MesaColombiana
Plato fuerteChocó

Arroz clavado

Arroz sofrito con longaniza, cebollas, tomate y achiote, al que se le clavan trozos de queso y longaniza al final para que se funda entre los granos.

Preparación
10 min
Cocción
30 min
Rinde
4 porciones
Ilustración generada con IA · Acuarela y tinta.

Preparación

El arroz clavado es uno de los arroces más queridos del Chocó: se sofríe longaniza en la misma olla donde luego se cocina el arroz, se aliña con cebolla, tomate, ajo y achiote, y cuando el grano empieza a formar sus característicos 'ojitos' se le clavan trozos de queso blanco y de longaniza que terminan de fundirse con el reposo tapado. El resultado es un arroz suelto, ligeramente húmedo, con bocados jugosos de queso derretido y embutido ahumado repartidos por toda la olla.

  1. Paso 1.

    En la olla donde se preparará el arroz, calentar el aceite y freír la longaniza hasta dorar ligeramente.

  2. Paso 2. 2 minutos

    Añadir las cebollas, el tomate, el ajo, el achiote, sal y pimienta, y luego el arroz; sofreír todo revolviendo con frecuencia.

  3. Paso 3. 20 minutos

    Incorporar el agua y dejar cocinar a fuego medio hasta que el arroz absorba el líquido y comience a formar los característicos 'ojitos'.

  4. Paso 4. 10 minutos

    Clavar los trozos de queso y longaniza reservados en el arroz, revolver suavemente, tapar la olla y dejar reposar hasta que el queso se funda.

  5. Paso 5. 2-3 minutos

    Verificar que el arroz quede ligeramente húmedo y con textura suelta antes de servir, ajustando el reposo si es necesario.

Historia y territorio

Arroz blanco de grano grande sofrito con longaniza chocoana, cebolla cabezona, cebolla larga, ajo, tomate y achiote. Tras absorber el agua y formar 'ojitos' en la superficie, se le clavan trozos de queso blanco y longaniza reservada; se tapa y se deja reposar hasta que el queso se funda, quedando el arroz suelto y un poco húmedo, con bocados de embutido y queso distribuidos en cada cucharada.

El arroz clavado es un arroz seco tradicional del Chocó al que se le clavan trozos de queso costeño o longaniza chocoana; en Quibdó se prepara para la cena junto a otros platos de la región, y hoy también se cocina en cocinas chocoanas migrantes en Cali, donde acompaña la memoria culinaria de quienes llegaron desde el Pacífico.

El arroz clavado combina dos productos centrales de la despensa chocoana —el arroz de grano grande cultivado en las riberas de los ríos y la longaniza ahumada de elaboración artesanal— con queso blanco o costeño que se funde dentro del grano. Es un plato que viaja con la comunidad chocoana: se prepara en Quibdó como plato de cena y también en cocinas de la diáspora en ciudades como Cali.

Grabado de un paisaje de la región PacíficoRegión PacíficoVer todas sus recetas →

Servir y conservar

Para servir

Sirve el arroz clavado bien caliente, directamente de la olla, procurando que cada plato lleve trozos visibles de queso fundido y longaniza. Es un plato fuerte que se sostiene por sí solo, aunque en el Chocó suele acompañarse con ensalada fresca o un poco de plátano si se desea completar la comida; ese acompañamiento es opcional y no forma parte de la fórmula base del arroz.

Para guardar

Guarda el arroz clavado en un recipiente hermético en refrigeración y consúmelo dentro de los siguientes 2 días; recaliéntalo en una olla con un par de cucharadas de agua a fuego bajo y tapado, revolviendo con cuidado para no deshacer el queso ni secar el arroz.

Variaciones y consejos

Fuentes consultadas

La investigación conserva sus fuentes por separado para que el relato sea legible y la trazabilidad, auditable.