MesaColombiana
Plato fuerteCasanare

Tatuco de gallina en guadua

Trozos de gallina adobados con vinagre, ajo, cebolla larga, pimentones y comino, encerrados en un canuto de guadua tapado con hojas de plátano y cocidos despacio hasta quedar jugosos y perfumados de monte.

Preparación
1 h
Cocción
1 h 40 min
Rinde
4 porciones
Ilustración del tipo de plato y del territorio. Esta receta aún no tiene fotografía propia.

Preparación

El tatuco es cocina de sabana abierta: un trozo de guadua verde se vuelve olla, se llena de gallina adobada, se tapa con hojas de plátano y se deja al calor lento del fuego hasta que la carne se cocina en su propio caldo. Al abrirlo sale un vapor que huele a caña, a comino y a pimentón, y la gallina llega a la mesa blanda y jugosa. Aquí te contamos cómo se hace enterrado bajo una hoguera, como en el Llano, y cómo lograrlo en el horno de tu casa sin que pierda su gracia.

  1. Paso 1. 15 minutos

    Escoge un canuto de guadua verde y sin inmunizar, de 10 a 12 cm de diámetro y 30 a 40 cm de largo, cortado por fuera de dos nudos para que ambos queden como tapas. Con un cuchillo firme abre en uno de los nudos un orificio de 6 a 7 cm, lava el interior con agua caliente y un cepillo largo hasta que el agua salga limpia y déjalo escurrir boca abajo.

  2. Paso 2. 35 minutos

    En un recipiente grande mezcla la gallina con el vinagre, la cebolla larga, el ajo, los pimentones rojo y verde, el comino, la sal y la pimienta, frotando con las manos hasta que cada trozo quede cubierto de adobo; tapa y deja reposar en la nevera 30 minutos.

  3. Paso 3. 10 minutos

    Precalienta el horno a 180 °C. Mete la gallina adobada y todo su jugo por el orificio, sin apretar, dejando unos 3 cm libres; tapa la boca con una hoja de plátano enrollada, envuelve el canuto con dos hojas más y amárralo con pita.

  4. Paso 4. 1 hora y 30 minutos

    Acuesta el tatuco en una bandeja con la boca un poco levantada y hornéalo a 180 °C durante 1 hora y 30 minutos, hasta que las hojas de afuera estén tostadas y por el tapón salga un vapor que huele a comino. A la manera llanera se entierra en un hoyo de unos 20 cm con la boca hacia arriba, se cubre con hojas y tierra y se mantiene una hoguera encima durante unas 2 horas.

  5. Paso 5. 10 minutos

    Saca el tatuco, déjalo reposar 10 minutos, corta la pita, retira las hojas y el tapón y comprueba con un termómetro que el trozo más grueso de gallina marque al menos 74 °C y se deshaga al apretarlo con una cuchara; si no, tápalo de nuevo y hornéalo 15 minutos más.

  6. Paso 6. 5 minutos

    Vacía el contenido sobre la última hoja de plátano inclinando el canuto por el orificio; si algún trozo se queda adentro, abre la guadua a lo largo con un machete sobre una tabla firme. Sirve enseguida, con el jugo por encima.

Historia y territorio

Es un plato fuerte de la Orinoquía hecho con pocos ingredientes y mucha paciencia. La gallina deshuesada se corta en trozos medianos y se adoba con vinagre blanco, ajo machacado, cebolla larga, pimentón rojo y verde, comino, sal y pimienta. Ese adobo entra en un canuto de guadua que conserva sus dos nudos, con una boca abierta en uno de ellos. La boca se tapa con hojas de plátano o de bijao enrolladas, el canuto se envuelve con más hojas y se amarra con pita. Dentro de la caña la carne no se reseca: el vapor queda atrapado, los pimentones se deshacen y todo termina en un estofado corto y sabroso que se sirve sobre hojas, con su jugo.

En los Llanos Orientales el fuego al aire libre manda: allí se asan la mamona y el chigüiro, y el tatuco aparece entre los platos que mejor cuentan esa vida de sabana. Su gracia está en aprovechar el calor que se queda bajo la tierra, una manera de cocinar que comparte raíz con el mundo amazónico, donde el pescado se envuelve en hojas y se pone a las brasas con un tiempo que los cocineros indígenas conocen de memoria. En Aguazul, Casanare, lo presentan con orgullo como un plato de su tierra. Es comida que pide reunión y calma, porque hay que esperar a que la hoguera se consuma antes de desenterrar el canuto.

Grabado de un paisaje de la región OrinoquíaRegión OrinoquíaVer todas sus recetas →

Servir y conservar

Para servir

Sirve el tatuco recién abierto, volcado sobre una hoja de plátano en el centro de la mesa para que cada quien se sirva con su jugo. Va muy bien con yuca cocida o asada, plátano o topocho cocido y arroz blanco, que recoge el caldito del fondo. Un ají llanero o un ají de leche al lado le da picante a quien lo quiera, y una taza de café cerrero al final cierra la comida a la manera del Llano.

Para guardar

Pasa lo que sobre a un recipiente con tapa, sin la guadua ni las hojas, y guárdalo en la nevera antes de que pasen dos horas; se conserva bien de 2 a 3 días. Recaliéntalo tapado, con un chorrito de agua o de su mismo jugo, a fuego medio o en el horno a 180 °C, hasta que esté bien caliente por dentro, a 74 °C. También aguanta congelado hasta 2 meses; descongélalo en la nevera antes de calentarlo. La guadua no se vuelve a usar.

Variaciones y consejos

Fuentes consultadas

La investigación conserva sus fuentes por separado para que el relato sea legible y la trazabilidad, auditable.