MesaColombiana
Comida callejeraBogotá

Mazorca asada (con mantequilla y sal)

La mazorca de porva, gruesa y firme, asada directo sobre las brasas sin aliños, untada con mantequilla derretida y rociada con sal, para comer en mano como en las esquinas de Bogotá.

Preparación
5 min
Cocción
20 min
Rinde
4 porciones
Ilustración del tipo de plato y del territorio. Esta receta aún no tiene fotografía propia.

Preparación

No hay plan dominguero en Bogotá sin una mazorca asada, humeante sobre una parrilla improvisada en la ciclovía, un parque o la salida de un partido. La que se busca en la ciudad no es la mazorca dulce, sino la de porva: grano gordo, textura firme, cultivada en el frío del altiplano. Se asa directo sobre el carbón, sin aliños, hasta que el grano estalla bajo el diente pero conserva su jugo. Solo entonces se unta con mantequilla derretida y se rocía con sal.

  1. Paso 1.

    Retirar los pelos/hilos de la mazorca dejando el amero (hojas) puesto, para que el amero genere vapor y mantenga tierno el grano.

  2. Paso 2. 15-20 minutos

    Asar la mazorca directamente sobre brasas de carbón sin aliños, girándola con pinzas hasta que los granos estén firmes pero jugosos, sin remojar el amero ni usar papel aluminio.

  3. Paso 3.

    Retirar del fuego y quitar el amero quemado si se usó; untar de inmediato con la mantequilla derretida sobre toda la superficie del grano.

  4. Paso 4.

    Rociar sal al gusto sobre la mazorca untada y servir en mano, tal como se describe en la tradición callejera bogotana, sin plato ni cubiertos.

Historia y territorio

Esta es la versión más simple y extendida de la mazorca asada bogotana: sin queso, sin salsas, sin papel aluminio. La mazorca de porva se asa entera sobre brasas de carbón, girándola con pinzas hasta que los granos queden firmes pero jugosos. Al retirarla del fuego se unta de inmediato con mantequilla derretida y se corona con sal al gusto. Se sirve en mano, envuelta en su propio amero, para comer caminando, sin plato ni cubiertos, tal como se vive en los espacios públicos de la ciudad.

En Bogotá la mazorca asada es plato de espacio público: aparece en la ciclovía, los parques, los clásicos de fútbol y las salidas de festivales o conciertos. La variedad que se consume es la de porva, de grano gordo y textura firme, cultivada en el altiplano frío, distinta de la mazorca dulce. Se asa directamente sobre el carbón sin aliños, se unta con mantequilla derretida y se rocía con sal, y se sirve envuelta en el amero para comer en mano y caminando.

En Bogotá la mazorca asada no distingue ocasión especial: se encuentra en la ciclovía dominical, a la salida de un partido en El Campín o de un concierto, siempre girando sobre una parrilla improvisada y perfumando el aire con mantequilla y brasas. Es comida para andar, no para sentarse a la mesa.

Grabado de un paisaje de la región AndinaRegión AndinaVer todas sus recetas →

Servir y conservar

Para servir

Se sirve en mano, envuelta en su propio amero, tal como se vive en la ciclovía, los parques o a la salida de un partido de fútbol en Bogotá: sin plato, sin mesa y sin cubiertos. Es un bocado para comer caminando o de pie, entre paseo y paseo, y se disfruta sola, recién untada de mantequilla y sal, sin necesidad de otro acompañamiento.

Para guardar

Consume la mazorca asada recién hecha, mientras el grano está caliente y la mantequilla derretida; si sobra, refrigérala tapada y recaliéntala en la misma parrilla o en sartén hasta que vuelva a estar caliente por dentro, sin dejarla a temperatura ambiente por periodos largos.

Variaciones y consejos

Fuentes consultadas

La investigación conserva sus fuentes por separado para que el relato sea legible y la trazabilidad, auditable.