MesaColombiana
PostreChocó

Postre de guayaba agria

Capas de bizcochuelo empapadas en un licuado colado de guayaba agria y bañadas con una crema suave de leche, yemas y uvas pasas, todo cubierto con merengue dorado y servido bien frío.

Preparación
50 min
Cocción
30 min
Reposo aprox.
4 h 30 min
Rinde
8 porciones
Ilustración del tipo de plato y del territorio. Esta receta aún no tiene fotografía propia.

Planea con tiempo: además de 1 h 20 min de trabajo en cocina, esta receta necesita unas 4 h 30 min de reposo. Revisa los pasos antes de empezar.

Preparación

La guayaba agria, que en Cali llaman coronilla, tiene un sabor tan ácido y perfumado que despierta la boca apenas la pruebas. En este postre de molde se encuentra con el dulzor del bizcochuelo y de una crema de leche con yemas y uvas pasas, y el resultado es un contraste fresco, entre agrio y dulce, que se come frío a cucharadas. Lleva poco trabajo de horno: se licúa la fruta, se cocina la crema, se arman las capas y se corona con merengue apenas dorado. Es un postre de fiesta familiar, para preparar con tiempo y sacar de la nevera a la hora del café.

  1. Paso 1. 15 minutos

    Pon en la licuadora las guayabas en cuartos, el agua y media taza del azúcar, y licúa a velocidad alta 1 minuto. Pasa la mezcla por un colador fino, presionando con una cuchara hasta que solo queden las semillas, y guarda el licuado en la nevera.

  2. Paso 2. 20 minutos

    Disuelve la maicena en media taza de la leche fría. En una olla mezcla el resto de la leche, las yemas, la maicena disuelta, media taza del azúcar, las uvas pasas y la vainilla, y cocina a fuego lento de 12 a 15 minutos, revolviendo sin parar, hasta que la crema espese, cubra el dorso de la cuchara y suelte una o dos burbujas. Pásala a un tazón y déjala entibiar.

  3. Paso 3. 10 minutos

    Corta el bizcochuelo en rebanadas de 1 cm y aplánalas un poco con la palma de la mano.

  4. Paso 4. 15 minutos

    Cubre el fondo de un molde refractario de unos 30 por 20 cm con una capa del licuado de guayaba, pon encima una capa de rebanadas de bizcochuelo y báñala con la crema. Repite las capas dos o tres veces hasta casi llegar al borde, dejando unos 2 cm libres para el merengue.

  5. Paso 5. 12 minutos

    Precalienta el horno a 180 °C. Pon las claras con el cuarto de taza de azúcar en un tazón resistente al calor sobre una olla con agua apenas hirviendo y bate sin parar de 3 a 4 minutos, hasta que el azúcar se disuelva y la mezcla llegue a 71 °C. Retira el tazón y bate con batidora a velocidad alta de 5 a 7 minutos, hasta formar picos firmes y brillantes.

  6. Paso 6. 10 minutos

    Extiende el merengue sobre todo el postre, sellando los bordes del molde y levantando picos con el dorso de una cuchara, y hornéalo a 180 °C de 6 a 8 minutos, hasta que las puntas se doren.

  7. Paso 7. 4 horas y 30 minutos

    Deja enfriar el postre 30 minutos a temperatura ambiente y luego refrigéralo al menos 4 horas antes de servir. Córtalo en 8 porciones y sírvelo frío.

Historia y territorio

Es un postre frío de capas, de la familia de los bizcochos borrachos y las tortas de nevera. Las guayabas se licúan con agua y azúcar y se cuelan para obtener un licuado espeso y ácido. Aparte se cocina a fuego lento una salsa inglesa con leche, yemas, maicena, vainilla, azúcar y uvas pasas. En un molde grande se alternan el licuado, rebanadas delgadas de bizcochuelo y la crema, hasta llenarlo. Encima va un merengue de claras que se dora unos minutos en el horno, y luego todo reposa en la nevera hasta que las capas se asientan y el bizcochuelo se empapa.

En el Pacífico y en el Valle del Cauca las frutas ácidas mandan en la cocina dulce: el lulo, el borojó y la guayaba agria se vuelven jugos, sorbetes, dulces y postres. En Cali la coronilla es fruta de patio y de cerro, y en el Chocó crece silvestre junto al chontaduro y al lulo chocoano. Este postre de capas es de las preparaciones caseras que aprovechan esa acidez: la fruta, que se daña rápido y casi no viaja, se vuelve un dulce de nevera para compartir en reuniones familiares.

Grabado de un paisaje de la región PacíficoRegión PacíficoVer todas sus recetas →

Servir y conservar

Para servir

Sírvelo bien frío, en porciones cuadradas que muestren las capas, con un poco de ralladura de limón por encima para avivar la acidez. Va muy bien después de un almuerzo caliente con pescado o con un sancocho, y acompañado de un café o de un jugo de lulo. Si quieres, pon al lado unas tajadas de guayaba fresca o unas cucharadas extra del licuado colado para quien lo quiera más ácido.

Para guardar

Guárdalo tapado en la nevera, por debajo de 5 °C, y cómelo en un plazo de 2 días; lleva leche, yemas y merengue, así que no debe quedar más de dos horas fuera del frío. No se recalienta: se sirve siempre frío. No lo congeles, porque la crema se corta y el merengue suelta agua al descongelarse.

Variaciones y consejos

Fuentes consultadas

La investigación conserva sus fuentes por separado para que el relato sea legible y la trazabilidad, auditable.