MesaColombiana
EntradaAltiplano cundiboyacense

Pasteles de arracacha

Una masa suave de arracacha y yuca cocidas desde la víspera, rellena con un picadillo de carne con tomate, comino y hierbas, huevo duro y arroz, empolvada con maicena y frita hasta quedar dorada y crocante.

Preparación
1 h 20 min
Cocción
1 h 25 min
Rinde
12 porciones
Ilustración del tipo de plato y del territorio. Esta receta aún no tiene fotografía propia.

Preparación

En el altiplano cundiboyacense quien probó un buen pastel de arracacha no lo olvida: la costra dorada que cruje, la masa amarilla y suave que sabe a raíz de tierra fría y, adentro, un picadillo de carne bien sazonado con huevo y arroz. Se hacen con arracacha y yuca cocidas el día anterior, se arman a mano y se fríen en aceite a fuego medio para que no se revienten. Aquí te contamos cómo lograr el punto de la masa, que es todo el secreto.

  1. Paso 1. 40 minutos

    El día anterior, pela la yuca y la arracacha, córtalas en trozos y cocínalas por separado en agua hirviendo hasta que estén blandas: la yuca unos 25 minutos y la arracacha unos 15. Escúrrelas, quita la vena de la yuca, déjalas enfriar y guárdalas tapadas en la nevera hasta el día siguiente.

  2. Paso 2. 25 minutos

    Calienta 2 cucharadas del aceite en una sartén a fuego alto y saltea la carne con la cebolla, el tomate, un cuarto de cucharadita de la sal, la pimienta, el comino, el tomillo y el orégano durante 5 minutos, desmenuzándola, hasta que pierda el color rosado. Baja el fuego, tapa y cocina 20 minutos, revolviendo de vez en cuando; prueba la sazón y retira del fuego.

  3. Paso 3. 30 minutos

    Pasa el picadillo a un plato y déjalo enfriar 30 minutos; luego mézclalo con el huevo duro picado y el arroz cocido. Mantenlo tapado y úsalo en la hora siguiente o guárdalo en la nevera.

  4. Paso 4. 25 minutos

    Muele la yuca y la arracacha frías en la máquina de moler o en el procesador y amásalas con 1 cucharadita de la sal durante 5 minutos, hasta tener una masa lisa y maleable. Tápala y déjala reposar 15 minutos.

  5. Paso 5. 25 minutos

    Divide la masa en 12 bolas de unos 8 cm, amasa cada una entre las palmas y aplánala hasta un disco de 1 cm de grosor. Pon una cucharada de relleno en el centro, junta los bordes hasta cerrar y sellar bien, dale forma de huevo grande y pásalo por la maicena.

  6. Paso 6. 20 minutos

    Calienta el resto del aceite en un caldero hondo a fuego medio alto hasta 170 °C y fríe los pasteles de tres en tres durante 5 a 6 minutos, moviéndolos todo el tiempo con la espumadera, hasta que estén dorados por todos lados y el centro marque 74 °C.

  7. Paso 7. 5 minutos

    Saca los pasteles con la espumadera, escúrrelos 2 minutos sobre una rejilla o papel absorbente y sírvelos calientes con ají.

Historia y territorio

Son pasteles fritos del tamaño de un huevo grande. La masa se hace moliendo arracacha y yuca cocidas desde la víspera y amasándolas con sal hasta que quedan lisas y maleables. El relleno es un picadillo de carne de res o de cerdo salteado con cebolla, tomate, comino, tomillo y orégano, cocinado tapado y mezclado ya frío con huevo duro picado y arroz. Cada bola de masa se aplana, se rellena, se sella bien, se pasa por maicena y se fríe en abundante aceite hasta dorar. Se comen calientes, con ají.

En Bogotá y en los pueblos de Cundinamarca y Boyacá los pasteles de arracacha son comida de onces y de esquina: se compran calientes en panaderías, plazas y tiendas, y se comen con los dedos y un poco de ají. Juntan dos mundos: la arracacha de tierra fría, que se siembra en el altiplano desde tiempos muiscas, y la yuca que sube de las tierras templadas y calientes. En el Valle del Cauca también se hacen, rellenos con el guiso de las empanadas, y allá se sirven como entrada del almuerzo.

Grabado de un paisaje de la región AndinaRegión AndinaVer todas sus recetas →

Servir y conservar

Para servir

Sírvelos recién fritos, con un buen ají de cebolla, tomate y cilantro para untar o rociar encima. Son perfectos para las onces con una taza de chocolate o de café, o como entrada del almuerzo, como se acostumbra en el Valle del Cauca. Si quieres hacer una comida más completa, acompáñalos con una ensalada fresca de tomate y cebolla.

Para guardar

Los pasteles son mejores recién fritos. Si sobran, déjalos enfriar sobre una rejilla, guárdalos tapados en la nevera antes de que pasen dos horas y cómetelos en un máximo de 2 días. Recaliéntalos en el horno o en un sartén sin tapa a 180 °C durante 10 a 12 minutos, hasta que el centro esté a 74 °C y la costra vuelva a crujir. También puedes armarlos el día antes sin freír y guardarlos crudos en la nevera, tapados, para freírlos al día siguiente.

Variaciones y consejos

Fuentes consultadas

La investigación conserva sus fuentes por separado para que el relato sea legible y la trazabilidad, auditable.