MesaColombiana
Plato fuerteSesquilé

Chanfaina de Sesquilé

Guiso cundinamarqués de aprovechamiento del cordero, donde sangre, tripitas, carne, papa, arveja y arroz se cocinan juntos en caldo hasta espesar y quedar listos para servir calientes.

Preparación
—
Cocción
1 h 20 min
Rinde
4 porciones
Ilustración del tipo de plato y del territorio. Esta receta aún no tiene fotografía propia.

Preparación

La chanfaina de Sesquilé es el guiso familiar que se preparaba tras el beneficio del cordero: nada se desperdicia. Sangre, tripitas, carne, papa, arveja y arroz se cuecen juntos en el mismo caldo hasta lograr una textura espesa y untuosa. Es un plato de sabor profundo, pensado para reunir a la familia alrededor del fogón, transmitido de abuela a nieto en las veredas del municipio.

  1. Paso 1.

    Recolectar y limpiar la sangre de cordero, y limpiar las tripitas, vísceras y carne, siguiendo el método tradicional de aprovechamiento del beneficio del animal descrito por los cocineros sesquileños.

  2. Paso 2.

    En una olla, incorporar la carne y las vísceras de cordero picadas junto con la papa y la arveja, según el listado de ingredientes de la chanfaina sesquileña.

  3. Paso 3. 30-40 minutos

    Agregar el caldo de cordero y cocinar la carne, tripitas y vísceras hasta que estén tiernas, integrando la papa y la arveja verde.

  4. Paso 4.

    Incorporar la sangre de cordero y el arroz directamente al guiso, integrando todo en una sola cocción, siguiendo el método sesquileño donde estos ingredientes no se separan del caldo.

  5. Paso 5. mínimo 10 minutos adicionales a fuego medio

    Cocinar el guiso hasta que la sangre y el arroz espesen y estén completamente cocidos, garantizando cocción total de la sangre por seguridad alimentaria antes de servir.

  6. Paso 6.

    Ajustar sal, pimienta y especias al gusto, y servir caliente como plato fuerte, tal como se prepara tradicionalmente en el restaurante El Cordero Sesquileño.

Historia y territorio

Se trata de un guiso único donde la carne y las vísceras de cordero se cocinan primero en caldo junto con papa y arveja verde; luego se incorpora la sangre fresca y el arroz crudo directamente al guiso, sin separarlos, hasta que todo espese y quede completamente cocido. El resultado es un plato fuerte, denso y sustancioso, de sabor intenso a cordero.

En Sesquilé, la chanfaina era el plato de las reuniones familiares alrededor del beneficio del cordero: se recolectaba la sangre y se limpiaban las vísceras como parte del mismo proceso. Néstor Vásquez aprendió la receta de su abuela Silvia Rojas, quien la preparaba desde que quedó a cargo de su propia alimentación tras la muerte de sus padres. El cocinero reconoce que el plato tiene origen español y no autóctono, aunque con fuerte arraigo en la zona cundiboyacense, y lo relaciona con la pepitoria santandereana y el cabrito sudado guajiro. Tradicionalmente se preparaba para Semana Santa y se acompañaba de guarapo o chicha.

Sesquilé es reconocido en Cundinamarca por su chanfaina de cordero, un plato ligado al aprovechamiento completo del animal tras el sacrificio, transmitido en familias como la de Silvia Rojas y Néstor Vásquez, y hoy servido en restaurantes locales como El Cordero Sesquileño.

Grabado de un paisaje de la región AndinaRegión AndinaVer todas sus recetas →

Servir y conservar

Para servir

Sirve la chanfaina bien caliente, en plato hondo, apenas sale de la olla. En Sesquilé se acompaña tradicionalmente con guarapo o chicha, bebidas fermentadas propias de la región cundiboyacense. Puede llevarse a la mesa sola, como plato fuerte contundente, ya que integra proteína, vegetales y almidón en una sola preparación.

Para guardar

Por contener sangre fresca de cordero, consume la chanfaina el mismo día de preparación. Si sobra, refrigérala de inmediato en recipiente cerrado y recaliéntala por completo hasta que esté humeante antes de volver a servir; no se recomienda conservarla por varios días dado que no hay evidencia documental sobre un proceso de conservación seguro y prolongado para preparaciones con sangre.

Variaciones y consejos

Fuentes consultadas

La investigación conserva sus fuentes por separado para que el relato sea legible y la trazabilidad, auditable.