Arepa orejeperro o de angú
Maíz blanco trillado que se remoja tres días, se muele, se cuela para quitarle el afrecho y se cocina como un engrudo; luego se aplana entre hojas de plátano y se asa en tiesto sin dejar que se dore.
- Preparación
- 1 h 50 min
- Cocción
- 45 min
- Rinde
- 10 porciones


Preparación
La orejeperro es una arepa que se hace sin afán. El maíz duerme tres días en agua, quieto, hasta ablandarse y tomar un olorcito ácido; después se muele, se lava para soltar el afrecho y lo que queda se cocina hasta volverse una pasta lisa y brillante. Con esa masa se forman tortas finísimas, alargadas como la oreja de un perro, que se asan apenas lo justo para que queden firmes, pálidas y dobladizas. Es la arepa que en el Huila acompaña el asado y la lechona, y que se enrolla alrededor de un trozo de carne para comer con la mano.
- Paso 1. 3 días
Enjuaga el maíz trillado, ponlo en una olla, cúbrelo con 1 l de agua fría y déjalo 3 días en un lugar fresco y a la sombra, sin mover ni revolver la olla, hasta que el grano se deje partir con la uña y huela ligeramente ácido.
- Paso 2. 20 minutos
Escurre el maíz, enjuágalo con agua fresca y pásalo por el molino de mano ajustado en lo más fino; vuelve a molerlo una segunda vez hasta obtener una masa húmeda y sin grumos gruesos.
- Paso 3. 15 minutos
Disuelve la masa en 500 ml de agua, revuelve bien y cuélala por un cedazo fino apretando con la mano; vuelve a mezclar el afrecho que quedó con 250 ml de agua, cuela otra vez sobre el mismo líquido y desecha el afrecho.
- Paso 4. 30 minutos
Deja reposar el líquido colado 30 minutos sin moverlo, hasta que el almidón se asiente en el fondo, y retira con un cucharón el agua clara de encima, dejando solo una capa delgada sobre la pasta blanca.
- Paso 5. 15 minutos
Pasa la pasta con su poquito de agua a un caldero grande y cocínala a fuego medio bajo, revolviendo sin parar con una cuchara de madera, durante 10 a 15 minutos, hasta que espese como un engrudo brillante que se despega del fondo.
- Paso 6. 20 minutos
Retira el caldero del fuego y deja reposar la masa 20 minutos, hasta que esté tibia; mientras tanto soasa las hojas de plátano y córtalas en cuadros. Con las manos húmedas, divide la masa en 20 bolitas del mismo tamaño.
- Paso 7. 15 minutos
Pon cada bolita entre dos cuadros de hoja de plátano y aplástala con la palma o con un plato hasta dejarla de 3 a 5 mm de grosor, alargándola un poco para darle forma de oreja.
- Paso 8. 30 minutos
Calienta el tiesto de barro o la plancha de hierro a fuego medio. Retira la hoja de arriba, voltea la arepa sobre el tiesto, despega la otra hoja y ásala de 3 a 4 minutos por cada lado, hasta que esté firme y seca al tacto pero sin dorarse.
- Paso 9. 10 minutos
Deja reposar las arepas 5 minutos y envuélvelas, de cinco en cinco, en hojas de plátano soasadas para que se conserven húmedas y flexibles hasta servirlas.
Historia y territorio
Es un amasijo del Huila y el Tolima hecho con muy poco: maíz blanco trillado, agua y hojas de plátano. Lo que la distingue es el proceso. El grano se remoja tres días sin mover la olla, se pasa por el molino hasta quedar fino y la masa se diluye en agua y se cuela para retirar el afrecho; por eso también la llaman arepa de angú. El almidón que se asienta se cocina a fuego bajo, revolviendo, hasta que espesa como un engrudo. Ya tibia, la masa se divide en bolitas que se aplastan entre hojas hasta dejar unos pocos milímetros de grosor, y se asan en tiesto de barro o plancha de hierro sin dorarlas. Salen veinte arepas blancas y suaves que se guardan envueltas en hoja para que no se resequen.
En el Huila y el Tolima la mesa de fiesta se llena de amasijos de maíz, y la orejeperro es de los más queridos. En San Juan y San Pedro aparece junto al asado huilense, los insulsos y la lechona, y en muchas casas se usa como pan y como cuchara a la vez: se toma un trozo de asado, se envuelve en la arepa y se come así. En los pueblos del centro del Huila también es desayuno, rellena de carne, asadura o huevo revuelto. Hacerla pide paciencia y oficio de cocina vieja: el molino de hierro, el balay para colar, la cagüinga para revolver y el tiesto de barro sobre el fogón.
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Para servir
Sírvelas tibias, recién sacadas de su hoja. En el Huila acompañan el asado huilense junto a los insulsos, el plátano maduro y una bebida de maíz como el masato o la chicha, y también van al lado del cojín de lechona. Lo más sabroso es usarlas como envoltura: toma un trozo de carne asada, enróllalo en la arepa y cómelo con la mano. Para el desayuno, rellénalas de carne desmechada, asadura o huevo revuelto, o cómelas solas con chocolate.
Para guardar
Guarda las arepas ya frías envueltas en hoja de plátano o en un trapo dentro de un recipiente cerrado en la nevera, hasta 3 días. Para recalentarlas, pásalas por el tiesto o la plancha a fuego medio un minuto por lado, o caliéntalas al vapor envueltas en su hoja hasta que estén blandas y bien calientes. No las dejes a temperatura ambiente más de dos horas.
Variaciones y consejos
- Con guarruz, como en los pueblos del centro del Huila: cuando la masa esté tibia, mézclale una tercera parte de su volumen de arroz cocido sin sal, bien majado. La arepa queda más resistente y aguanta enrollada con carne, asadura o huevo revuelto sin rajarse.
- De arroz en lugar de maíz: remoja el arroz solo una noche, muélelo con agua, cuélalo y sigue igual. Sale todavía más flexible y de sabor más neutro, muy buena para envolver.
- Doradas en sartén: hay quien engrasa apenas la sartén y las deja de 7 a 8 minutos por lado hasta que toman color. Quedan más firmes y con sabor a tostado, aunque pierden parte de su suavidad.
- Con maíz trillado amarillo: el procedimiento es el mismo y la arepa sale de color crema, con un sabor a maíz algo más marcado.
- Rellenas para el desayuno: pon carne desmechada, asadura guisada o huevo revuelto en el centro de la arepa tibia y dóblala o enróllala como un tamalito abierto.
- Si no tienes molino, licúa el maíz remojado dos minutos con el doble de su volumen en agua, cuela, y vuelve a licuar y colar el afrecho dos o tres veces. El resultado es muy parecido; solo cuida no recalentar el motor.
- Si no consigues hojas de plátano, aplana las bolitas entre dos láminas de plástico grueso apenas engrasadas. Se aplanan igual de bien, pero se pierde el aroma de la hoja, así que envuélvelas luego en un trapo limpio.
- La plancha de hierro reemplaza bien al tiesto de barro; un sartén antiadherente de fondo grueso también sirve si lo mantienes a fuego medio.
- No muevas la olla durante el remojo. El grano se ablanda parejo y el agua no se enturbia; si la revuelves, el resultado es una masa con sabor menos limpio.
- Muele dos veces aunque te dé pereza: la arepa sale lisa como una tela y no se raja al doblarla.
- Trabaja la masa tibia y con las manos húmedas; fría se vuelve gomosa y cuesta aplanarla sin que se rompan los bordes.
- Vigila el fuego del tiesto. Si la arepa toma color, baja la llama: el gusto de la orejeperro es que salga blanca y dobladiza.
Fuentes consultadas
La investigación conserva sus fuentes por separado para que el relato sea legible y la trazabilidad, auditable.
- www.colombia.comA celebrar el día de la arepa con una buena arepa
Citada en la redacción (R6).
- es.wikipedia.orgAnexo:Preparaciones regionales de arepa en Colombia - Wikipedia, la enciclopedia libre
Citada en la redacción (R3).
- Revista El Rincón ColombianoArepas orejeperro o arepas de angú
Citada en la redacción (R7).
- Casa Editorial El TiempoAsí sabe Colombia (El Tiempo, colección de fascículos regionales)
Citada en la redacción (R5, R9).
- Vigías del Patrimonio, Institución Educativa La Merced (Agrado, Huila)RECETAS ANCESTRALES DEL HUILA
Citada en la redacción (R10).