MesaColombiana
Plato fuerteCúcuta

Turmada (sopa de pan)

La receta cucuteña que arma capas de pan, papa cocida, huevo, jamón, hogao de chorizo y queso, bañadas en bechamel y gratinadas al horno hasta dorar.

Preparación
30 min
Cocción
20 min
Rinde
4 porciones
Ilustración del tipo de plato y del territorio. Esta receta aún no tiene fotografía propia.

Preparación

La turmada es una torta salada por capas que nació en Norte de Santander como versión criolla de la lasaña. Esta versión reconstruye la fórmula documentada en Cúcuta: pan sin orillos, papa cocida en rondeles, huevo duro, jamón de pierna, hogao con chorizo de ternera y queso, todo unido con bechamel y horneado hasta gratinar. El resultado es una torta jugosa por dentro y dorada por fuera, ideal para compartir en familia.

  1. Paso 1. 8 minutos papa / 11 minutos huevo

    Lavar y pelar la papa, cortar en rondeles finos y cocinar 8 minutos desde que rompa el hervor con un poco de sal; escurrir y reservar. Cocinar los huevos 11 minutos, pelar y cortar en rondeles.

  2. Paso 2.

    Preparar aceite achiotado calentando aceite con bija, colar y usar para sofreír cebolla, ajo, pimentón, comino y chorizo hasta integrar; agregar sal y pimienta al gusto.

  3. Paso 3.

    Retirar los orillos al pan y armar en un molde capas alternadas de bechamel, pan, papa, huevo, sofrito y queso, humedeciendo cada capa con más bechamel, repitiendo el proceso hasta agotar los ingredientes.

  4. Paso 4. 20 minutos

    Finalizar con una capa de pan, queso y bechamel encima, y llevar al horno a 180°C por 20 minutos hasta dorar la superficie y gratinar.

  5. Paso 5. 5 minutos

    Retirar del horno, dejar reposar 5 minutos en un lugar tibio antes de cortar y servir para asegurar que las capas se asienten correctamente.

Historia y territorio

Torta salada armada en capas dentro de un molde: bechamel, pan campesino sin orillos, papa cocida en rondeles, huevo duro en rodajas, un hogao de cebolla, ajo, pimentón, tomate y chorizo de ternera, láminas de jamón de pierna ahumado y queso doble crema o mozzarella. Se repite el montaje, se cubre con una última capa de pan, queso y bechamel, y se hornea a 180 °C hasta gratinar la superficie. Se sirve caliente, recién salida del horno, en porciones cuadradas o rectangulares.

La turmada es un plato representativo de la gastronomía de Norte de Santander, con varios relatos sobre su origen: uno la vincula al terremoto de Cúcuta, cuando los sobrevivientes comían leche con pan duro; otro la ubica en Pamplona, donde 'turma' era el nombre campesino de la papa; y un tercero cuenta que en Mutiscua nació de un error al preparar una changua, cuando una madre añadió pan de agua al caldo y este absorbió todo el líquido, resolviéndolo con láminas de papa cocida encima. Se le conoce también como sopa seca y es considerada la versión criolla de la lasaña, preparada en forma cuadrada o redonda.

En Norte de Santander la turmada se prepara tradicionalmente con pan, papa, huevo, guiso criollo y ahogao, y admite variaciones con queso, jamón, tomate, pimentón y chorizo. Distintas familias y cocineros la elaboran en cazuela, cayana o molde de horno, lo que confirma su lugar como plato de mesa doméstica y también de rescate gastronómico en restaurantes de la región.

Grabado de un paisaje de la región AndinaRegión AndinaVer todas sus recetas →

Servir y conservar

Para servir

Sirve la turmada recién salida del horno, después del reposo de 5 minutos, cortada en porciones cuadradas o rectangulares con una espátula ancha para que las capas no se desarmen. Es un plato fuerte que se disfruta solo, acompañado de una ensalada fresca o de una changua si se sirve en el desayuno, siguiendo la costumbre nortesantandereana de combinarla con caldos livianos.

Para guardar

Guarda la turmada en un recipiente hermético en refrigeración y consúmela en un plazo corto de máximo dos días, recalentando porciones individuales al horno o microondas hasta que estén bien calientes antes de servir.

Variaciones y consejos

Fuentes consultadas

La investigación conserva sus fuentes por separado para que el relato sea legible y la trazabilidad, auditable.