimense, por usar harina de maíz y por envolverse en hojas de rijua o chisgua.

En Boyacá el tamal acompaña el desayuno dominical junto a chocolate, queso, pan y jugo de naranja, y en algunas zonas se corona con lechona en la combinación conocida como 'matrimonio'. Frente al tamal tolimense, santandereano o antioqueño, el boyacense se distingue por su masa de harina de maíz, la presencia de garbanzo y longaniza, y su envoltura en hoja de rijua o chisgua.

Grabado de un paisaje de la región AndinaRegión AndinaVer todas sus recetas →

Servir y conservar

Para servir

Sirve el tamal recién sacado del agua, dejándolo reposar unos minutos antes de desamarrarlo para que la masa se asiente. En Boyacá es típico acompañarlo con chocolate caliente, queso, pan y jugo de naranja en el desayuno; en algunas zonas se corona con una porción de lechona, combinación que se conoce como 'matrimonio' y es ideal para un plan familiar de domingo.

Para guardar

Guarda los tamales sobrantes en refrigeración dentro de un recipiente cerrado y consúmelos en los siguientes días; para recalentar, vuelve a hervirlos envueltos o caliéntalos al vapor hasta que el centro esté bien caliente antes de servir.

Variaciones y consejos

Fuentes consultadas

La investigación conserva sus fuentes por separado para que el relato sea legible y la trazabilidad, auditable.