MesaColombiana
AcompañamientoSantander

Pepitoria

Un guiso profundo de sangre cuajada y vísceras de cabro, sofrito con cebolla junca, achiote y comino, terminado con pan rallado y huevo duro para acompañar el cabrito.

Preparación
30 min
Cocción
1 h
Rinde
4 porciones
Ilustración generada con IA · Acuarela y tinta.

Preparación

La pepitoria es el guiso santandereano que se sirve junto al cabro asado: sangre cuajada, menudo (riñón, hígado, corazón) y tripas de cabrito, todo picado fino y sofrito con cebolla junca, ajo, comino y achiote. Se liga con pan rallado y huevo duro picado, y su textura queda entre húmeda y compacta, lista para acompañar la carne o comerse con yuca y ají.

  1. Paso 1.

    Lavar muy bien las tripas por fuera y por dentro con agua y frotarlas con jugo de limón; hacer lo mismo con el menudo de cabrito, según el método de la Pepitoria de Santander.

  2. Paso 2. 1 hora

    Cortar las tripas y el menudo en trozos y ponerlos a hervir en agua que los cubra hasta que estén cocidos y blandos.

  3. Paso 3.

    Sacar las vísceras del agua, botar el líquido de cocción y picar todo muy finamente, mezclándolo con la cebolla junca, el ajo, la pimienta, el comino, el achiote y la sal.

  4. Paso 4. 10 minutos

    Calentar la manteca de cerdo o aceite en un caldero y sofreír el picadillo de vísceras condimentado, revolviendo constantemente.

  5. Paso 5. 30 minutos

    Partir la sangre de cabrito en pedacitos con una cuchara de palo, agregarla al sofrito y cocinar todo junto revolviendo con frecuencia en el caldero o paila.

  6. Paso 6.

    Incorporar el pan rallado y los huevos duros picados a la mezcla, revolver bien hasta integrar y ajustar la sazón antes de servir como acompañante del cabro.

  7. Paso 7.

    Verificar que la sangre y las vísceras alcancen cocción completa y temperatura interna segura antes de servir, dado que son productos cárnicos de alto riesgo microbiológico.

Historia y territorio

Guiso tradicional de los Santanderes elaborado con sangre de cabro cuajada, menudo y tripas bien lavadas y cocidas, picadas finamente y sofritas en manteca con cebolla junca, ajo, comino, pimienta y achiote. Se termina con pan rallado y huevo duro picado, que aportan cuerpo y un toque de frescura. Se sirve caliente, generalmente como acompañante del cabrito asado, aunque también puede comerse sola con yuca cocida y ají.

El nombre pepitoria tiene origen español: designaba un guisado de despojos de ave, con eco en el francés petit-oie (pequeño ganso). En Santander la receta cambió de proteína y hoy se prepara con sangre y vísceras de cabro. En el sur de los Santanderes esa sangre tiñe un arroz previamente sazonado, mientras que la pepitoria del nororiente es seca y no incluye arroz.

En los Santanderes, la pepitoria forma parte del ritual de sacrificar y aprovechar el cabro por completo: mientras se asa la carne, la sangre y las vísceras se transforman en este guiso que acompaña el plato principal, junto con yuca, arepa amarilla o arroz, evidenciando una cocina de aprovechamiento total del animal.

Grabado de un paisaje de la región AndinaRegión AndinaVer todas sus recetas →

Servir y conservar

Para servir

La pepitoria se sirve caliente, tradicionalmente como acompañante del cabro asado o de la carne oreada; también puede comerse como plato principal con yuca cocida, arepa amarilla santandereana, patacones o ají. El contraste de la yuca neutra y el picante del ají equilibra la intensidad de la sangre y las vísceras.

Fuentes consultadas

La investigación conserva sus fuentes por separado para que el relato sea legible y la trazabilidad, auditable.