MesaColombiana
Plato principalCajicá

Tamal de calabaza cundinamarqués

Aprenda a preparar el tamal de calabaza tal como lo hacen en Cajicá: masa de calabaza colada, arroz con arveja y zanahoria, guiso de cebolla y ajo, y relleno de pollo y cerdo envuelto en hoja de chisgua.

Preparación
1 h
Cocción
1 h 30 min
Rinde
4 porciones
Ilustración del tipo de plato y del territorio. Esta receta aún no tiene fotografía propia.

Preparación

En Cajicá el tamal de calabaza es un plato de cocina lenta que reemplaza parte de la masa de maíz por calabaza cocida y colada. La mezcla se combina con arroz precocido con arveja y zanahoria, un guiso de cebolla y ajo, y harina de maíz cruda molida en piedra. Se envuelve en hoja de chisgua con trozos de pollo y cerdo, y se cocina hasta que la masa queda firme.

  1. Paso 1.

    Pelar la calabaza, cortarla en cuadritos, cocinarla en agua hasta que esté blanda, dejarla enfriar y colarla para retirar el exceso de agua, siguiendo el método de Cajicá.

  2. Paso 2.

    Preparar aparte el arroz con la arveja rallada/picada y la zanahoria, cocinándolos juntos hasta que el arroz esté tierno.

  3. Paso 3. 5 minutos

    Hacer un guiso sofriendo la cebolla y el ajo picados en un poco de aceite hasta que estén transparentes y aromáticos.

  4. Paso 4.

    Mezclar en un bowl grande la calabaza colada, el arroz con arveja y zanahoria, el guiso de cebolla y ajo, y la harina de maíz crudo molida en piedra hasta integrar homogéneamente la masa.

  5. Paso 5.

    Cocinar por separado el pollo y el cerdo hasta que estén bien cocidos y desmenuzarlos o trozarlos en porciones medianas.

  6. Paso 6.

    Lavar y desvenar las hojas de chisgua, y disponer sobre cada una una porción de la masa de calabaza con trozos de pollo y cerdo en el centro.

  7. Paso 7.

    Envolver firmemente cada tamal doblando las hojas de chisgua y asegurando con piola o cabuya para que no se abra durante la cocción.

  8. Paso 8. 90 minutos

    Cocinar los tamales envueltos en olla grande con agua hirviendo, asegurando que estén cubiertos, hasta que la masa esté firme y bien cocida.

Historia y territorio

Esta versión sigue el método documentado en Cajicá: la calabaza se pela, se corta en cuadritos, se cocina, se enfría y se cuela para retirar el exceso de agua antes de integrarla a la masa. El resultado es un tamal de sabor suave, ligeramente dulce por la calabaza, con textura húmeda pero firme, relleno de pollo y cerdo, envuelto y amarrado en hoja de chisgua y cocido en agua hasta que cuaja por completo.

En Cajicá el tamal de calabaza es una preparación de reconocimiento local, asociada a cocineras tradicionales como Luz Elsa Venegas, conocida como "los del edificio" por vender sus tamales durante años en la puerta del único edificio del pueblo. El festival gastronómico 'Cajicá, sabor hecho a mano' ha reconocido este oficio. Familias como la de Mireya Salcedo lo preparan desde hace generaciones con calabazas silvestres de la zona.

El tamal de calabaza pertenece a una familia de preparaciones cundinamarquesas donde la calabaza sustituye o complementa la masa de maíz. En Cajicá se elabora colando la calabaza cocida y mezclándola con arroz, guiso y harina de maíz cruda, mientras que Tabio y Chipaque conservan sus propias variantes con la misma hortaliza como protagonista.

Grabado de un paisaje de la región AndinaRegión AndinaVer todas sus recetas →

Servir y conservar

Para servir

Sirva el tamal recién sacado de la olla, todavía envuelto, y deje que cada comensal lo abra en la mesa para disfrutar el vapor y el aroma de la hoja de chisgua. Es tradicional acompañarlo con chocolate caliente o agua de panela, ideal para el clima frío del altiplano cundiboyacense. Puede servirse solo como plato principal en desayunos o cenas familiares.

Fuentes consultadas

La investigación conserva sus fuentes por separado para que el relato sea legible y la trazabilidad, auditable.