MesaColombiana
DesayunoAltiplano cundiboyacense

Magras con salsa de tomate fresca

Huevos cuajados en cazuelitas de barro untadas de mantequilla, cubiertos con una tajada de jamón, otra de queso Paipa o sabanero y una salsa casera de tomate chonto con hierbas, servidos hirviendo para el desayuno o las onces.

Preparación
25 min
Cocción
40 min
Rinde
4 porciones
Ilustración del tipo de plato y del territorio. Esta receta aún no tiene fotografía propia.

Preparación

Las magras son de esas recetas de la mesa familiar del altiplano que vale la pena sacar del baúl. Cada huevo se cuaja en su propia cazuelita de barro, tapado con una tajada de jamón, otra de queso Paipa o sabanero y una cucharada generosa de salsa de tomate fresco perfumada con orégano, tomillo y laurel. Llegan a la mesa burbujeando, con el queso derretido y la yema todavía brillante, para mojar con calados o pan. Te contamos cómo hacer la salsa y cómo lograr el punto del huevo que más te guste.

  1. Paso 1. 15 minutos

    Haz un corte en cruz en la base de cada tomate, sumérgelos 30 segundos en agua hirviendo y pásalos a agua fría; pélalos, pártelos, retira las semillas y pica la pulpa en trozos.

  2. Paso 2. 5 minutos

    Calienta el aceite en una olla mediana a fuego medio, sofríe la cebolla y el ajo 2 minutos, agrega los tomates y cocina 2 minutos más, revolviendo.

  3. Paso 3. 25 minutos

    Amarra el orégano, el tomillo y el laurel con una pita, échalos a la olla con la pimienta en grano y 80 ml del caldo, y cocina a fuego medio de 20 a 25 minutos, hasta que los tomates casi se hayan deshecho; si se seca, agrega el resto del caldo.

  4. Paso 4. 5 minutos

    Retira el ramillete de hierbas, licúa la salsa hasta que quede suave y homogénea y sazónala con la mitad de la sal y un poco de pimienta molida; resérvala caliente.

  5. Paso 5. 5 minutos

    Unta las cuatro cazuelas con la mantequilla, espolvorea en cada una un poco de sal y pimienta, rompe un huevo en cada cazuela y cúbrelo con una tajada de jamón, una de queso y unas 3 cucharadas de salsa.

  6. Paso 6. 10 minutos

    Pon las cazuelas sobre la estufa a fuego medio, con un difusor si son de barro, tápalas y cocina de 8 a 10 minutos, hasta que la clara esté cuajada, el queso derretido y la salsa burbujee; sirve enseguida, hirviendo.

Historia y territorio

Es un desayuno de tenedor y cuchara que también sirve para las onces o una comida liviana. Primero se hace una salsa: cebolla y ajo sofritos en aceite, tomates chonto maduros sin piel ni semillas, un ramillete de orégano, tomillo y laurel, unos granos de pimienta y un poco de caldo de pollo, todo cocido hasta que el tomate se deshace y luego licuado. Después se untan cuatro cazuelitas con mantequilla, se sazonan, se rompe un huevo en cada una y encima van el jamón, el queso y la salsa. Al fuego, el huevo cuaja y el queso se funde sobre el tomate.

En Bogotá y en los pueblos de la sabana y de Boyacá el desayuno es asunto serio: changua, caldo, tamal con chocolate y una panera con almojábanas, mogollas y calados para remojar. Las magras entran en esa mesa como un desayuno de domingo o unas onces calientes, con café con leche o té. Usan dos productos muy de la región, el queso Paipa, de sabor marcado y algo salado, y el queso sabanero, más suave, que se funden sobre la salsa. Es comida sencilla de casa, de esas que se hacen con lo que hay en la nevera.

Grabado de un paisaje de la región AndinaRegión AndinaVer todas sus recetas →

Servir y conservar

Para servir

Sirve cada cazuela hirviendo sobre un plato pequeño, con una cuchara para romper la yema. Acompaña con calados, almojábanas o pan fresco para mojar en la salsa, y con una taza de café con leche, chocolate o té. Van bien al desayuno de domingo, como onces de media tarde o como comida liviana en una noche fría.

Para guardar

Las magras se comen recién hechas; no las guardes ya cuajadas, porque el huevo se pone gomoso y no conviene recalentarlo. La salsa sí puedes adelantarla: enfríala en menos de dos horas y guárdala tapada en la nevera hasta 3 días, o congélala y pásala a la nevera la noche anterior para que se descongele. Caliéntala hasta que hierva antes de armar las cazuelas.

Variaciones y consejos

Fuentes consultadas

La investigación conserva sus fuentes por separado para que el relato sea legible y la trazabilidad, auditable.