MesaColombiana
BebidaAltiplano cundiboyacense

Sorbete de moras

Moras de Castilla cocidas un momento con azúcar hasta soltar su almíbar, licuadas luego con leche bien fría hasta quedar cremosas y espumosas. El sorbete de fruta de la sabana, espeso y rosado, para acompañar el almuerzo o las onces.

Preparación
15 min
Cocción
8 min
Reposo aprox.
1 h
Rinde
4 porciones
Ilustración del tipo de plato y del territorio. Esta receta aún no tiene fotografía propia.

Planea con tiempo: además de 23 min de trabajo en cocina, esta receta necesita unas 1 h de reposo. Revisa los pasos antes de empezar.

Preparación

En Colombia un sorbete no es un helado: es fruta licuada con leche fría, espesa y espumosa, de las que se piden con el almuerzo o con el pan de las onces. El de mora es de los más queridos en la sabana. El truco está en cocinar primero las moras unos minutos con parte del azúcar: se ablandan, sueltan un almíbar morado intenso y pierden el filo ácido que a veces corta la leche. Ya frías, se licúan con leche helada y el resto del azúcar, y sale un sorbete rosado, cremoso y con todo el sabor de la fruta.

  1. Paso 1. 5 minutos

    Lava las moras en un colador con un chorro suave de agua, quítales los tallitos, descarta las dañadas y déjalas escurrir.

  2. Paso 2. 8 minutos

    Pon las moras en una olla con la mitad del azúcar y cocínalas a fuego medio durante 5 minutos, revolviendo con suavidad y retirando la espuma, hasta que revienten y suelten un almíbar morado.

  3. Paso 3. 1 hora

    Retira la olla del fuego y deja enfriar las moras por completo: 30 minutos a temperatura ambiente y luego unos 30 minutos en la nevera, tapadas.

  4. Paso 4. 4 minutos

    Licúa las moras frías con su almíbar y 1 taza de la leche helada durante 1 minuto, y cuela la mezcla presionando con una cuchara para retirar las semillas.

  5. Paso 5. 2 minutos

    Regresa el concentrado a la licuadora con el resto de la leche helada y el resto del azúcar, y licúa durante 1 minuto hasta que el sorbete quede cremoso y espumoso.

  6. Paso 6. 5 minutos

    Lleva el sorbete a la nevera en una jarra tapada hasta el momento de servir, revuélvelo o lícualo unos segundos y sírvelo muy frío en vasos altos.

Historia y territorio

Es una bebida de tres ingredientes para cuatro personas: media libra de moras, tres cuartos de taza de azúcar y un litro de leche helada. Las moras se cocinan cinco minutos con la mitad del azúcar hasta que revientan y forman un almíbar; se dejan enfriar por completo, se licúan con parte de la leche y se cuelan para quitar las semillas. Después se vuelven a licuar con el resto de la leche y del azúcar hasta que la mezcla espuma y espesa. Se guarda en la nevera y se sirve muy frío, en vaso alto.

En las casas de la sabana el jugo de fruta en leche es parte del almuerzo, tanto como la sopa. Los sorbetes de curuba, de feijoa y de mora salen de la licuadora espesos y fríos, y acompañan el plato del día o las onces con almojábana, mantecada o pan. La mora viene de fincas pequeñas de Boyacá y Cundinamarca, y se consigue todo el año en las plazas de mercado. Es una bebida de diario, casera, que en cada familia se hace un poco distinta: más dulce, más espesa, con o sin colar.

Grabado de un paisaje de la región AndinaRegión AndinaVer todas sus recetas →

Servir y conservar

Para servir

Sírvelo muy frío en vasos altos, recién licuado o después de un rato en la nevera. Acompaña bien el almuerzo de todos los días, desde una sopa hasta un plato con carne, y es perfecto a la hora de las onces con almojábana, mantecada, pan de queso o una galleta. Si quieres, decóralo con una mora entera o una hojita de hierbabuena.

Para guardar

El sorbete se toma frío y recién hecho; en una jarra tapada aguanta en la nevera hasta el día siguiente, aunque se baja la espuma y puede separarse un poco: lícualo unos segundos antes de servir. Las moras cocidas con azúcar, sin leche, se conservan tapadas en la nevera hasta 3 días, listas para licuar. No lo dejes más de dos horas fuera de la nevera, porque lleva leche.

Variaciones y consejos

Fuentes consultadas

La investigación conserva sus fuentes por separado para que el relato sea legible y la trazabilidad, auditable.