MesaColombiana
AcompañamientoCundinamarca

Legumbres guisadas en leche

Habichuelas, arvejas tiernas y zanahoria cocidas despacio en leche con mantequilla y cebolla hasta que la leche se reduce a una salsita suave, con pimentón rojo al final. El acompañamiento casero del almuerzo andino.

Preparación
10 min
Cocción
24 min
Rinde
4 porciones
Ilustración del tipo de plato y del territorio. Esta receta aún no tiene fotografía propia.

Preparación

Pocas cosas saben tanto a almuerzo de casa como unas habichuelas con zanahoria guisadas en leche. Muchas familias del altiplano las recuerdan de la cocina de la abuela o de la mamá: la sartén tapada, la leche burbujeando bajito y las verduras de la huerta poniéndose tiernas sin perder su color. Se hacen en media hora con mantequilla, un poco de cebolla, leche y lo que haya fresco en la plaza, y acompañan igual de bien un arroz con carne que un pollo sudado.

  1. Paso 1. 10 minutos

    Despunta las habichuelas, quítales la hebra y córtalas en julianas, rodajas finas o en diagonal; pela la zanahoria y córtala en cuadritos finos o bastones del mismo grosor; desgrana las arvejas y pica muy fino la cebolla y el pimentón.

  2. Paso 2. 3 minutos

    En una sartén mediana con tapa derrite la mantequilla a fuego medio y saltea la cebolla de 2 a 3 minutos, revolviendo, hasta que se vea brillante y transparente, sin dorarse.

  3. Paso 3. 3 minutos

    Vierte la leche, añade la sal y la pimienta y calienta a fuego medio hasta que aparezcan burbujas pequeñas en los bordes, sin dejar que suba el hervor.

  4. Paso 4. 16 minutos

    Agrega la zanahoria, las habichuelas y las arvejas, tapa la sartén y cocina a fuego bajo 10 minutos, revolviendo una vez a mitad de tiempo; destapa y sigue cocinando de 4 a 6 minutos, hasta que las verduras estén tiernas pero firmes y la leche se haya reducido a una salsa ligera.

  5. Paso 5. 2 minutos

    Incorpora el pimentón, revuelve 1 minuto más a fuego bajo, prueba, corrige la sal y sirve enseguida.

Historia y territorio

Es un guiso corto de verduras tiernas. En una sartén se ablanda la cebolla en mantequilla, se vierte la leche, se sazona con sal y pimienta y entran las habichuelas, las arvejas y la zanahoria. Con la sartén tapada y el fuego bajo, las verduras se cocinan en la leche, que poco a poco se reduce hasta quedar como una salsa ligera y cremosa que las envuelve. Al final se añade pimentón rojo picado para dar color y frescura. Si quieres, le espolvoreas queso rallado por encima antes de servir.

En las casas de Cundinamarca y Boyacá el almuerzo se arma con sopa, arroz, una carne y algo de verdura caliente, y estas legumbres guisadas son de las más queridas. Llevan lo que da la huerta del altiplano y lo que nunca falta en la nevera: leche y mantequilla. Por eso hay tantas versiones como cocinas: con tomate en el sofrito, con maíz tierno, con un huevo batido al final o hechas solo con habichuela. Lo que no cambia es la idea de cocinar despacio, en poca leche, para que las verduras queden tiernas y no vueltas puré.

Grabado de un paisaje de la región AndinaRegión AndinaVer todas sus recetas →

Servir y conservar

Para servir

Sírvelas calientes, como acompañamiento del almuerzo, junto a un arroz blanco y una carne asada, un pollo sudado o una sobrebarriga. Quedan muy bien con un poco de queso rallado encima, campesino o de Paipa, que se derrite con el calor de la salsa. También son una buena compañía para una tortilla o unos huevos pericos en la comida.

Para guardar

Guárdalas en un recipiente tapado en la nevera, ya frías y antes de dos horas, y cómelas en uno o dos días. Recaliéntalas en una sartén a fuego bajo con dos o tres cucharadas de leche, revolviendo hasta que estén bien calientes y burbujeen suave. Las verduras recalentadas pierden algo de color y textura, por eso conviene hacer solo lo que se va a comer. No se recomienda congelarlas porque la salsa de leche se separa.

Variaciones y consejos

Fuentes consultadas

La investigación conserva sus fuentes por separado para que el relato sea legible y la trazabilidad, auditable.