MesaColombiana
Plato principalGuapi y Timbiquí, Cauca

Arroz de yuyo

Un atollado cremoso de ortiga (yuyo) cocido en su propia agua aliñada con ajo y chiyangua, terminado con leche de coco y, si se quiere, parmesano.

Preparación
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Cocción
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Rinde
4 porciones
Ilustración del tipo de plato y del territorio. Esta receta aún no tiene fotografía propia.

Preparación

El arroz de yuyo nace de una idea sencilla: no desperdiciar nada de la ortiga que crece en el monte del Pacífico caucano. Sus hojas se cuecen, y esa misma agua verde y aliñada se convierte en el líquido donde se cocina el arroz. Al final entran las hojas molidas y la leche de coco, y el grano queda espeso, brillante, con textura de atollado o de risotto criollo.

  1. Paso 1.

    Recoger y desvenar el yuyo (ortiga), lavar bien las hojas y cocinarlas en agua hirviendo hasta que estén cocidas; luego cernir, reservando por separado el agua de cocción y las hojas.

  2. Paso 2.

    Poner el agua de cocción del yuyo al fogón y aliñarla con sal, chiyangua, cebolla y mucho ajo; en este líquido aliñado cocer el arroz en proporción de tres tazas de líquido por una taza de arroz.

  3. Paso 3. cocción a fuego medio-bajo durante 8-10 minutos aproximados

    Cuando el líquido de la cocción se haya consumido casi por completo, incorporar las hojas de yuyo molidas o licuadas junto con el aceite, revolviendo muy bien para integrar.

  4. Paso 4. cocción adicional de 5 a 8 minutos aproximados a fuego bajo

    Añadir la leche de coco y dejar cocinar un poco más, cuidando que el arroz quede cremoso, con textura de atollado o de risotto; si se desea, incorporar queso parmesano rallado al final.

  5. Paso 5. refrigeración inmediata tras enfriar a temperatura ambiente

    Verificar el punto de sal y servir caliente el arroz de yuyo; conservar cualquier porción sobrante refrigerada y consumirla en menos de 24 horas por tratarse de un plato con leche de coco.

Historia y territorio

Esta receta sigue el método que Oliva y Esperanza Bonilla enseñaron en Guapi y Timbiquí: las hojas de yuyo (ortiga) se cuecen en agua, esa agua se cierne y se aliña con sal, chiyangua, cebolla y ajo, y en ese líquido se cocina el arroz en proporción de tres tazas por una de grano. Cerca del final se incorporan las hojas molidas, un poco de aceite y leche de coco, hasta lograr un arroz cremoso, verde intenso, que admite parmesano rallado para quien busque un acabado más untuoso.

En San Miguel, a orillas del río Timbiquí, el arroz de yuyo se sirve como parte de un banquete tradicional junto a otros platos de la zona. Allí "yuyo" es el nombre local de la ortiga, una hoja de sabor intenso —descrita como una espinaca potenciada— que las cocineras del territorio reconocen como fuente de proteína, calcio y hierro.

El plato pertenece a la cocina del Pacífico caucano, donde el aprovechamiento de plantas silvestres como la ortiga y el uso constante de la leche de coco definen buena parte de la despensa cotidiana de Guapi y Timbiquí.

Grabado de un paisaje de la región PacíficoRegión PacíficoVer todas sus recetas →

Servir y conservar

Para servir

Sirve el arroz de yuyo bien caliente, recién salido de la olla, para aprovechar su textura cremosa de atollado. En Guapi y Timbiquí suele acompañar mesas donde también hay pescado o mariscos del Pacífico, aunque esta receta se sostiene perfectamente sola, como plato principal vegetariano si se omite cualquier acompañamiento animal. El toque de parmesano rallado al final es opcional y le da un aire de risotto casero.

Para guardar

Refrigera cualquier porción sobrante en un recipiente cerrado apenas se enfríe, sin dejarla más de dos horas a temperatura ambiente, y consúmela dentro de las siguientes 24 horas por tratarse de una preparación con leche de coco.

Variaciones y consejos

Fuentes consultadas

La investigación conserva sus fuentes por separado para que el relato sea legible y la trazabilidad, auditable.