MesaColombiana
Plato fuerteSantander

Cabro / Cabrito asado

Pierna de cabrito adobada con ajo, cebolla, vinagre y comino, horneada envuelta en papel aluminio hasta quedar tierna y jugosa por dentro.

Preparación
15 min
Cocción
2 h
Rinde
4 porciones
Ilustración del tipo de plato y del territorio. Esta receta aún no tiene fotografía propia.

Preparación

El cabrito asado es el plato fuerte que representa a los Santanderes en cualquier mesa dominguera. La pierna se lava bien para quitarle el olor fuerte característico de la carne, se frota con un adobo de cebolla, ajo, vinagre, color y comino, y se deja tomar sabor en la nevera antes de envolverla en papel aluminio y llevarla al horno. El resultado es una carne que se corta en láminas, tierna y perfumada, lista para acompañar con arepa amarilla, yuca y ají.

  1. Paso 1.

    Lavar bien la pierna de cabrito para eliminar cualquier olor fuerte característico de la carne.

  2. Paso 2.

    Mezclar la cebolla, el ajo, la manteca o aceite, el vinagre, el cilantro, el color, la sal, el comino y la pimienta para formar el adobo, y frotar toda la pierna con esta mezcla.

  3. Paso 3. 2 días

    Conservar la pierna adobada en refrigeración durante 2 días para que tome bien el sabor de los condimentos.

  4. Paso 4. 2 horas

    Sacar la pierna del adobo, envolverla en papel aluminio y hornearla a 300°F durante 2 horas.

  5. Paso 5. 10-15 minutos

    Retirar del horno y dejar reposar la pierna antes de cortarla en láminas para servir.

  6. Paso 6.

    Antes de servir, comprobar que la parte más gruesa de la pierna ya no presente zonas rosadas ni jugos sanguinolentos, señal de cocción completa.

  7. Paso 7.

    Servir la pierna de cabrito cortada en láminas, acompañada de arepas amarillas, yuca cocida y ají.

Historia y territorio

Esta versión usa la pierna entera de cabrito, adobada con cebolla cabezona, ajo, manteca o aceite, vinagre, cilantro, color, comino y pimienta, marinada en refrigeración y horneada envuelta en papel aluminio hasta que la carne quede blanda y sin rastros de sangre. Se sirve en láminas con arepa amarilla, yuca cocida y ají, la combinación que popularizó este plato como insignia de la cocina santandereana.

El cabrito y el cabro no son originarios de América: llegaron con la colonización española y se adaptaron a las tierras secas de Santander, donde encontraron su hábitat ideal en las laderas de las montañas. Con el tiempo la preparación se acomodó a la cocina campesina local, incorporando ingredientes como el achiote para dar color y sabor.

El cabrito asado es reconocido oficialmente como plato de uso cotidiano y de festividades en los Santanderes, donde tradicionalmente solo se preparan las piernas del animal y se acompaña con arepa amarilla, yuca y pepitoria.

Grabado de un paisaje de la región AndinaRegión AndinaVer todas sus recetas →

Servir y conservar

Para servir

Sirve la pierna de cabrito recién cortada en láminas, todavía caliente, acompañada de arepas amarillas, yuca cocida y ají al gusto, la combinación que documentan las fuentes santandereanas como el acompañamiento clásico de este plato. Si quieres seguir la tradición regional completa, la pepitoria (un guiso de menudencias y sangre de cabro) suele servirse aparte como complemento opcional, aunque no forma parte de la fórmula ejecutable de esta receta base.

Para guardar

Guarda las láminas sobrantes en un recipiente hermético en la nevera y consúmelas dentro de los siguientes 2 a 3 días. Recalienta al horno o en sartén tapado con un poco de líquido para evitar que se seque, verificando que quede bien caliente antes de servir de nuevo.

Variaciones y consejos

Fuentes consultadas

La investigación conserva sus fuentes por separado para que el relato sea legible y la trazabilidad, auditable.